THALES

La 'Indra francesa', el ejemplo de una historia bursátil e industrial de éxito

Observadores del mercado apuntan a la francesa Thales, especializada en sistemas de información y servicios de defensa y en la que el Estado francés controla el 25,67%, como el espejo en el que debería mirarse Indra

Instalaciones de Thales Alenia Space en Tres Cantos (Madrid), en 2021.

Instalaciones de Thales Alenia Space en Tres Cantos (Madrid), en 2021. / DAVID CASTRO

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Estrategias de Inversión

La cotización de Indra se ha visto sacudida en las últimas jornadas por el paso que el Estado español ha dado en el control de la compañía. Pero a pesar de las recientes caídas, otros grupos del sector en Europa muestran que una participación estatal relevante no tiene por qué ser un obstáculo, sino que de hecho puede añadir impulso en Bolsa a un valor.

En un momento en que los países de la OTAN se preparan para aumentar el gasto en defensa ante la amenaza que pesa sobre el este de Europa tras la invasión rusa de Ucrania, el sector de la defensa se ha convertido en una prioridad. Es en este entorno en el que quizás se explica el último movimiento del Estado, a través de la SEPI, para reforzar el control de Indra, formando un nuevo núcleo duro de accionistas y provocando una auténtica revolución en la composición del consejo de administración.

El Estado controla actualmente algo más del 25% de las acciones de Indra, aunque su intención es alcanzar el 28%. En los últimos días el valor se ha visto sacudido ante la incertidumbre que rodea a la empresa y el rumbo que tomará. Además, todavía se desconoce si la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) obligará a lanzar una OPA sobre el 100%, aunque el mercado no parece descontarlo.

Sin embargo, a la espera de que se calmen las aguas, algunos observadores del mercado apuntan a la francesa Thales como el espejo en el que debería mirarse Indra. De modo similar a la compañía española, el Estado francés es el principal accionista de esta empresa especializada en el desarrollo de sistemas de información y servicios de defensa, con una participación del 25,67% al cierre del año pasado.

El origen de Thales, que fue privatizada a finales del siglo pasado, se remonta al siglo XIX, aunque ha sido en las últimas décadas, ya con la entrada de inversores privados, cuando ha protagonizado un fuerte crecimiento por la vía de las adquisiciones. La más reciente de hace apenas unas semanas, con el acuerdo firmado con Sonae Investment Management para adquirir dos de las principales empresas europeas de ciberseguridad, S21sec y Excellium, reunidas bajo el holding Maxive Cybersecurity.

Las acciones de Thales acumulan una revalorización este año de más de un 50%, con una capitalización bursátil que supera ya los 24.000 millones de euros. Un impulso en Bolsa que se reflejó sobre todo a partir de finales de febrero, con el inicio de la invasión rusa de Ucrania.

Y los analistas piensan que tiene margen para seguir subiendo. De acuerdo con datos recopilados por Reuters, la media de casas de análisis que cubren a la compañía francesa le otorgan una recomendación de ‘comprar’, con un precio objetivo de 132,84 euros que supone un potencial alcista de un 15% respecto a los niveles actuales.

En comparación, tras las caídas de los últimos días, Indra se deja un 7,5% en lo que va de año, con un valor de mercado que ronda los 1.500 millones de euros. No obstante, los analistas parecen tener fe de momento en el rebote. De media la recomendación sobre el valor es también de ‘comprar’, mientras que el precio objetivo se sitúa en 12,62 euros, más de un 40% por encima de la actual cotización.

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