Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

3.308 vecinos

La bienvenida a la primavera, su San Valentín o la Pascua: Así viven sus meses más festivos la comunidad rumana en Latina

Después de festejar el pasado 1 de marzo el Mãrțișor y la llegada de la primavera, comienzan los preparativos de Pascua. La Asociación Hispano-Rumana Salva explica cómo son estos "meses llenos de celebraciones"

Durante febrero y marzo, la comunidad rumana celebra 'Dragobete' y 'Mărțișor', junto con los preparativos de la Pascua ortodoxa

Durante febrero y marzo, la comunidad rumana celebra 'Dragobete' y 'Mărțișor', junto con los preparativos de la Pascua ortodoxa / Asociación Hispano-Rumana Salva

María Saiz

María Saiz

Entre febrero y marzo la comunidad rumana vive algunas de las semanas más especiales del año. Muchas de sus tradiciones más queridas vuelven a celebrarse también en Madrid, donde residen 40.705 ciudadanos rumanos. De ellos, 3.308 son vecinos del distrito de Latina.

Desde la Asociación Hispano-Rumana Salva, su presidenta Ica Tomi explica a este periódico que estas tradiciones ayudan a mantener viva su cultura lejos de casa. Después de haber celebrado su particular San Valentín el pasado 28 de febrero, "el 1 de marzo celebramos el Mãrțișor, que marca el renacimiento de la naturaleza y el inicio de un nuevo ciclo", señala. Una tradición que, como explica, sigue muy presente entre quienes viven fuera de Rumanía: “La tradición es regalar un cordón rojo y blanco para desear suerte y que todo vaya bien durante el año”.

Marzo, un mes en el que dan la bienvenida a la primera... y ya piensan en la Pascua

Dos días antes de celebrar la primera, Rumanía celebra 'Dragobete', su "día de los enamorados" que también tiene una gran conexión con la naturaleza. Como tradición, las parejas de jóvenes recogen flores en parquese. Además, se cree que si estos se besan ese día, su amor durará todo el año.

Durante el mes de febrero, la Asociación Hispano-Rumana organizó talleres para hacer los amuletos y cuerdas del Mărțișor

Durante el mes de febrero, la Asociación Hispano-Rumana organizó talleres para hacer los amuletos y cuerdas del Mărțișor / Asociación Hispano-Rumana Salva

Tras este día -y después de todo el mes de febrero de preparativos- el 1 de marzo lo empiezan por todo alto dando la bienvenida a la primera. Los rumanos, junto a los moldavos y los búlgaros, pueden presumir de ser los primeros en festejar la llegada de la nueva estación con el Mãrțișor. A través de esta tradición, desean buena suerte y salud y celebran "la victoria del sol sobre el frío", explica Ica Tomi. Esta consiste en que los hombres regalan a las mujeres un pequeño amuleto o colgante atado a un cordón trenzado de color blanco, que simboliza la pureza, y de color rojo, relacionado con la vitalidad. Este lo llevan puesto durante todo marzo y una vez acaba el mes, lo atan a la rama de un árbol en flor, "como gesto de prosperidad".

A la espera de la Pascua ortodoxa, los niños comienzan a pintar sus huevos

Sin embargo, "ya estamos pensando en la Pascua", adelanta Tomi. Y es que, a la espera de que la Pascua Ortodoxa -la cual dura tres días- llegue el domingo previo al Lunes de Pascua, en la asociación "empezaremos en una semana a pintar los huevos de Pascua, algo que les encanta a los niños". Casi todos de estos huevos los pintarán de rojo, ya que este color simboliza la sangre de Jesucristo derramada durante su crucifixión.

La gran mayoría de los huevos de Pascua los pintan de color rojo, el cual simboliza la sangre de Jesucristo

La gran mayoría de los huevos de Pascua los pintan de color rojo, el cual simboliza la sangre de Jesucristo / Asociación Hispano-Rumana Salva

Para estas fiestas tampoco faltarán las comidas con sus familiares y amigos. En todas ellas, el cordero será el plato estrella; sin embargo, Tomi también destaca el sarmale, un plato previo a la carne que consiste en hojas de col rellenas de carne, "un plato indispensable".

Durante estos días, la comunidad rumana cambia su saludo habitual por uno religioso. Para saludar, mencionan: "Hristos a înviat!" (Cristo ha resucitado); mientras que la respuesta es "Adevărat a înviat!" (Verdaderamente ha resucitado). Diferentes formas de mantener vivas las costumbres y de transmitirlas a las nuevas generaciones que hoy crecen lejos de sus raíces en Madrid.

TEMAS