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SUCESO EN MADRID

Tres días después de la explosión en Carabanchel, los desalojados siguen sin solución: “Estamos en la calle, pero los vecinos nos echan una mano”

El inmueble de Carabanchel Alto, donde se produjo la explosión, ya había sido objeto de un informe técnico municipal desfavorable en 2019 por deficiencias en fachadas, cubiertas y fontanería

Imágenes del caos tras la explosión de gas en un edificio de Carabanchel, Madrid

Lucía Feijoo Viera

Rafa Sardiña

Rafa Sardiña

Madrid

El madrileño barrio de Carabanchel Alto continúa conmocionado casi 72 horas después de la explosión en el número 36 de la calle Azcoitia. Una mujer de 80 años falleció en el acto, por heridas en brazos, torso y rostro, y su marido, de 84 años, resultó herido de gravedad y fue trasladado hasta el Hospital 12 de Octubre, aunque su vida "no corre peligro". Además, ocho personas —vecinos del inmueble— recibieron asistencia médica por heridas leves debido a la deflagración, que se produjo este pasado viernes, 9 de enero, pasadas las 16 horas de la tarde.

Este fin de semana, técnicos de Control de Edificación del Ayuntamiento de Madrid y Bomberos han comenzado los trabajos de demolición y desescombro de la última planta del edificio. La explosión provocó el colapso del forjado del techo y los vecinos —también los del número 38 de la calle Azcoitia— fueron desalojados. La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación y serán sus especialistas de Científica los que recogerán las pruebas necesarias para las pesquisas cuando las condiciones del edificio les permitan entrar.

El edificio tenía un informe desfavorable desde 2019

El inmueble estaba siendo rehabilitado. Los operarios que estaban trabajando en la fachada del edificio siniestrado habían concluido su jornada laboral a las 14:00 horas, apenas dos horas antes de la explosión. El edificio ya había sido objeto de un informe técnico municipal desfavorable en 2019. Según consta en el expediente 711/2019/21608, presentado el 21 de junio de ese año, la Inspección Técnica del Edificio (IEE) fue negativa por el mal estado general de las fachadas, cubiertas, azoteas, así como por deficiencias en la fontanería y la red de saneamiento.

El dictamen, que afectaba al conjunto del inmueble y se puede consultar en la página web del Ayuntamiento de Madrid, fue finalmente archivado, aunque quedó abierto un expediente de orden de ejecución y seguimiento de obras (111/2019/04846), cuya supervisión correspondía a la Junta Municipal del Distrito de Carabanchel.

David, vecino y testigo de priemra mano de la explosión.

David, vecino y testigo de primera mano de la explosión. / EPE

Solidaridad con los vecinos desalojados por la explosión

Samur Social continúa prestando asistencia a los afectados y a sus familiares. Son alrededor de 50 vecinos que residían en 14 viviendas. Este lunes por la tarde se reunirán con el concejal del distrito de Carabanchel, Carlos Izquierdo, pero entre los afectados reina el pesimismo. “Estamos en la calle, a día de hoy”, señalan.

Sin embargo, y como suele ocurrir en momentos como este, la solidaridad se ha disparado. “Los vecinos que conoces te echan una mano, te preguntan si necesitas ropa, comida…”. Además, uno de los residentes del 1ºD advierte de otro de los problemas a los que se están enfrentando: los robos. “Ya nos han contado que el mismo día del derrumbe entraron a robar y hubo saqueos en el edificio”.