SE ABRE EL CICLO ELECTORAL

El PP diseñó la operación electoral en Castilla y León con la excusa de una moción inexistente

  • Mañueco llevaba tiempo preparando el terreno del adelanto, aunque aseguraba querer evitarlo. Fuentes de la Junta reconocen que las dificultades para los Presupuestos allanaron el camino

  • En el PP aseguran que las conversaciones entre Ciudadanos y Por Ávila eran el germen de una futura moción, mientras en el partido naranja no salen de su asombro: "Quiere hacer lo que hizo Ayuso, pero en versión cutre"

El PP diseñó la operación electoral en Castilla y León con la excusa de una moción inexistente

DAVID MUDARRA.

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El adelanto electoral en Castilla y León se decidió este fin de semana con total sigilo y se consumó el lunes a primera hora mientras uno de los socios del gobierno, Ciudadanos, entraba en estado en shock. Nadie lo esperaba a pesar de las dificultades que el ejecutivo regional atravesaba para sacar adelante los Presupuestos de 2022. Aún quedaba margen hasta el pleno del jueves, cuando debían votarse las cuentas en las Cortes. Las negociaciones con el único procurador con el que el PP entabló conversaciones (el de Por Ávila, una escisión de los populares) no iban por buen camino. Pero incluso dentro de la formación abulense contaban horas antes con que había opciones para el acuerdo. Alfonso Fernández Mañueco aseguró a Inés Arrimadas el domingo que trabajaba por un pacto.

En el partido naranja, como reconoció Francisco Igea, hasta ayer vicepresidente de la Junta, en una entrevista con EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, también lo daban por hecho. En el PP, sin embargo, afirman que las conversaciones entre Ciudadanos y Por Ávila para sacar adelante unas enmiendas parciales a las cuentas que también podría apoyar el PSOE se convirtieron en la semilla de una futura moción de censura. Y en eso justificó Mañueco el adelanto electoral de la noche a la mañana. 

“Un Gobierno Frankenstein sostenido y apoyado en tránsfugas sería nefasto para Castilla y León. Estaba en riesgo la estabilidad de esta tierra. Las opciones eran moción de censura o elecciones”, afirmó el presidente autonómico para explicar la convocatoria electoral prevista para el 13 de febrero. En Ciudadanos aún no salen de su asombro: “Las enmiendas de Por Ávila que tenían que ver con nuestras consejerías tenían sintonía total desde hace días y era público. El PP las rechazaba con excusas cada vez peores y ahora se inventan que había algo detrás. La distancia con Tudanca no podía ser más tajante”, zanjan poniendo en duda que el relato diseñado por los populares vaya a surtir efecto

“Buscan lo que hizo Ayuso, pero no cuela. Es una versión muy cutre”, afirman, insistiendo en la defensa férrea que el propio Igea lleva días haciendo de la coalición, también en la entrevista con este diario.

Encuestas internas y el 'ok' de Génova

En Génova vieron con buenos ojos la decisión de Mañueco desde el primer momento. La decisión, que busca recuperar la hegemonía del PP en la región y arrasar electoralmente a Ciudadanos (como ocurrió en Madrid) encaja a la perfección con la hoja de ruta de la dirección nacional. En concreto, con el plan del secretario general, Teodoro García Egea, convencido de que la fórmula del éxito para el PP está en eliminar una de las fuerzas del centro derecha del mapa. Según ha podido saber este diario, las encuestas internas de Génova sitúan a Mañueco a cuatro procuradores de la mayoría absoluta, el mismo escenario que logró Ayuso en Madrid.

La consecuencia directa sería la desaparición de Ciudadanos a pesar de que Vox irrumpiría con fuerza ocupando un número de escaños similar al que tienen ahora los naranjas. “Donde antes había tres, ahora hay dos. Y el PP es el voto útil”, repiten en la formación popular. El auge de la España Vaciada se sigue viendo con cierta distancia, y otro de los motivos de la premura en la convocatoria tiene mucho que ver con que el resto de partidos tengan escaso tiempo para organizarse

Aún así y a pesar de la alarma desatada dentro de las filas populares, en Génova siguen convencidos de que los partidos rurales arañarán más voto a la izquierda, siguiendo el ejemplo de Teruel Existe en el Congreso. “Se van a convertir en fuerzas de centro izquierda. Al PP no le van a quitar voto, y menos en Castilla y León donde representamos los intereses del mundo rural”, insisten en el partido de Mañueco.

El calendario sonríe al PP

El calendario no puede sonreírle más al presidente regional. Tal y como marca el estatuto autonómico, las elecciones se celebrarán a los 54 días de la disolución de las Cortes. Dos meses que, sin embargo, pasarán muy deprisa. El parón de las vacaciones navideñas (casi tres semanas) devolverán la agenda política a la primera línea a partir del 10 de enero, después de Reyes. Justo el fin de semana después se celebrará el congreso del PP de Castilla y León donde Mañueco saldrá reforzado con un partido que se volcará al completo en la campaña electoral. 

En la Junta castellanoleonesa reconocen que ese fin de semana Mañueco “exhibirá” músculo territorial sin rivales en primarias en un cónclave de alfombra roja. A partir de ese momento arrancará la precampaña y menos de un mes después se producirá la cita con las urnas. “Va a pasar todo muy rápido. El calendario está ajustadísimo”, reconocen fuentes del PP.

El diseño es milimétrico, pero Mañueco llevaba semanas calentando en el banquillo. Como publicó EL PERIÓDICO DE ESPAÑA, el presidente regional no se ha perdido ni un acto de pedigrí en la capital española y ha participado en todos los grandes eventos de la formación y encuentros de altura, como la presentación del libro de Mariano Rajoy. Además, en los últimos meses ha reforzado su equipo de asesores con un mayor perfil político. 

Según explican en su entorno, las conversaciones entre los naranjas y Por Ávila “se volvieron inasumibles” y el presidente desconfió por completo. Ya desde la moción de censura del PSOE de la pasada primavera (como réplica a la de Murcia) la situación entre socios había cambiado. En el equipo de Mañueco reconocen que el presidente no recuperó la confianza total al perder la mayoría absoluta (una procuradora de Ciudadanos se marchó al Grupo Mixto). En el partido naranja insisten en que Igea “nunca ha dado muestras de deslealtad” y que todas sus declaraciones y acciones públicas han ido en defensa de la coalición. “Ni Mañueco es Ayuso, ni Paco es Aguado”, insisten en el círculo del exvicepresidente.

Fuentes cercanas al gobierno regional consideran que el PP llevaba tiempo “preparando el relato del adelanto electoral” a la espera de “una excusa” que permitiera explicar la decisión. Los Presupuestos en el aire llegaron en un momento clave, pero existían otras razones de fondo: el optimismo del PP en las encuestas, los problemas del partido en Salamanca, las comisiones de investigación que quedarán paralizados, la falta de tiempo de que otros rivales puedan despuntar y, sobre todo, que Castilla y León (a diferencia de Madrid) no debe volver a las urnas en 2023, sino que su estatuto autonómico establece cuatro años de legislatura en el momento en que se celebren otros comicios, aunque sea fruto de un adelanto.

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