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DESDE LOS AÑOS 50

Móstoles es una ciudad de récord: así pasó de 4.000 a 200.000 habitantes en tan solo 60 años

La segunda mitad del siglo XX conllevó un crecimiento vertiginoso en Móstoles, llegando a ser en la actualidad el segundo municipio de la Comunidad de Madrid en número de habitantes

Imagen de Móstoles de 1958

Imagen de Móstoles de 1958 / PINTEREST / Orgulloso Mostolés

Móstoles

Hoy en día, Móstoles es uno de los municipios más conocidos de toda la Comunidad de Madrid. Pero eso no siempre fue así. Durante sus primeros siglos fue una villa dependiente de Toledo, de la que consiguió la independencia en 1565. En esa época era una importante villa de paso por las vías terrestres que cruzaban el pueblo, pero no mucho más.

Posteriormente, una vez declarada villa independiente, pasó a ser un pueblo reconocido por otras cosas, como su curioso dato de que tuvo más ermitas en el siglo XVI que calles. Su expansión fue lenta, gran parte de los vecinos (unos 300) sufrían pobreza, las calles estaban sucias, y no había atisbos de mejoría a corto plazo.

Sin embargo, tras varios episodios de la historia de España en los que Móstoles jugó un papel importante, como la Guerra de la Independencia, su destino cambió.

Años 50: comienza su proceso de transformación

Las causas del cambio radical que ha sufrido Móstoles en las últimas décadas, pasando de ser un pueblo agrícola de las inmediaciones de Madrid a una ciudad-dormitorio satélite de la capital, hay que buscarlas en un contexto global del complejo proceso de transformación que arrancó en los años 50.

A comienzos de la década, el régimen franquista renunció a la situación de autarquía en la que se hallaba el país, abriéndose al exterior, orientando la economía nacional hacia una industrialización, que trajo una nueva Revolución Industrial a España.

Villa de Móstoles en 1908

Villa de Móstoles en 1908 / PINTEREST / Orgulloso Mostolés

Esta apertura y cambio de política inició un complejo proceso denominado "desarrollismo", uno de cuyos grandes cambios iniciales fue el de la inmigración hacia las ciudades. Madrid, como capital, actuó como principal polo de atracción para esas masas de inmigrantes que a partir de los años 50 se diseminaron por el extrarradio de la capital, en aglomeraciones marginales suburbiales.

Sin embargo, por esta situación, el problema de la vivienda en la capital se agravó hasta situaciones límite. Así, el boom demográfico y urbanístico se extendió desde la capital hasta su Área Metropolitana, transformando los pueblos que la rodeaban en nuevas ciudades satélite, con usos residenciales e industriales.

Años 60: objetivo de las empresas promotoras inmobiliarias

Así es como Móstoles, a partir de la segunda mitad de los 60, se convirtió en un objetivo más de las empresas promotoras inmobiliarias, especulando con el suelo y levantando, en apenas una década, gran parte de las urbanizaciones que componen el casco urbano de la ciudad.

Entre ellas podríamos incluir las exteriores como Parque Coimbra, Pinares Llanos y Colonia del Guadarrama. En esta época también se desarrollaron zonas industriales. Improvisadas como Las Monjas, las Pajarillas y Móstoles Industrial, o polígonos como el de Arroyomolinos y el de La Fuensanta.

Sin embargo, a mediados de la década de los 70, la crisis económica mundial hizo que el fenómeno inmobiliario se ralentizase notablemente, lo mismo que el sector industrial. En el caso de Móstoles, este crecimiento se había producido sin el necesario planeamiento general, por lo que en la segunda mitad de la década, los mostoleños se enfrentaron a graves problemas.

Antiguo ayuntamiento de Móstoles, derribado en 1974

Antiguo ayuntamiento de Móstoles, derribado en 1974 / PINTEREST / Orgulloso Mostolés

En gran parte, estos problemas respondían a la carencia de equipamientos públicos. Un sólo centro de salud, un polideportivo obsoleto, varios colegios y pocos institutos, que resultaban insuficientes para la cada vez más enorme población. Sin embargo, el problema más importante era el deficitario abastecimiento de agua al municipio y esa escasa atención sanitaria.

Crecimiento vertiginoso a partir de los años 80

Con la Transición y la llegada de los ayuntamientos democráticos, y gracias a las demandas y las presiones ejercidas por las distintas asociaciones vecinales, a partir de 1979 todos los esfuerzos se dirigieron a paralizar el crecimiento residencial y a potenciar la dotación de la ciudad con equipamientos públicos.

Sobre todo se comenzaron a hacer políticas más sociales, fomentando la participación ciudadana en las fiestas locales, en actividades lúdicas, deportivas y culturales. Además, se formaron peñas de vecinos y asociaciones culturales de toda índole, que llevaron a un reordenamiento y urbanístico de toda la ciudad.

Por último, los beneficios procedentes de la entrada de España en la Unión Europea en 1985 también ayudaron al crecimiento de Móstoles. Desde entonces, el municipio fue creciendo a un ritmo vertiginoso, llegando en la actualidad, a tener más de 210.000 habitantes.