LIMPIEZA

Cómo desatascar el fregadero y quitar los malos olores fácilmente

Con solo dos productos podrás dejar las tuberías limpias y libres de restos en unos pocos minutos

Un fregadero

Un fregadero

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Luis Alloza

Tener el fregadero atascado es uno de los problemas más recurrentes en cualquier hogar. Esto, además de incomodidades y dolores de cabeza, genera malos olores que empeoran todavía más el problema. Hay quienes deciden desatascarlo por su cuenta haciendo valer sus dotes de fontanero. Mientras que otros dejan pasar el problema hasta que este es ya inevitable y tienen que llamar a un profesional.

Para evitar que se atasque el fregadero, son muchos los que cuentan con una rejilla que se haga cargo de los trozos más grandes de comida, que son los principales culpables de que se produzcan este tipo de atascos. Sin embargo, esta solución no siempre es efectiva y cada cierto tiempo hay que hacer una buena limpieza.

Ver cómo se inunda el fregadero no es agradable. Tampoco lo es ver cómo el agua se va diluyendo poco a poco, en muchas ocasiones con restos de comida que flotan. Y lo que es peor, los olores que se generan y que se expanden por el resto de habitaciones de la casa.

Con este remedio casero y fácil de preparar podrás dar solución a estos problemas. No necesitarás gastarte mucho dinero y podrás eliminar estas retenciones en unos minutos.

Dos ingredientes básicos

Para desatascar el fregadero tan solo necesitarás hacer uso de dos ingredientes que seguro tienes en casa. Uno es tan universal como el agua. Mientras que la lejía se puede comprar en cualquier supermercado por un precio más que reducido. Pero no hará falta con verterlo sobre el fregadero.

Primeramente, deberás de poner el agua a hervir. En concreto tendrás que preparar 5 litros de agua a muy alta temperatura. Luego deberás mezclarla con un vaso de lejía y, entonces sí, echarla por el fregadero.

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Con el agua hirviendo conseguirás desatascar el tapón que se haya podido producir, ya que se llevará por delante los posibles restos de comida que haya. La lejía servirá para eliminar por completo los malos olores, dejando un aroma mucho más agradable que el producido por la comida acumulada.

Si notas mejoría pero continúas viendo que se acumula el agua, puedes probar a repetir este proceso. Dependiendo de la cantidad de restos que pueda haber en el fregadero y de la efectividad de la rejilla, es posible que necesites repetir esta rutina en varias ocasiones.

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