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SALUD FEMENINA

Descubriendo la anhedonia en la menopausia: ¿por qué ya no disfrutas como antes?

Muchas mujeres asocian esta etapa con sofocos o fatiga, pero hay otros efectos, como la anhedonia, que pueden ser igualmente impactantes

Descubriendo la anhedonia en la menopausia: ¿por qué ya no disfrutas como antes?

Descubriendo la anhedonia en la menopausia: ¿por qué ya no disfrutas como antes? / EFE

Madrid

La menopausia es un período lleno de cambios que afectan no solo al cuerpo, sino también a las emociones. Muchas mujeres asocian esta etapa con sofocos o fatiga, pero hay otros efectos, como la anhedonia, que pueden ser igualmente impactantes. Este término se refiere a la incapacidad de disfrutar de las cosas que antes producían placer, algo que muchas mujeres comienzan a experimentar durante esta etapa. Pero, ¿por qué sucede y cómo puede enfrentarse?

La anhedonia no es exclusiva de la menopausia, pero sí puede ser más común en esta etapa debido a los cambios hormonales que experimentan las mujeres. Los niveles de estrógenos y progesterona caen, lo que afecta la producción de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina. Es si a la ahora de realizar actividades que antes resultaban placenteras, como pasar tiempo en familia o disfrutar de una buena comida, dejan de tener ese mismo efecto.

¿Solo son las hormonas las culpables?

Aunque las hormonas juegan un papel clave, hay otros factores involucrados. El estrés, los cambios en la vida personal o laboral y hasta la soledad pueden intensificar esta pérdida de interés. A esto debemos sumar que el hecho de llevar una mala alimentación o el uso excesivo de pantallas también empeoran los síntomas de la anhedonia.

Síntomas en la menopausia

La falta de interés por actividades que antes eran fuente de alegría es el síntoma más evidente, pero no el único. Insomnio, cambios de humor, nerviosismo y problemas de concentración también son señales de alerta. A diferencia de la depresión, la anhedonia no siempre viene acompañada de tristeza, lo que la hace más difícil de identificar.

Afortunadamente, tiene solución. Los especialistas coinciden en que adoptar un estilo de vida más saludable puede marcar una gran diferencia. El ejercicio físico regular, una dieta equilibrada y el apoyo emocional son algunas de las herramientas más efectivas para combatirla. Además, terapias complementarias como el mindfulness y la acupuntura, e incluso la terapia hormonal sustitutiva (THS), pueden ayudar a recuperar el bienestar emocional.