CAMBIO CLIMÁTICO

La subida de los termómetros en Europa dispara las muertes, la inseguridad alimentaria y las nuevas enfermedades

El aumento de las olas de calor, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos hacen peligrar la salud de los ciudadanos europeos

Un hombre fotografía un termómetro durante un ola de calor en Córdoba.

Un hombre fotografía un termómetro durante un ola de calor en Córdoba. / EFE / Rafa Alcaide

Valentina Raffio

Valentina Raffio

La crisis climática también es una crisis de salud pública. Y conforme avanza el aumento de las temperaturas y los extremos climáticos, también se multiplican los daños en la salud de las personas. La última gran radiografía sobre el impacto de este fenómeno en la salud de los europeos, el famoso informe 'Lancet Countdown', advierte de que la subida de los termómetros en Europa ha disparado la mortalidad, la inseguridad alimentaria y la llegada de enfermedades que, hasta ahora, no eran habituales por estas latitudes del globo.

"El cambio climático ya está causando estragos en la vida de las personas. Por eso ha llegado el momento de adoptar medidas sin precedentes para limitar todos estos impactos negativos", afirma Rachel Lowe, primera autora del informe y profesora de investigación ICREA en el Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS).

El análisis, publicado este lunes, recoge una serie de indicadores para entender hasta qué punto la crisis climática está afectando a la salud de los ciudadanos. Muchos de estos, directamente relacionados con el aumento de las temperaturas y los extremos de calor en el continente. El ejemplo más claro es el aumento de la mortalidad relacionada con las olas de calor. Según recoge el informe, en los últimos años las muertes relacionadas con altas temperaturas han aumentado un 9% en el conjunto de Europa y un 11% en el sur del continente, como en el caso de España. Hay estudios que apuntan a que, por ejemplo, la ola de calor extremo que vivió Europa en 2022 causó por sí sola más de 60.000 muertes prematuras, de las cuales al menos 10.000 en España.

El aumento de las olas de calor, las sequías y los fenómenos meteorológicos extremos también han disparado la inseguridad alimentaria en Europa. Los registros apuntan a que en 2021 más de 12 millones de europeos sufrieron escasez de alimentos o de agua en sus hogares debido a estos impactos climáticos. Los expertos que han liderado este análisis, que aúna el trabajo de más de cuarenta instituciones europeas, advierten de que las zonas más afectadas por este fenómeno fueron los países del sur de Europa y, en general, los hogares de bajos ingresos. "El impacto de la crisis climática no es igual para todos. Este fenómeno está reflejando las desigualdades socioeconómicas y está potenciando la marginación de ciertos colectivos", destaca el informe.

La subida de los termómetros en Europa también está acelerando la llegada de enfermedades tropicales que, hasta ahora, no se habían detectado en estas latitudes del planeta. En el sur de Europa, incluida España, se están detectando cada vez más enfermedades transmitidas por mosquitos como el virus del Nilo, la malaria, el dengue, el chikungunya y el Zika. También se ha detectado un aumento del 68% de los casos de leishmaniasis en humanos en la última década ya que ahora, debido al aumento de temperaturas, los mosquitos que trasmiten esta enfermedad lo tienen más fácil para expandirse hacia más zonas del continente y durar más tiempo en ellas.

En el norte del Europa, en cambio, se ha observado un aumento de las infecciones por un tipo de bacteria conocida como 'Vibrio' ya que el aumento de temperatura de las aguas está proliferando la expansión de este patógeno. En los casos más graves, una infección de este tipo puede provocar una fascitis necrosante y desencadenar la muerte.

El informe también señala un incremento de los casos de picaduras de garrapatas, que a su vez han provocado un repunte de diagnósticos de enfermedad de Lyme y de encefalitis entre los europeos.

Otra de las enfermedades que más están aumentando en Europa debido al cambio climático son las alergias. Según explican los expertos, el aumento de las temperaturas ha alterado la floración de muchas especies de plantas y esto, a su vez, ha provocado que algunas empiecen a desprender polen a destiempo y que, en general, provoquen alergias más severas y duraderas. España, así como el resto de países del sur del continente, destacan entre los más afectados por este fenómeno. Hay estimaciones que apuntan a que la alergia al polen se ha disparado un 40% en los últimos cinco años entre los españoles.