Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

CARABANCHEL

Detenido en Madrid un ladrón que estrangulaba a ancianas con la técnica del 'mataleón' para robarles

El arrestado, de 49 años, utilizaba la técnica del 'mataleón' para inmovilizar a ancianas y sustraer sus pertenencias en varios distritos madrileños

La Policía detiene a un hombre por siete robos con violencia en los distritos de Carabanchel y Latina

Raquel Serrano

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Madrid

La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 49 años como presunto responsable de siete robos con violencia cometidos entre abril y junio en la ciudad de Madrid en los que estrangulaba a ancianas con la técnica del 'mataleón' para robarles sus pertenencias.

El detenido operaba en los distritos madrileños de Carabanchel y Latina y las autoridades recibieron numerosas denuncias de robos con fuerza, en su mayoría a mujeres de avanzada edad, que eran estranguladas en el momento de entrar a los portales de sus edificios, ha informado este jueves la Policía Nacional.

Las investigaciones policiales pudieron comprobar que los siete robos habían sido cometidos por el mismo varón, de 49 años, por lo que establecieron un dispositivo de vigilancia que culminó con su detención el pasado 26 de junio en la calle Oca de Carabanchel.

Por estos siete delitos de robo con violencia el hombre, de origen argelino, sobre el que constan una gran cantidad de antecedentes policiales y hasta 50 detenciones por hechos similares, ha sido puesto a disposición de la autoridad judicial, que ha decretado su ingreso en prisión provisional.

Qué es la técnica del 'mataleón'

Se trata de una maniobra muy peligrosa empleada con frecuencia para inmovilizar a la víctima, privándole del riego sanguíneo, y cometer el robo. Consiste en rodear el cuello de la víctima con un brazo desde atrás mientras se ejerce presión sobre las arterias carótidas (y, en ocasiones, sobre la tráquea), lo que puede provocar pérdida de conocimiento en pocos segundos si no se libera la presión.

En el contexto de los robos, los agresores emplean esta técnica para inmovilizar rápidamente a la víctima y facilitar el robo, lo que supone un riesgo importante de lesiones graves o incluso de muerte si se mantiene durante demasiado tiempo.