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CAMBIO DE HORA

¿Cambio de hora o resaca horaria?: el fenómeno qué afectará a tu vida personal y profesional el 26 de octubre

Algunas personas pueden tardar más de un día en adaptar su cuerpo al cambio horario, repercutiendo en la salud física y mental

Más de 200 organizaciones urgen a la Comisión Europea a acabar con el cambio de hora en 2026

Este 26 de octubre llega el cambio de hora

Este 26 de octubre llega el cambio de hora

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Pablo Tello

Pablo Tello

Madrid

En la madrugada del 26 al 27 de octubre se producirá el cambio horario de invierno, en el que habrá que atrasar el reloj una hora y veremos reducidas las horas de luz cada día. En unos días, a las 3:00 horas de la madrugada, ganaremos una hora de sueño pues pasarán a ser las 2:00. Un sencillo gesto que, para algunos supone simplemente dormir una hora más la madrugada del sábado al domingo, y para otros desemboca en una serie de síntomas y consecuencias que afectarán su vida personal y profesional durante los próximos días.

Este fenómeno, conocido como resaca horaria, que tiene su explicación en el funcionamiento de nuestro cerebro: "Se adapta bastante bien, pero el impacto del cambio de hora puede ser tener más somnolencia, cansancio, o que al día siguiente nos cueste más iniciar el sueño y tener un poco más de embotamiento cognitivo: estar más distraídos o con una sensación física de más cansancio, o incluso en el estado de ánimo puede repercutir", explica Diego Redolar, neurocientífico y director de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya.

Cambio de hora

Cambio de hora / EP

La UE debate desde hace años su supresión

Según detalla el experto, los ritmos circadianos pueden desregularse con el cambio horario, ya que nuestro cerebro está programado para regular cada veinticuatro horas los ritmos biológicos principales, como el ciclo de sueño-vigilia y la liberación de determinadas hormonas, como la melatonina o el cortisol. El cerebro de algunas personas puede necesitar más de un día para ajustarse al cambio de hora en invierno: "Normalmente necesitamos un día, pero hay población vulnerable como ancianos o niños, que quizás necesiten más tiempos", añade. Entre los consejos para una mejor adaptación se encuentran respetar las rutinas, mantener la mente ocupada, desarrollar actividades al aire libre u optar por una dieta ligera, entre otros.

Los principales síntomas de esta particular "resaca" -denominada así por su similitud a la original- son la sensación de cansancio, somnolencia y embotamiento mental, aunque el impacto que el cambio de hora en la salud de las personas "es pequeño", incide el experto. Sin embargo, desde hace años el cambio horario es un asunto polémico en España, que incluso llevó al Gobierno a encargar a una comisión el estudio de su reforma. El informe derivó en que "tras mantener el horario actual durante ochenta años, la población española ha desarrollado una adecuación a ese horario y no hay suficientes razones para modificarlo".

En paralelo, la Unión Europea debate desde hace años sobre la posible supresión del cambio de hora estacional bianual. El Consejo Europeo ya presentó, en 2018, un proyecto para eliminar los cambios de hora, apoyado por el Parlamento un año después. El proceso está a la espera de la decisión del Consejo, donde se requiere una mayoría cualificada de los Estados miembros que, hasta ahora, se ha resistido, por lo que los europeos seguimos cambiando la hora dos veces al año. Este hecho nos invita a conocer fórmulas para que la población potencialmente más afectada por estos cambios pueda reducir su impacto en su vida cotidiana.