CONFERENCIA DE PRESIDENTES

Sánchez anuncia que la mascarilla será de nuevo obligatoria en exteriores a partir de Nochebuena

  • El Consejo de Ministros se reunirá este jueves de manera extraordinaria para aprobar una medida que ha sido pedida por una "amplísima mayoría" de dirigentes autonómicos

  • El Gobierno intensificará la vacunación con la ayuda de las Fuerzas Armadas para que los mayores de 40 tengan puesta la tercera dosis en marzo

Pedro Sánchez, junto a Ander Gil a su llegada al Senado.

Pedro Sánchez, junto a Ander Gil a su llegada al Senado. / EFE

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Pedro Sánchez ha abierto esta tarde la Conferencia de Presidentes que de manera telemática se celebra en el Senado para debatir sobre la sexta ola con una llamada a la tranquilidad: "La variante ómicron se puede atacar con una dosis de refuerzo". No obstante ha anunciado, en línea con lo que pedían siete autonomías, que la mascarilla volverá a ser obligatoria en exteriores a partir de Nochebuena. Este jueves habrá una reunión extraordinaria del Consejo de Ministros para aprobarlo y el viernes entrará en vigor. No se exigirá en el monte o en la playa si uno va solo o con su familia o si se está acompañado pero es posible respetar los 1,5 metros de distancia. La medida se dirige sobre todo a impedir contagios en cabalgatas de Reyes o en días de muchas compras navideñas.

Sánchez, según aseguran fuentes conocedoras, ha defendido que "no estamos como en 2020" porque "las vacunas han funcionado". Y esto "es un éxito de todos". Pero para reforzar la campaña de vacunación y poder inmunizar a la población con una tercera dosis el jefe del Ejecutivo ha avanzado que se va a contar con la ayuda de las Fuerzas Armadas, que también contribuirán a las labores de rastreo de contagios. Además se contratará a personal jubilado y prejubilado y se habilitará la contratación de profesionales con título de especialista, obtenido en países no miembros de la UE, para hacer frente a la alta incidencia.

Con todas estas iniciativas el Gobierno pretende que el 80% de la población de entre 60 y 69 años esté vacunada antes de que acabe el año; el mismo porcentaje de las personas entre 50 y 59, el 24 de enero; entre el 40 y 49 la primera semana de marzo; el 70% de los menores con la primera dosis en la semana del 7 de febrero y con la segunda, la del 19 de abril.

Para hacer frente al colapso de los centros hospitalarios se van a poner a disposición la Red Sanitaria Militar. Y también ante la saturación de la atención primaria Sánchez ha asegurado en su discurso que aumentarán el número de profesionales sanitarios disponibles, que mejorarán sus condiciones laborales y que se reducirá la temporalidad. Todo esto dentro de un Plan de acción en atención primaria y comunitaria.

Sobre los tests, cuya falta ha sido uno de los problemas de los últimos días en esta sexta ola, ha adelantado que se emitirán autorizaciones temporales para permitir la venta en farmacias de determinadas pruebas de antígenos de uso profesional. Muchas remesas, como publicó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, comenzaron a enviarse a otros países por la acumulación de stocks.

Para dar cauce a todas las medidas que ha ido desgranando Pedro Sánchez, mañana mismo se celebrará un Consejo de Ministros. Ya en esta reunión se aprobará el decreto ley que hará obligatoria la mascarilla en exteriores que, ha recordado el jefe del Ejecutivo, había reclamado una "amplísima mayoría" de dirigentes autonómicos. El presidente se ha mostrado abierto a celebrar nuevas reuniones de la Conferencia de Presidentes cada diez días, aunque la tesis del Ejecutivo es que España no está en la misma fase de riesgo que tenía hace un año, cuando se daban los primeros compases de la vacunación. "No estamos ni en marzo ni en diciembre de 2020", ha insistido.

URKULLU Y ARAGONÈS PIDEN MEDIDAS MÁS DURAS

En la ronda de intervenciones de los dirigentes autonómicos el lehendakari Iñigo Urkullu ha mostrado su plena predisposición a un acuerdo interterritorial para tomar medidas con consenso, algo que en los últimos días han reclamado varios presidentes pero, en su opinión, harían falta medidas más duras. Urkullu ha afeado a Sánchez que antes del debate con los dirigentes autonómicos ya haya dispuesto el Consejo de Ministros extraordinario de mañana y ha señalado que junto a la mascarilla en exteriores sería necesario un horario máximo de cierre a la 1 de la madrugada, limitar aforos al 60%, limitar aforos en eventos sociales, culturales o deportivos, limitar el consumo máximo de 10 personas por mesa, prohibir consumo de pie, limitar la práctica deportiva a 10 personas y un horario navideño máximo a las 21 horas con excepción de cenas en restaurantes hasta las 23.30 horas.

