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NUEVO PROYECTO

El quiosco de Arganzuela (Madrid) que gestionan personas en riesgo de exclusión social: "No se necesita experiencia, sí motivación"

El quiosco Somos Talita de Arganzuela, impulsado por Javier Cascón, ofrece oportunidades laborales a personas en riesgo de exclusión social, como personas sin hogar o migrantes sin red de apoyo.

El quiosco de Arganzuela (Madrid) que desde hace un mes gestionan personas en riesgo de exclusión social

El quiosco de Arganzuela (Madrid) que desde hace un mes gestionan personas en riesgo de exclusión social / LinkedIn

En pleno distrito de Arganzuela ha nacido un quiosco muy diferente a los que estamos acostumbrados. No solo porque en su interior puedes encontrar cafés o libros, además de la prensa diaria y las revistas más interesantes, sino que este pequeño negocio se ha ganado el cariño de los barrios porque ofrece oportunidades laborales a personas en riesgo de exclusión social.

Personas sin hogar, víctimas de violencia, parados de larga duración o migrantes sin red de apoyo serán los encargados de gestionar este quiosco. Para Javier Cascón, quien impulsa este proyecto: "Personas invisibles para muchos, pero que tienen tanto que dar". Ahora, van a demostrar lo que ofrecen desde el mostrador desde este gran pequeño negocio.

Así es el quiosco de Arganzuela que gestionan personas en exclusión social

Desde hace un mes, el quiosco Somos Talita en Arganzuela, muy cerca del metro de Acacias está siendo gestionando por una persona sin hogar. Javier Cascón, Marta Corcuera y Jesús García compraron el pequeño establecimiento con el objetivo de transformar vidas dentro de este colectivo.

Donde los vecinos pueden ver asistencialismo o un simple quiosco, sus impulsores avisan que se esconde una oportunidad de trabajo real, además de un motor de transformación. "Desde un café por la mañana hasta una charla amable al pasar, este quiosco será un punto de encuentro, humanidad y esperanza en plena calle", explican en una publicación de la red social LinkedIn. Este tipo de negocios representa una opción asequible que no requiere experiencia compleja y que permite la contratación inmediata.

Javier Cascón y Jesús García compraron el pequeño quiosco de Arganzuela

Javier Cascón y Jesús García compraron el pequeño quiosco de Arganzuela / GoFundMe Somos Talita

En una entrevista con la agencia EFE, los jóvenes que lideran este proyecto explican que este quiosco llevaba cerrado desde febrero de 2025 por la jubilación de su anterior propietario. Fue en septiembre de ese año cuando formalizaron su compra. Tras muchas gestiones burocráticas consiguieron abrir al público en enero, bajo el mundo de Abdul, uno de los primeros trabajadores contratados.

Entre los requisitos de Somos Talita para empezar a trabajar está: "Buscábamos personas ágiles, sonrientes y con capacidad para comunicarse con la gente, no necesariamente con experiencia previa, pero sí con motivación", cuenta Javier Cascón. Incluso, el antiguo dueño del negocio les acompañó en el proceso para facilitar la transición y enseñarles cómo funcionaba todo.

Además de los periódicos y el café, los clientes de este negocio de Arganzuela podrán comprar libros de segunda mano donados por vecinos y pequeños productos de proximidad, un ejemplo de que se trata de un punto de referencia en el barrio. El barrio de Acacias celebra tener esta nueva tienda, que ya puede presumir de contar con clientes habituales, sobre todo mayores que ya no tienen que desplazarse para conseguir la prensa.

No es la primera vez que los jóvenes de Somos Talita se embargan en una aventura de este tipo. Javier Cascón y Marta Corcuera empezaron hace más de cuatro años una iniciativa para personas sin hogar. Adquirieron varias viviendas para ofrecer alojamiento, pero se han dado cuenta de que el trabajo también implica una parte importante de su día a día.