Opinión | PENSAMIENTO PERIFÉRICO

Un juez en campaña, nada es nuevo pero sorprende

Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez.Pedro Sánchez i la seva dona, Begoña Gómez.

Pedro Sánchez y su esposa, Begoña Gómez.Pedro Sánchez i la seva dona, Begoña Gómez. / Europa Press

Nada es nuevo. En Andalucía lo vimos antes. El día que el primer gobierno de Susana Díaz tomaba posesión en el Palacio de San Telmo llegó un auto de la jueza Mercedes Alaya donde "preimputaba" a dos expresidentes de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán y Manuel Chaves, por el caso de los ERE. Aquel auto fue una bomba, la magistrada los señalaba, utilizando la preimputación una figura inédita, porque ambos, como diputado y senador, estaban aforados y debían ser remitidos al Supremo. Pero ahí quedó. El ambiente en aquel Palacio se congeló.

Ocurrió hace más de diez años en Andalucía, en septiembre de 2013, pero es imposible no acordarse ahora que el juez Juan Carlos Peinado ha decidido citar como investigada por los delitos de tráfico de influencias y corrupción en los negocios a Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Elige hacerlo a tres días de que los españoles acudan a las urnas a votar en unas elecciones europeas el domingo 9 de junio. Justifica que la cita en plena campaña electoral porque quiere hacer "una instrucción lo más ágil posible". En Andalucía se descontaban ya de la actualidad los autos bomba de Alaya. Dejaron hasta de sorprender. Formaron parte del ecosistema político y de las campañas electorales durante más de una década.

El juez ya le atribuyó a Gómez la “condición procesal” de investigada en un auto el pasado 16 de abril y la animó a buscarse abogado y procurador para defenderse. No es raro que ahora la cite a declarar, debería haberlo hecho entonces. Lo habitual es que en el momento en que te declaran investigada te citen para tomarte testimonio. Había quinielas abiertas sobre si el instructor, que ha desechado un informe de la UCO de la Guardia Civil que asegura que no hay indicios penales, y ha decidido seguir investigando las relaciones de la mujer de Pedro Sánchez con ciertas empresas, elegiría citar a Gómez durante la campaña o esperaría a que pasara el 9 de junio. Duda resuelta.

En esta campaña de europeas, el PSOE vuelve a llamar a los ciudadanos a las urnas para frenar a la ultraderecha y la ola reaccionaria en Europa y Pedro Sánchez habla un día sí y otro también de la máquina del fango y de las mentiras, los bulos y las noticias fake fabricadas para derribarlo. El PP vuelve a enfocar su estrategia contra Sánchez, como si votando el 9J los españoles pudieran echar de la Moncloa al presidente del Gobierno y más allá de la amnistía, ha encontrado en las sombras sobre la actividad de Begoña Gómez una bala que está usando cada día, en cada mitin, en cada acto. “La Moncloa está investigada por corrupción”, llegó a decir Feijóo en el Congreso.

Para el PSOE, la citación del juez es “más fango”, para el PP, la prueba de que “hay caso” y la advertencia de que con Pedro Sánchez se están pasando todos los límites. Nada es nuevo. Todo ha pasado antes. También que una instrucción se ajuste en el calendario electoral en beneficio de un argumentario político y en contra de otro. La justicia es independiente y hay tantas elecciones convocadas que no hay espacio para que el instructor pueda andar pensando en si interfiere o no en el voto. Eso decían siempre con la jueza Alaya y el caso ERE. Entiendo que el argumento será extensible una década más tarde. Como si el juez viviera en Marte.

En una sociedad tan polarizada no sé qué incidencia puede tener esa citación judicial. En un ambiente en el que el PSOE cambia de sede un mitin en Málaga para que la gente pueda acudir “con seguridad” porque el anterior emplazamiento estaba a 300 metros de un acto de Vox con Santiago Abascal y “temen por la integridad de sus militantes” después, dicen, de que Santiago Abascal haya dicho que no descarta enfrentarse con el Gobierno “físicamente si es necesario”. En un ambiente en el que en una plaza de Toros, ocurrió en Las Ventas, gritan al diestro cuando va a entrar a matar “Piensa que es Pedro Sánchez” y todo el tendido aplaude, se regocija y festeja. En este clima, no sé si la citación de Begoña Gómez mueve o no votos. Pero ahí está. Ni la primera vez ni posiblemente la última, los jueces hablan en campaña electoral, aunque nunca sabremos si tiene algo que ver o no que el domingo se vote.