Calentamiento global
¿Qué diferencia hay entre noches tropicales, tórridas e infernales?
La nueva nomenclatura a la que hay que irse acostumbrando ante el cambio climático

Las noches tropicales, tórridas e infernales son cada vez más frecuentes / Agencias
El mes pasado fue el junio más caluroso desde que hay registros y anticipa un verano realmente excepcional, dentro de la tendencia iniciada a causa del calentamiento global provocado por el ser humano. Las olas de calor son cada vez más frecuentes e intensas y eso conlleva una serie de nuevas circunstancias a las que deberemos irnos acostumbrando. Una de ellas son las noches con temperaturas inusualmente elevadas, que a menudo nos impiden conciliar el sueño y merman nuestra capacidad de descanso.
Hay tres tipos de noches calurosas, en función de la temperatura que marque el termómetro. Son las siguientes:
Noches tropicales
Son aquellas en que la temperatura no baja en toda la noche de los 20º centígrados. Se trata de noches realmente incómodas si no se dispone de refrigeración mecánica y eran realmente inusuales hasta hace pocos años, pero se están volviendo tristemente frecuentes.
La ciencia señala que las noches tropicales ya suponen un obstáculo para el descanso del organismo humano, puesto que la temperatura recomendada para dormir bien va desde los 18ºC a los 21ºC. Y es que, a partir de esos 21º aparecen el insomnio y la imposibilidad de conciliar un sueño reparador.
Noches tórridas
Más allá de las tropicales, aún hay noches de temperaturas más insufribles. Son las noches tórridas. Se llaman así a aquellas en que el termómetro no baja en ningún momento de los 25ºC. Cada vez se producen más noches de este tipo en el calendario estival y constituyen ya un verdadero tormento para quienes intentan descansar y no disponen de aire acondicionado. Las noches tórridas constituyen además un riesgo claro y directo para la salud, sobre todo en personas de edad avanzada, niños o quienes sufren algún tipo de enfermedad. También influye en la irritabilidad, estrés o fatiga durante las horas diurnas.
Lo que antes era una situación verdaderamente excepcional, se ha convertido en algo demasiado frecuente, hasta el punto de que en 2024 se contabilizaron más de 30 noches tórridas en determinadas regiones del sur peninsular.
Noches infernales
Es el caso más extremo de calor nocturno, pues en una noche infernal el termómetro no baja de los 30 grados centígrados. Ya ha habido algunas noches así este mismo verano, en puntos del sur Peninsular. En este tipo de situaciones, conciliar el sueño puede ser prácticamente imposible y aumenta el riesgo para la salud de las personas. Los expertos auguran que este tipo de noches infernales, desconocidas en España de forma casi total hasta ahora, se irán haciendo cada vez más frecuentes, especialmente en la mitad sur de la Península y ambos archipiélagos. Hay que tener en cuenta que una noche con una mínima de 30ºC supone que, durante las horas diurnas, los termómetros están llamados a alcanzar valores realmente insoportables.
Fuente: Información
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