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SUCESO EN MADRID

Pillado usando el móvil al volante en Carabanchel y la Policía descubre una sorpresa inesperada

El hombre de 28 años empezó a mostrarse muy nervioso, algo que los agentes de policía no pasaron por alto y decidieron averiguar cuál era la razón que le alteraba de ese modo

Archivo - Agentes de Policía Municipal de Madrid

Archivo - Agentes de Policía Municipal de Madrid / POLICÍA MUNICIPAL DE MADRID - Archivo

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Joaquín De la Aleja

Como en una escena típica de una película del género Road Trip, donde un agente de tráfico estadounidense echa el alto a un conductor para llevar a cabo una identificación rutinaria y, sin esperarlo, su destino da un giro de 180 grados de forma inesperada. Esto mismo sucedió en el distrito de Carabanchel hace muy pocas semanas, cuando una patrulla de la Policía Local de Madrid interceptó a un conductor que usaba el móvil mientras conducía.

Según fuentes policiales, el pasado viernes 26 de junio, a la hora del mediodía, dos agentes de policía patrullaban por una zona cercana a la Vía Carpetana de Madrid, cuando se percataron de que un conductor sostenía su teléfono móvil sobre la oreja al mismo tiempo que manejaba el volante.

Entonces, los policías le indicaron que detuviera el coche, dando así comienzo a las diligencias habituales en este tipo de circunstancias, pero no esperaban que sucediera lo que instantes después se iban a encontrar.

La actitud del conductor levanta sospechas entre los agentes

El conductor, un hombre de 28 años de edad, comenzó a mostrarse muy nervioso e inquieto, algo que los agentes de la Policía Local no pasaron por alto, por lo que decidieron averiguar cual era la razón que le alteraba de ese modo. Fue en ese momento, cuando los agentes se percataron de que una parte de la carrocería no estaba totalmente sujeta y, al levantar el revestimiento de plástico, encontraron algo inesperado: fajos de billetes.

Tras el descubrimiento, los policías empezaron a interrogarle de manera más exhaustiva y le pidieron que saliera del vehículo. El hombre, con antecedentes penales por menudeo de estupefacientes, confesó que eran 80.000 euros que debía de entregar a un destinatario y, con esta labor, el recibiría una compensación de 1.000 euros por realizar este trabajo.

Esta actitud del sospechoso hizo que los agentes desconfiasen más de él. ¿Por qué una persona que acababa de ser descubierta con esa gran cantidad de dinero escondido en su coche tenía tanto interés por confesar? La respuesta saldría a la luz unos minutos después, cuando los agentes llevaron a cabo un registro más a fondo.

Otra sorpresa más para los agentes

Mientras los agentes inspeccionaban el vehículo, el nerviosismo del sospechoso no hacía nada más que aumentar, por lo que los agentes insistieron en el registro más concienzudamente, lo que los llevó a encontrar otra nueva sorpresa: otro fajo de billetes de 160.000 euros, pero esta vez en un escondite mucho más ingeniosos, exactamente, en una caleta improvisada tras la radio.

Dadas las circunstancias, los agentes de policía se vieron obligados a detener al sospechoso por un presunto delito de blanqueo de capitales. El hombre continuó alterado y comunicó a los agentes que, si no finalizaba su trabajo, la banda criminal para la que trabajaba haría daño a su familia.