TABLERO ELECTORAL

La pinza de Yolanda Díaz y la España vaciada amenaza al bipartidismo en provincias pequeñas

La nueva plataforma de la España despoblada disminuirá la ventaja de los principales partidos respecto a la candidatura de Yolanda Díaz, aunque podría amenazar la suma de la izquierda al resultar el PSOE el más perjudicado

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz. / EFE

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El nuevo partido de la 'España Vaciada' amenaza el statu quo de los grandes partidos en provincias pequeñas y medianas, al tiempo que favorece la opción política de Yolanda Díaz. La formación, que aspira a recoger las reivindicaciones de las zonas despobladas, se inscribió en el Registro de partidos políticos del Ministerio del Interior el pasado 30 de septiembre, y Tomás Guitarte, portavoz parlamentario de Teruel Existe, confirmó que se presentaría una candidatura única para las elecciones generales. Una estrategia que torpedea a PP y PSOE, hasta ahora principales fuerzas en estas provincias, y que rebaja el peso del bipartidismo respecto al proyecto transversal que planea la vicepresidenta segunda del Gobierno. 

Poco después del anuncio de su candidatura, algunas encuestas ya avanzan que España Vaciada podría quitar hasta 15 escaños a populares y socialistas, aunque el potencial es mucho mayor: y es que casi un tercio de los escaños del Congreso de los Diputados provienen de provincias medianas y pequeñas, que podrían adquirir un papel determinante en próximas legislaturas. De los 350 parlamentarios actuales, un centenar ha sido elegido en circunscripciones donde se reparten cinco o menos escaños. 

Destaca José Pablo Ferrándiz, fundador de Elemental Research, que Yolanda Díaz "no tiene nada que perder" ante este nuevo fenómeno, puesto que la mayor parte del voto de su espacio, ahora ocupado por Podemos y Más País, proviene de las grandes ciudades, y ninguna de estas fuerzas consiguió ningún escaño por estas circunscripciones. Un escenario en el que la dirigente "sólo puede ganar", tratando de rascar algún diputado en la España despoblada. 

PP y PSOE son quienes capitalizan el voto en estos lugares, y Vox, aunque en menor medida, también tiene algunos representantes. Estas tres fuerzas, las tres más importantes del arco parlamentario, se presentan como las principales damnificadas por la nueva opción política. El proyecto de la vicepresidenta del Gobierno, en cambio, no se vería afectado por el partido de la España Vaciada que, como efecto colateral, podría reducir la distancia entre la candidatura de la vicepresidenta y los principales partidos, otorgándole, en proporción, un mayor protagonismo. 

"LETAL PARA LOS BLOQUES"

El analista Pablo Simón confirma que el nuevo partido de la España Vaciada beneficia a Díaz, en el sentido de que "puede hacer que disminuya la distancia" entre su opción política y las principales formaciones. Sin embargo, advierte de que esto puede ser "letal para los bloques", y que podría dificultar la suma de la izquierda a nivel nacional. 

Esto se debe a la forma de elección en las provincias que reparten menos de cinco escaños, donde el sistema no es tan proporcional como en las grandes ciudades, y donde "hay mucha diferencia entre quedar primero o segundo". El umbral electoral efectivo para conseguir representación en estas circunscripciones se sitúa en torno al 15%, y los diputados se distribuyen entre la primera y segunda fuerza; en algunos casos, también entra la tercera, como en el caso de Vox. 

"Si la España Vaciada tiene fuerza en las provincias de menos de cinco diputados, lo más probable es que le robe a PSOE y PP", señala el analista, que considera que a día de hoy "no podemos extrapolar" ni predecir resultados, porque para ello sería determinante saber qué partido queda como primera fuerza: "El partido que pase primero tendrá un premio en escaños", advierte.

En Burgos o La Rioja, por ejemplo, se reparten cuatro diputados que actualmente van a partes iguales: dos para PP y dos para PSOE. Es en estas circunscripciones donde el nuevo partido puede tener más fuerza, "el escaño marginal [de la España Vaciada] se lo quitaría al segundo o tercer partido". Es decir, la primera fuerza de estos lugares se verá menos afectada por la nueva plataforma estatal. Algo que, añade Simón, puede perjudicar en mayor medida al PSOE

 Y es que este sistema podría golpear especialmente a los socialistas porque, al estar en el Gobierno, están más expuestos al voto de castigo de las provincias despobladas. "Se está construyendo una marca blanca que puede ser un voto refugio de protesta muy fácil" contra las políticas del Ejecutivo, alerta el experto. 

A este factor se suma también un segundo elemento. La propia candidatura "transversal" de Yolanda Díaz, que ya ha adelantado su intención de no quedarse "a la esquinita del PSOE" y que aspira a dirigirse al electorado socialdemócrata, mordiendo al PSOE votos clave en estas circunscripciones. 

Así, el PSOE tendría dos frentes abiertos en estos lugares: por una parte, el propio partido de la España Vaciada, que recogería el descontento, y la candidatura de Yolanda Díaz, que previsiblemente "robe votos al PSOE que no se puedan traducir a escaños", por no llegar a ese umbral del 15%. En Soria, por ejemplo, PP y PSOE se reparten dos diputados. La irrupción de la España Vaciada con plataformas como Soria Ya hará que "el que pierda el escaño sea el segundo partido", explica Simón. Y si los socialistas parten con desventaja, serán más propensos a quedarse sin representación. Este caso podría repetirse en mayor o menor medida en las 28 circunscripciones de entre uno y cinco diputados.

Ferrándiz aporta datos de las últimas elecciones que muestran la dificultad del espacio de Unidas Podemos -ahora liderado por Yolanda Díaz- para traducir sus votos en escaños. Así, señala que "de las 20 provincias que constituyen la España Vaciada, en 9 de ellas el partido que se llevó el último escaño fue el PP, en 6 el PSOE y en 5 Vox", mientras que PP, Vox y Unidas Podemos se quedaron a las puertas de quedarse con el último escaño en seis provincias, respectivamente.

En el caso de los morados, las circunscripciones donde quedó más cerca de obtener representación fueron Valladolid (hubiera necesitado el 14,7% de los votos y sacó el 11,1%), en Ciudad Real (sacó un 8,4% frente al 13,9% necesario), Guadalajara (sacó el 11,4%, lejos del 23% requerido), Lugo (sacó el 9,3%, lejos del 16%), Ourense (obtuvo 8% frente al umbral del 16,6%) y Jaén (consiguió el 9,9% y hubiera necesitado el 12,9%). A estas cifras, difíciles de alcanzar, se suma la irrupción del nuevo partido de la España Vaciada. Elementos, en definitiva, que pueden poner en jaque la posición socialista en estos lugares.

Aunque Simón llama a la cautela debido a la falta de encuestas con muestras importantes a nivel provincial, advierte de que la pinza de la España Vaciada y la nueva candidatura de Yolanda Díaz pueden amenazar la cómoda posición de los socialistas en estas provincias clave para el bipartidismo. "Todo esto ataca a la única ventaja comparativa que tiene el PSOE, que es que podía sumar escaños en el interior para ser primero a nivel estatal". 

 Ser relegados a una segunda o tercera fuerza en pequeñas y medianas provincias implicaría la pérdida de una parte importante de sus representantes. Una circunstancia que, detalla Simón, puede lastrar una eventual suma de la izquierda para la conformación de Gobierno.

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