EN CLAVE EUROPEA

Alemania refuerza su primacía en la UE

Los demás estados de la Unión Europea no pueden competir con la capacidad presupuestaria de Berlín para financiar masivos subsidios a sus compañías y ciudadanos

4
Se lee en minutos
El canciller alemán, Olaf Scholz, durante un acto en Berlín.

El canciller alemán, Olaf Scholz, durante un acto en Berlín. / TOBIAS SCHWARZ / AFP

Las sucesivas crisis que acumula la Unión Europea (UE) en los últimos tres años y la flexibilización de las normas sobre las ayudas públicas nacionales han reforzado el poder económico de Alemania y han facilitado una ventaja privilegiada a las empresas alemanas, que está poniendo en riesgo la cohesión e integridad de Europa. Los demás estados de la UE no pueden competir –ni siquiera Francia– con la capacidad presupuestaria alemana para financiar masivos subsidios a sus compañías y ciudadanos para contrarrestar primero el impacto de la crisis de la pandemia y después del disparo de los precios energéticos y de la guerra en Ucrania. Alemania apuesta por flexibilizar aún más las ayudas nacionales y rechaza un fondo europeo financiado en común para preservar la industria europea ante los subsidios multimillonarios que reciben las industrias de EEUU, China y Japón, lo que exacerba las divisiones internas de la UE.  

La enorme desigualdad entre el volumen de ayudas estatales movilizados por Alemania y el resto de los Veintisiete esta poniendo "en riesgo la integridad de Europa", reconoce la vicepresidenta de la Comisión Europea responsable de Competencia, Margrethe Vestager, en una carta a los Veintisiete para abordar este problema de cara al Consejo Europeo del 9 y 10 de febrero. "No todos los estados miembros disponen del mismo margen presupuestario para conceder ayudas estatales", subraya Vestager.

Ayudas estatales

Alemania concedió el 53% de los 672.000 millones de euros de ayudas estatales a las empresas en el conjunto de la UE aprobadas por la Comisión Europea durante 2022 dentro del nuevo Marco Temporal de Crisis, que se adoptó en marzo de 2022 para paliar el impacto de la guerra en Ucrania. Francia queda a la zaga, con alrededor del 24% de las ayudas aprobadas, seguida muy de lejos por Italia (7%), detalla la Comisión Europea. Las ayudas aprobadas para los restantes 24 estados miembros de la UE se limitan al 16% del total, pese a que suman el 45% del producto interior bruto (PIB) de la UE y Alemania representa el 24,8% del PIB de la UE. Las ayudas estatales concedidas por España, cuarta economía de la UE, se limitan al 1,8% de los citados 672.000 millones, 29 veces menos que Alemania y 13 veces menos que Francia.

Las ayudas estatales concedidas por Alemania en 2022 equivalen al 9,2% de su PIB, según Eurostat, mientras que las francesas equivalen al 6,4% del PIB, las italianas al 2,8% del PIB y las españolas al 1% del PIB. Esto indica la enorme ventaja a favor de las empresas y la economía alemanas. A esta ventaja competitiva de Alemania, hay que sumar los 200.000 millones anunciados por el Gobierno (5,2% del PIB) para amortiguar en las empresas y los hogares el impacto de la subida de precios energéticos. A raíz de la crisis de la pandemia, Alemania también concentró el 52,8% del total de los 3 billones de euros de ayudas estatales aprobadas por la Comisión Europea de marzo de 2020 a diciembre de 2021.

Holanda, Dinamarca y República Checa también han criticado las ventajas competitivas que están acumulando las empresas alemanas"

Evitar ventajas indebidas

España, Francia e Italia abogan por focalizar la flexibilización de las normas de ayudas públicas nacionales en los sectores estratégicos y en la transición energética y exigen complementarla con un nuevo fondo europeo financiado en común para evitar más ventajas indebidas a Alemania y distorsiones a la competencia interna en la UE. Holanda, Dinamarca y República Checa también han criticado las ventajas competitivas que están acumulando las empresas alemanas y temen una espiral de subvenciones que solo ganaría Alemania y perderían los demás estados de la UE.

Noticias relacionadas

Ante el riesgo de desindustrialización europea a causa de las masivas ayudas públicas en marcha en Estados Unidos y China para proteger sus sectores productivos y atraer la deslocalización de industrias europeas, el Gobierno alemán se opone a que el futuro Fondo Europeo de Soberanía pueda financiarse con nuevas emisiones de deuda en común, como ocurrió con el fondo de recuperación Next Generation creado a raíz de la pandemia. Alemania considera que la política industrial europea debe financiarse con fondos nacionales y la reorganización de los fondos europeos ya existentes.

De momento, la Comisión Europea no contempla financiar el Fondo Europeo de Soberanía con dinero fresco, sino reorientando recursos ya existentes"

De momento, la Comisión Europea no contempla financiar el Fondo Europeo de Soberanía con dinero fresco, sino reorientando recursos ya existentes, según la intervención de su presidenta, Ursula von der Leyen, en el Foro Económico Mundial de Davos. La línea prioritaria de acción, según Von der Leyen, es flexibilizar, simplificar y acelerar la aprobación de las ayudas públicas nacionales y rebajar las regulaciones.