El president de la Generalitat, Pere Aragonès.

/ EPE

En la misma línea se ha mostrado el president de la Generalitat, Pere Aragonès, que ya ha pedido el aval del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya para imponer un toque de queda, limitar las reuniones a 10 personas y cerrar el ocio nocturno. Su propuesta era que esto se extendiera a toda España. "La vacunación no puede ser lo único", ha dicho. "Si no tomamos medidas es una grave irresponsabilidad".

"Son medidas impopulares pero imprescindibles", ha indicado. "Ómicron ha cambiado el panorama, debemos recuperar decisiones que no nos gustan pero que son necesarias". "La tercera dosis no puede ser la única vía para combatir esta ola, teniendo en cuenta que tenemos la primaria saturada, los hospitales muy ocupados y las medidas de refuerzo no nos permiten por si solas luchar contra esta situación", ha reiterado

El presidente de Andalucía, Juanma Moreno, ha vuelto a pedir una ley de pandemias, que es una constante reclamación del PP y que se prorrogue el llamado fondo Covid, el dinero adicional entregado a las comunidades para hacer frente al aumento del gasto sanitario que ha provocado la pandemia. El Gobierno, según ha podido saber este diario, no tiene intención de ampliarlo ni en cantidad ni en tiempo (el año que viene ya no está vigente), a pesar de las sucesivas olas. También ha reclamado la ley de pandemias y el fondo Covid, el dirigente gallego, Alberto Núñez Feijóo, que además quiere que se pida el pasaporte Covid en toda España. Feijóo ha planteado si en un "crecimiento explosivo de contagios" que es "extraordinariamente preocupante" se deben celebrar fiestas de Fin de Año y cabalgatas de Reyes.

Frente a la petición de medidas duras de Urkullu y Aragonès, el presidente de la Generalitat, el valenciano Ximo Puig, ha afirmado, en línea con los argumentos de Sánchez, que haya "máxima prudencia desde la serenidad" porque "la situación no es la misma" que hace un año. Ahora, ha dicho, las vacunas han cambiado el panorama y "la respuesta, por tanto, no puede ser la misma". Su apuesta es insistir en la vacunación y en la responsabilidad social. De hecho la Comunidad Valenciana fue unas de las primeras en pedir la mascarilla en exteriores, ante el riesgo que suponen algunas aglomeraciones por las fiestas navideñas. Pero esto no ha impedido que reclame "más ayudas del Gobierno con fondos covid o lo que sea", en referencia a otros posibles instrumentos.

Los presidentes socialistas de Aragón, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, Javier Lambán, Emiliano García-Page y Ximo Puig.

/ EPE

El jefe del Ejecutivo de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha coincido con el diagnóstico que ha hecho Sánchez: "hay que tomar medidas pero no puede ser como la primera ola porque el contexto no tiene nada que ver nada. Pero también ha avalado las quejas de otros presidentes respecto a que "hay una importante confusión jurídica en cuanto a la legislación sanitaria". "La gente reclama cierta unidad, yo no sería contrario a que un consejo interterritorial de salud amparara, de cara a los tribunales, decisiones de algunas comunidades aunque no se apliquen al conjunto del país, pero que les sirvan para que sean válidas de cara a sus tribunales superiores", ha indicado.

Como ha publicado hoy este diario había una mayoría de presidentes autonómicos que no eran partidarios de medidas duras con la tesis de que el incremento de los contagios no está suponiendo un alza de las hospitalizaciones o de los contagios, de la necesidad de no limitar la actividad económica para no hundir a la restauración y del cansancio de la población tras casi dos años de restricciones.

En esa tesis estaba Aragón, la Comunidad Valenciana o Castilla-La Mancha. Y con ellos ha coincido también la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Ella no quiere eliminar eventos ni reducir aforos en hostelería. E incluso, a diferencia del resto, rechaza la mascarilla en exteriores. En su opinión sería mejor que fuera sólo una recomendación. Ayuso ha reclamado centrarse en las vacunas, que es algo que también ha exigido el extremeño Guillermo Fernández Vara.

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