ECONOMÍA

La inflación, de "transitoria", a dolor de cabeza a largo plazo... con recesión incluida

Mientras crecen las voces que apuntan a que la zona euro va a entrar en recesión, la inflación sigue presionando al BCE para subir tipos. Los responsables del organismo reconocen que los precios van a seguir siendo altos durante un tiempo prolongado. Pero subir tipos dañará la economía. Difícil dilema.

Una persona acude a comprar a un mercado en Buenos Aires con precios elevados por la inflación.

Una persona acude a comprar a un mercado en Buenos Aires con precios elevados por la inflación. / EFE

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Lucía Martin / Estrategias de Inversión

El dato preliminar de junio confirmaba lo que los españoles ya están comprobando cada vez que hacen la compra: la inflación vuelve a subir. Suma y sigue. El dato se situaba en junio, en cifras preliminares, en el 10,2%, por encima del 10% por primera vez desde el año 1985. Superaba las previsiones de los expertos, que apuntaban, de media, a una cifra del 9%.

El dato subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, subió al 5,5% interanual desde el 4,9% del mes anterior, en este caso la cifra más alta desde agosto de 1993, según los datos del INE. Y en cuanto a la inflación española armonizada con la Unión Europea fue del 10,0% en los 12 meses hasta junio, desde el 8,5% del mes anterior.

En otros países europeos, aunque lejos del dato de España, las cifras han dado esta semana una de cal y otra de arena: el IPC de Francia subió un 6,5% en junio, seis décimas más que en mayo y por encima de lo previsto; en el caso de Alemania, registró una subida interanual del 7,6%, por debajo del 7,9% del mes de mayo.

En cualquier caso, son cifras muy elevadas y que hace tiempo borraron esa coletilla de inflación “transitoria” de los discursos de los banqueros centrales. Tanto es así, que esta semana la presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha dicho que es poco probable que las economías retornen a la era de inflación ultrabaja que precedió a la pandemia y los bancos centrales deben ajustarse a expectativas de crecimiento de precios significativamente más altas.

El alza de los precios, que ya supera el 8% en los 19 países de la zona del euro, podría aumentar aún más hasta principios de otoño boreal, según apuntan los economistas, antes de una caída lenta que podría hacer que la tasa general se mantenga por encima del objetivo del 2% del BCE hasta 2024.

Según los expertos de ING, el dato de inflación de junio hace más probable que el BCE tenga que subir los tipos más de lo previsto en julio y septiembre. Hasta ahora, el mercado prevé alzas de 25 puntos básicos en sendas reuniones.

Y es que, mientras el resto de datos macroeconómicos empeora, el mercado teme que el BCE no pueda aprovechar la limitada ventana de oportunidad que tendrá para comenzar con esa normalización monetaria, que ha ido postergando, quedando rezagado con respecto a otros bancos centrales.

Los signos de recesión son cada vez más fuertes, lo que complica que esas subidas de tipos puedan llevarse a cabo sin dañar la ya maltrecha economía, dañando especialmente a los países periféricos, como España. Si el BCE no se da prisa y eleva las tasas, se quedará sin margen de maniobra para bajarlas en la próxima caída del ciclo, apuntan desde ING.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, ha intervenido en la conferencia anual del BCE, donde ha endurecido el tono, advirtiendo de que la lucha contra la inflación podría arrastrar a la mayor economía del mundo a una recesión, lo que supondría un lastre para el crecimiento en otros lugares, incluida Europa.

En cuanto a los representantes de la institución europea, todavía no lo han reconocido en público, pero ya hay voces que, en privado, reconocen que tienen pocas dudas de que la zona euro entrará en recesión.

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