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DEPORTE Y SOLIDARIDAD

El humilde equipo de fútbol sala de Arganzuela que completó 100 kilómetros en 24 horas por una causa solidaria, la desnutrición infantil

De ocho que se sumaron al reto lo acabaron completando cinco, aunque el resultado "era lo de menos"

El equipo de fútbol sala del distrito de Arganzuela, Deportivo Malibú

El equipo de fútbol sala del distrito de Arganzuela, Deportivo Malibú / CEDIDA

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Juan Luis Martín

Juan Luis Martín

Deportivo Malibú es un equipo de fútbol sala que desde su fundación en 2017 ha sido campeón de la Liga Municipal de Arganzuela en hasta siete ocasiones. Pero por un día vamos a dejar los trofeos y las jugadas por un gol más importante: el de la solidaridad.

Este grupo de amigos -de entre 30 y 35 años- se planteó hace un tiempo llevar a cabo un reto distinto, fuera del terreno de juego. Tras meditarlo, dieron con la tecla: recorrer 100 kilómetros desde Lugo a Santiago en menos de 24 horas, y recaudar dinero para destinarlo todo a una causa: la desnutrición infantil. Ole por ellos. De hecho todavía se puede seguir donando a través del siguiente enlace. Empezaron con el objetivo mínimo que se podía poner, de 150 euros, pero actualmente han recaudado ya más de 850 euros.

"Lo hemos difundido por las redes sociales del club, por nuestros amigos, familia... aunque la verdad que no esperábamos tanto apoyo", nos explican desde el club.

Y completaron el reto 5 de 8 participantes

El reto lo llevaron a cabo ocho de los jugadores del equipo entre el pasado sábado y domingo, y no fue nada fácil. Como nos confiesa Nacho Ramos, uno de los integrantes del equipo y del reto, "llegaron al final cinco de ocho. En mi caso tuve que abandonar en el kilómetro 63 porque me hice daño en la rodilla y quedaba demasiado para llegar".

Y no fue nada sencillo para ellos, porque 100 kilómetros en 24 horas equivale a una media de 4,16 km la hora. "Antes del reto hicimos algunas pruebas, calculamos la media a la que teníamos que ir, también las paradas que podíamos hacer llevamos geles para alimentarnos... Fue muy exigente, pero mereció la pena", afirman.

Aunque, como se suele decir en estos casos, el resultado era lo de menos. Aquí prevalece la intención de este grupo de modestos futbolistas del barrio de Arganzuela que han demostrado algo más importante más allá de su poderío físico: el amor y solidaridad por el prójimo.