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MADRID

¿Te imaginas un peluquero que corta el pelo con fuego, garras de lobezno y catanas? Está en Aluche y no lo hace a escondidas

El peluquero Alberto Olmedo ha traspasado fronteras al aplicar técnicas inéditas con herramientas como la catana o el soplete, transformando el corte de pelo en una experiencia

Con una catana, fuego, garras y seis tijeras: así corta el pelo el estilista de Aluche

María Saiz / Raquel Serrano

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María Saiz

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Si hay un lema que lleva grabado en la mente Alberto Olmedo es el de "en esta vida lo importante no es ser mejor o peor, sino ser diferente". Una lección que le dio su padre muy joven y que desde los 18 años aplica en su vida. Desde su peluquería en Aluche, en el distrito madrileño de Latina, lo lleva a raja tabla desde hace más de veinte años.

Con la catana, el fuego, las garras o hasta seis tijeras a la vez, este estilista de origen francés se ha convertido en un fenómeno internacional por sus técnicas inéditas. Herramientas que, lejos de pensar que sirven para cortar el pelo, se han convertido en todo un éxito global. Pero detrás del espectáculo que pueda parecer, hay décadas de investigación, técnica y una filosofía clara donde "la precisión es clave", confiesa a La CRónica de Latina dentro de El Periódico de España el propio Olmedo.

¿Por qué corta el pelo con catana?

No es un reclamo publicitario. Alberto explica que comenzó a investigar nuevas herramientas porque "buscaba una forma distinta de cortar las capas, sin dejar marcas". Según explica a este periódico, la catana permite "acariciar" el cabello en vez de cortarlo de manera agresiva y produce una exfoliación del pelo que elimina las partes dañadas. También asegura que consigue resultados especialmente útiles en cabellos encrespados o castigados por el sol.

Alberto Olmedo abrió su peluquería en Aluche hace más de 20 años

Alberto Olmedo abrió su peluquería en Aluche hace más de 20 años / María Saiz

Sin embargo, la catana no fue la primera opción que probó. "Lo intenté con una espada, porque necesitaba algo afilado y que fuera muy largo, para hacerlo todo a la vez. Sin embargo, la espada es más pesada, la catana es un poco más ligera y además la fila es curva, que ayuda a dar más forma".

Logra dar volumen con un soplete a 1.300 grados de temperatura

Otro de los atractivos, que no deja indiferente a nadie que pasa por la peluquería o por la calle y lo ve en el escaparate, es el uso del soplete. Y es que con este, con fuego a 1.300 grados de temperatura, es capaz de dar volumen a "cualquier tipo de pelo, aunque sea muy fino".

Una técnica sorprendente que Alberto confiesa que "no la inventé yo, no inventé el corte con fuego, ya lo usaban en la India hace 200 años". Su aportación fue adaptarla al cabello corto utilizando el soplete: "contrae la queratina y ayuda a sellar el cabello", explica.

Es conocido en todo el mundo y en Japón le llaman "samurai blanco"

Su técnica única traspasó fronteras hasta llegar a Japón. De hecho, es popularmente conocido en el país, donde además le tienen aprecio por "dar un significado diferente a la catana. Se deja de asociar únicamente a la guerra para darle un sentido artístico". Alberto reconoce que allí es conocido como el "samurai blanco", e incluso representó al país nipón en una Expo Asiática, un evento que se celebra cada cuatro años.

Entre su clientela se encuentran tanto personas de todo Madrid, algún vecino del barrio y también muchos turistas. "La gente reserva con bastante tiempo de antelación, porque tampoco es una peluquería muy grande ni quiero que lo sea. O también grupos de turistas sin avisar que convierten esto en un caos. Al final vienen por el servicio exclusivo y también porque es una experiencia completa".

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