HOSTELERÍA

¿Qué hay detrás de la limpieza de los hoteles?

No depende tanto de las horas de limpieza sino de la eficiencia del personal de limpieza

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Personal de limpieza de hotel

Personal de limpieza de hotel / Pexels

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El verano está a la vuelta de la esquina, y con ello, las vacaciones. Para los que quieran unos días de desconexión en la playa, lo normal es elegir algún hotel que llame la atención para que tus días sean de lo más relajados posibles. Lo cierto es que para los que ya tienen su reserva echa, su momento más esperado es ver la habitación donde pasarán esos maravillosos días.

Existe una tendencia muy común a la hora de viajar o de elegir hotel que se trata de relacionar precio con calidad, y por lo tanto, con limpieza. A la mayoría le ocurre que piensan que si una habitación es más cara significa que estará en mejores condiciones, pero esto está demostrado que no es siempre así. Cientificamente, una profesora de Microbiología Clínica en la Universidad de Leicester, Primrose Freestone, ha explicado a 'The Conversation' que "incluso si es una habitación cara, no significa que esté menos sucia".

Las habitaciones de hotel parecen estar limpias pero no siempre es así

La docente explica que la presencia de microbios que con una simple limpieza no se eliminan. Sin embargo, la clave para ella se encuentra en la eficiencia del personal del hotel. Este foco de gérmenes comienza según ella en los botones del ascensor ya que es donde muchas personas pulsan muchas personas al cabo del día y al que pueden transferir sus microrganismos al igual que ocurre con las manijas de las puertas.

Por otro lado, afirma que los baños, por lo general, se limpian más a fondo cuando debería ser en la misma medida que la propia habitación ya que hay personal que no cambia las sábanas y las colchas en algunos hoteles entre diferentes huéspedes. Según la profesora, no cambiarlas puede ocasionar virus estomacales y respiratorios, que se puede coger más fácil de lo que parece.

También ha dejado claro que en otras superficies como la mesita de noche, el interruptor de luz, el mando de la televisión o el teléfono de la habitación, también se acumulan microobios y que no suelen estar muy limpias, puesto que el personal de limpieza a veces lo puede pasar por alto.