DIVISAS

El euro, muy débil frente al dólar, con un BCE sin margen de actuación… ¿o sí?

La moneda única cede frente al dólar hasta un umbral que no ha cruzado desde hace dos décadas, lastrado por la probabilidad de una recesión regional causada por una crisis energética y los anuncios de alzas de tasas de interés del BCE, que van muy por detrás del endurecimiento monetario de la Fed

Sede del BCE en Fráncfort.

Sede del BCE en Fráncfort.

2
Se lee en minutos
Lucía Martín / Estrategias de inversión

Nomura prevé que los principales bancos centrales de los mercados desarrollados empiecen a recortar los tipos de interés el año que viene, a medida que la inflación disminuye y la recesión prevista se prolonga, y que los tipos máximos se alcancen este año, según recoge la agencia Reuters.

Los economistas del banco japonés calculan que las subidas de tipos de la Reserva Federal de EEUU alcancen un máximo de entre el 3,50 y el 3,75% en febrero del año que viene, a pesar de que se prevé que la recesión comience en el cuarto trimestre.

A continuación, prevén que la Reserva Federal haga una pausa hasta que la inflación subyacente se ralentice a un 2-2,5% anual, y luego recorte los tipos en 25 puntos básicos por reunión a partir de septiembre de 2023. En ese momento también se pondrá fin a la liquidación del balance para evitar que las herramientas de política monetaria funcionen de forma contraria, pronostican.

En el Banco Central Europeo (BCE), Nomura prevé seis aumentos para elevar los tipos en 175 puntos básicos de aquí a marzo de 2023. Sin embargo, al prolongarse la recesión prevista, prevén un recorte adicional de tipos de 25 puntos básicos en junio. Si Alemania se quedara por completo sin gas ruso, el endurecimiento de la política monetaria del BCE podría terminar antes de lo previsto, añaden.

Según apunta Pablo García, director de Divacons Alphavalue, el organismo va mucho más rezagado que la Fed y no tendrá margen de maniobra. Además, el euro ha tocado recientemente la paridad con el dólar, lo que, para el experto, demuestra la confianza que hay en la fortaleza de la economía estadounidense y la debilidad de la zona euro. 

Y es que se trata de un umbral que no ha cruzado desde hace dos décadas, lastrado por la probabilidad de una recesión regional causada por una crisis energética y los anuncios de alzas de tasas de interés del BCE, que van muy por detrás del endurecimiento monetario de la Fed.

El índice dólar, una medición frente a seis contrapartes donde el euro tiene una ponderación importante, sumaba un 0,3% a 108,45 unidades. Anteriormente, había subido a 108,47 unidades, su nivel más alto desde octubre de 2002.

El euro se ha llevado la peor parte de la fortaleza del dólar, y llegó a caer hasta 1,00005 dólares, un umbral no visto desde diciembre de 2002 y que algunos analistas señalaron como una prueba de paridad.

Una muestra de lo débil que está la economía europea es el dato de confianza de los inversores alemanes, que cayó bruscamente en julio, lastrado por la gran preocupación sobre el abastecimiento energético de Alemania, los confinamientos por el coronavirus en China y la inminente subida de intereses del BCE.

El organismo que preside Christine Lagarde ha intentado proteger a los países periféricos, pero viendo la debilidad macroeconómica y la situación a la que se enfrenta Alemania, que podría sufrir un duro impacto si Rusia corta el gas completamente, "el alemán de a pie no va a estar muy de acuerdo con ayudar a los frugales europeos", apunta Pablo García, lo que puede provocar tensión geopolítica también dentro de Europa. 

Noticias relacionadas