Contenido ofrecido por:

Multas de 200.000 euros por vender mascotas por internet

La nueva ley de bienestar animal contempla sanciones de hasta dos millones y prohibe la cría por particulares

Multas de 200.000 euros por vender mascotas por internet
4
Se lee en minutos
Verónica Pavés

Vender animales por internet será penado con multas de hasta 200.000 euros. El Proyecto de Ley de Bienestar Animal contempla estas sanciones por vender animales por internet, una práctica muy extendida, sobre todo en redes sociales o webs de productos de segunda mano. Este es uno de los pasos para tratar de hacer cumplir la prohibición de que los particulares críen animales 

La Ley solo permitirá que sean los criadores registrados los que lleven a cabo esta práctica. Sin embargo, algunas organizaciones no gubernamentales consideran que la redacción de la ley deja cabos sueltos. Así lo han señalado en un comunicado conjunto la Fundación Franz Weber e Intercids que ponen de relieve que las tiendas de animales aún podrán vender algunas especies como reptiles, roedores o aves.

Y es que la normativa tan solo vetará en tienda la venta de perros, gatos y hurones. A ojos de las organizaciones, esto podría perpetuar los daños que estas especies alóctonas –muchas veces invasoras– causan a la fauna local. 

Uno de los ejemplos más claros es el de las tortugas de Florida (Trachemys scripta), que se aclimatan fácilmente a cualquier lugar y se convierten en verdaderos depredadores de toda la fauna que encuentran a su alrededor.

Ejemplares de tortuga de Florida. / pixabay

Pese a que las multas son considerables, aún hay muchos dueños que optan por soltarlas en cualquier estanque o charca cuando adquieren un tamaño considerable. Como recordatorio, la multa puede ir desde los 3.001 euros a los dos millones de euros, dependiendo de si las circunstancias lo definen como grave o muy grave.

La esterilización no es suficiente

Las fundaciones también advierten de que las obligaciones de esterilización que establece la ley son insuficientes. En este apartado se refieren especialmente a los perros, dado que su esterilización se ha limitado a aquellos que son entregados en adopción. Una práctica que, por otro lado, ya es bastante habitual y generalizada.

Para el resto de las especies tan solo se insta genéricamente “a tomar medidas para la reproducción incontrolada”. La regulación será distinta para los felinos, para los que será obligatoria la esterilización antes de los seis meses. 

En el caso de los gatos, las quejas con respecto a la ley han surgido por los métodos que se plantean para frenar las colonias. Para los científicos y asociaciones conservacionista lo más perjudicial de la ley es el trato que se le da al gato asilvestrado (o cimarrón), pues se le considera casi como un animal doméstico y no tiene en cuenta los daños que esta especie exótica causa al medio ambiente.

Un hombre da de comer a varios gatos callejeros. / Juan Carlos Cárdenas / EFE

Asimismo, acota las medidas de control al método CER (captura-esterilización-retorno). "Es un planteamiento disparatado e inviable", lamentan las asociaciones científicas y conservacionistas, que destacan además va "en contra de los instrumentos de gestión de los espacios naturales protegidos y de la normativa básica en materia de conservación en nuestro país, así como de las directivas europeas básicas en materia de conservación del medio ambiente".

Los últimos datos disponibles indican que el método CER no logra una disminución de las poblaciones de gatos en entornos abiertos, y por tanto no es una opción para solucionar el aumento descontrolado de los gatos, ni para disminuir los riesgos y múltiples problemas que estos originan.

De hecho, los únicos estudios que han mostrado que este método reduce las colonias de gatos requerían unas condiciones poco aplicables a la realidad, dado que el éxito dependía de la esterilización de al menos el 98% de los individuos y de que no existiera la migración a otros lugares. 

No más circos de animales

Otras de las medidas contempladas en la ley que ya se aplican de manera parcial en comunidades autónomas son el veto al uso de fauna silvestre en circos.

No obstante, desde las ONG lamentan también que el fin de los circos con animales no incluya especies domesticadas, como caballos, perros o gatos. A pesar de que estas entidades reclamaron una abolición total como la ya aplicada en Islas Baleares, no se ha podido conseguir, lo que permite que se mantengan algunas de estas prácticas. El documento también restringe la prohibición del tiro al pichón, pero no otras prácticas. 

Animales en un circo. / pixabay

El texto recoge la propuesta de estas entidades para concretar las condiciones de bienestar y protección de animales para los que esté permitida su participación en ferias, romerías y similares.

También la de prohibir el uso de animales en exposiciones de belenes, cabalgatas o procesiones, no sólo cuando se les mantenga inmovilizados, sino también en todo caso cuando sea de forma antinatural conforme a las características propias de su especie.

Respecto a los animales a los que se aplicará esta ley, recuerdan que se ha eliminado de su ámbito de aplicación a animales domésticos o domesticados, de manera que únicamente afectará a animales de compañía y silvestres en cautividad. Con este paso los animales de producción sólo estarían protegidos si pierden esa finalidad productiva y son inscritos en el registro de animales de compañía.

Noticias relacionadas