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¿Qué tienen en común una cosechadora moderna y un diplodocus?

El daño que provoca en el suelo la maquinaria agrícola pesada es similar al que causaron los mayores dinosaurios

¿Qué tienen en común una cosechadora moderna y un diplodocus?
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Ramón Díaz

¿Qué tienen en común una cosechadora moderna y un diplodocus? Una posible respuesta es su peso. Un estudio dirigido por científicos de Suecia y Suiza ha concluido que la tendencia actual de aumento del peso de los vehículos agrícolas no es sostenible, que las tensiones que provocan en el suelo han alcanzado valores críticos para el funcionamiento ecológico de las zonas de raíces del subsuelo, y que casi el 20% de la tierra cultivable está en riesgo de compactación crónica en regiones fundamentales para la producción mundial de alimentos.

El peso de las mayores maquinarias agrícolas actuales se acerca al de los saurópodos, los animales más grandes que han habitado la Tierra. Los mayores pesaban alrededor de 60 toneladas (diez veces más que el peso medio de un elefante africano adulto), lo mismo que una cosechadora de última generación completamente cargada.

Los tractores y otras maquinarias utilizadas en las granjas se han vuelto mucho más pesados a medida que la agricultura intensiva a gran escala se ha generalizado. Una cosechadora es hoy casi diez veces más pesada que en la década de 1960. Y esa circunstancia está afectando al suelo.

El peso de los animales y las máquinas es importante porque los suelos solo pueden soportar cierta presión antes de que se compacten de forma crónica. Y los suelos son ecosistemas que contienen estructuras frágiles: poros y vías que permiten que el aire circule y que el agua llegue a las raíces de las plantas y otros organismos.

Los neumáticos, los cascos de los animales y los pies humanos aplican presión, aplastando los poros, no solo en la superficie sino también más profundamente.

Mayor riesgo de inundaciones

La compactación del suelo puede reducir el crecimiento de las plantas y las cosechas, y aumentar el riesgo de inundaciones porque el agua se escurre de la tierra y llega a los cursos de agua más rápidamente.

Los científicos involucrados en el estudio midieron la compactación que están causando las máquinas agrícolas gigantes y la compararon con los saurópodos que vivieron hasta hace unos 66 millones de años. Su conclusión es que la maquinaria actual es tan culpable de la compactación del suelo como aquellos colosales saurios.

Cosechadora. / AGCO-Fendt

El estudio señala que a medida que ha aumentado el peso de la maquinaria agrícola, el tamaño de los neumáticos también se ha disparado, ajustando el área de contacto entre el vehículo y el suelo para reducir la presión sobre la superficie y ayudar a evitar el hundimiento. Todo indica que los animales evolucionaron con una estrategia similar: aumentar el tamaño de las patas con el peso para evitar hundirse en el suelo.

Es cierto que la presión sobre la superficie del suelo se ha mantenido en general bastante constante a medida que la maquinaria agrícola ha ganado peso, pero los autores señalan que las tensiones en el suelo continúan aumentando debajo de la superficie y penetran más profundamente a medida que los vehículos (o los animales) se vuelven más pesados.

La maquinaria agrícola actual (y los saurópodos del pasado) es tan pesada que “compacta irreparablemente el suelo por debajo de los primeros veinte centímetros, donde no se labra”, alertan los científicos.

Este hecho restringe la profundidad a la que pueden crecer las raíces de los cultivos para buscar agua y nutrientes. Y también crea condiciones de bajo nivel de oxígeno para las plantas y organismos con los que comparten el suelo.

Las imágenes de ‘Jurassic Park’, poco probables

Todo ello crea la que los investigadores denominan “paradoja de los saurópodos”. Los dinosaurios y las cargas transmitidas a través de sus pies eran tan grandes que probablemente habrían causado daños significativos en el subsuelo, destruyendo la capacidad del suelo para sustentar las plantas y los ecosistemas de los que habrían dependido como fuente de alimento.

Así que la imagen de los saurópodos deambulando y alimentándose libremente como se muestra en el filme ‘Jurassic Park’ les parece a los científicos “poco probable”, ya que habrían tenido una influencia insostenible en su entorno.

Vehículo agrícola. / Valtra

Entonces, ¿cómo sobrevivieron? Los autores del estudio especulan que quizá avanzaban casi siempre por caminos muy transitados, lo que hubiera limitado su impacto. Pero cómo exactamente un saurópodo podía vivir en equilibrio con el suelo sigue siendo un misterio… por ahora.

Un enigma más apremiante es cómo conciliar la compactación del suelo por vehículos agrícolas con la producción sostenible de alimentos.

El estudio estima que el 20% de las tierras de cultivo del planeta corren alto riesgo de perder productividad debido a la compactación del subsuelo por parte de los vehículos agrícolas, con los riesgos más altos en Europa y América del Norte, donde hay granjas de mayor tamaño que utilizan las máquinas más grandes. 

Los autores reclaman cambios en el diseño de la maquinaria para ayudar a mantener la estructura del suelo. También sugieren reducir la necesidad de máquinas tan grandes, cultivando alimentos en parcelas de tierra más pequeñas.

“Encontrar formas de dividir vastos paisajes de monocultivos tiene sentido por muchas otras razones. Por ejemplo, los márgenes de los campos de flores silvestres, los setos y los árboles pueden ayudar a secuestrar carbono, gestionar la calidad del agua y apoyar la biodiversidad”, resaltan los investigadores.

El mensaje final de los científicos es claro: “Los seres humanos debemos actuar para reducir la presión sobre los suelos, o corremos el riesgo de seguir el camino de los dinosaurios”.

Estudio de referencia: https://www.pnas.org/doi/full/10.1073/pnas.2117699119

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Contacto de la sección de Medio Ambiente: crisisclimatica@prensaiberica.es

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