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Black Friday y Cyber Monday: ¿por qué nos gustan tanto las rebajas?

El ambiente consumista influye, pero la idea de adelantar regalos a un precio mucho más barato es clave en estas fechas prenavideñas

Un grupo de personas caminan frente a una tienda con ofertas por el ’Black Friday’ en Madrid.

Un grupo de personas caminan frente a una tienda con ofertas por el ’Black Friday’ en Madrid. / Europa Press/Eduardo Parra

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J.M.C.

Después de unas cuantas semanas de tímidos descuentos, el momento más esperado por compradores y comercios ha llegado. Este viernes 25 de noviembre llega a muchos de las tiendas el Black Friday, mientras que el próximo lunes se celebrará el Cyber Monday, su versión más tech. Durante estas fechas, que mucha gente tiene marcadas en el calendario, las tiendas ofrecen gran variedad de ofertas en muchos de sus productos, sobre todo de los que más stock sobrante tienen.

Importada de Estados Unidos, la campaña comercial del "viernes negro" (y el "lunes cibernético", una variante más enfocada hacia el comercio electrónico) impulsará las ventas de los comercios pese a la subida generalizada de precios. Este año no llega en el mejor momento: con la inflación disparada en esta segunda mitad de 2022, en plena crisis económica y a las puertas de una posible recesión económica. Sin embargo, aunque muchos consumidores reducirán sus compras, no quita que gran parte de la población salga a la calle (o entre en la web) para hacerse con las mejores gangas. ¿Por qué nos gustan tanto las rebajas?

Aprovechar la oportunidad sin culpabilidad

¿Quieres comprar un televisor pero no estás seguro del desembolso? ¿Necesitas cambiar la lavadora porque ya no funciona tan bien pero lo consideras un capricho? Al aprovechar momentos de descuentos, compramos sin remordimientos. No sentimos que estemos haciendo algo mal, sino todo lo contrario. Así, un acto que en otro momento consideraríamos como un antojo innecesario e incluso estúpido, pasa ahora a ser un aprovechar la oportunidad.

¿Cómo no comprarlo, con la rebaja que tiene? Justificar el consumo debilita la culpa. Como un mecanismo de recompensa, si obtenemos algo que queremos a un buen precio, nos sentimos bien. ¿El problema? Que es una sensación cortoplacista y pronto necesitamos más. Es ahí donde entra en juego la capacidad de la publicidad de los grandes comercios para hacernos comprar más, un juego en el que debemos evitar caer.

Ambiente de consumismo

Bolsas por todos lados, mucha gente en las calles comerciales, amigos y familiares compartiendo ofertas, conversaciones monopolizadas por los últimos descuentos de tal o cual tienda... Aunque detestes el consumismo, es prácticamente inevitable no acabar cayendo. Como animales sociales, estamos completamente influenciados por aquello que ocurre a nuestro alrededor. El sentido de pertenencia a una comunidad nos hace adquirir productos por el hecho de hacerlo, no tanto por que lo necesitemos o queramos, sino por ser como los demás.

Según UNO, la organización empresarial de logística y transporte, desde final de noviembre hasta Navidad se concentra el 40 % de la actividad comercial del año. Esto lo saben los comercios, por lo que en fechas de rebajas multiplican su inversión en publicidad e inundan la web, redes sociales y los paneles exteriores de las calles con sus anuncios, para atraer más a los consumidores. Es muy difícil escapar.

Un grupo de jóvenes con bolsas después de ir de compras en Barcelona.

/ Manu Mitru

Adelantar regalos

La aparición en los últimos años del Black Friday (y, posteriormente, también del Cyber Monday) ha provocado el retroceso de la campaña de Navidad, tradicional época donde las compras se disparan. Al ser fechas tan cercanas, entre final de noviembre y final de diciembre, los consumidores adelantan cada vez más los regalos. Según datos de la asociación empresarial de fabricantes y distribuidores Aecoc, uno de cada cuatro consumidores aprovechará los descuentos propios de estos días para bajar el coste total de las compras navideñas.

También podemos adelantarnos a otros eventos festivos (cumpleaños, aniversarios, bodas, bautizos, comuniones...) y aprovechar otras ventanas de descuentos (enero, campaña de verano o la liquidación de una tienda). Es una de las excusas que utilizamos para afianzar nuestro gusto por las rebajas: si igualmente vamos a consumir tres semanas después, ¿por qué no adelantar los regalos y ahorrarnos así dinero?

Consejos a la hora de comprar

Los comercios lo tienen claro: cuanto más vendan, más ganan. Los márgenes de beneficio suelen ajustarse de forma que siempre les salga bien la venta, por mucho descuento que tenga el producto. Así, su objetivo es que los consumidores caigamos en la trampa de los descuentos y compremos compulsivamente. Para evitar un excesivo gasto en estos momentos de rebajas y no caer en las garras del consumismo excesivo durante este Black Friday y Cyber Monday, os dejamos aquí una serie de consejos:

Haz una lista con lo que necesites

La publicidad acecha y la presión puede hacer que compremos cosas que no queríamos (o que realmente no necesitábamos). No tenemos que comprar todo aquello que veamos solo por tener una estupenda rebaja. Por eso, es recomendable realizar una lista previa con aquellos artículos que quieras comprar y no mirar más allá.

Compara precios entre tiendas...

En ocasiones, los descuentos dependen del stock sobrante que tenga cada una de las tiendas. Así, lo que en una está con un 30% de descuento, en otra puede estar al 50% si tiene más de ese producto. Por ello, lo mejor es comprobar establecimiento por establecimiento cuánto cuesta aquello que queremos. Para aparatos electrónicos, mirar en Internet facilita mucho las cosas: webs como Idéalo te permiten comparar los precios de un determinado objeto en distintas tiendas.

Y con el pasado

Ojo con las falsas rebajas. Durante las diversas campañas de venta, las organizaciones de consumidores siempre alertan de la farsa que suponen algunas ofertas: las tiendas indican un tanto por ciento de descuento a un precio irreal. El que compra cree haber encontrado una ganga, aunque a veces no es así.

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La OCU ya alertó de este engaño en el Día del Soltero, celebrado el pasado 11 de noviembre. Según su análisis, apenas un 1% de los productos está más barato que cualquier otro día del año y alrededor del 36% de la oferta está incluso más cara. Por eso, el portavoz de esta organización, Enrique García, ha animado a los consumidores a estar más vigilantes que nunca para acertar en sus compras y la clave está en comparar.

Existen webs que muestran el precio histórico de un producto con el paso de los meses, aunque lo más seguro es que comparemos nosotros mismos. Si queremos un objeto o prenda en particular, lo mejor es fijarnos en lo que cuestan con antelación para no caer en las falsas rebajas.