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GASTRONOMÍA

Èter, el restaurante de Arganzuela con estrella Michelin que cambia de menú cada dos meses

Ubicado en Legazpi, este restaurante cuenta con el reconocimiento culinario desde 2023, consolidándose en la alta cocina madrileña con cinco menús cambiantes a lo largo del año

Sergio Tofe, emplatando uno de los pases del menú.

Sergio Tofe, emplatando uno de los pases del menú. / Resaturante Éter

María Saiz

María Saiz

En el barrio de Legazpi (Arganzuela), alejado de los círculos gastronómicos más transitados de Madrid, se encuentra Èter, un restaurante que ha logrado hacerse un hueco en la alta cocina gracias a una propuesta basada en el producto de temporada y en la renovación constante de su menú.

Su seña de identidad es clara: un menú degustación que cambia cada dos meses, una decisión que marca el ritmo del proyecto y que ha sido clave en el reconocimiento obtenido por la Guía Michelin en 2023.

Sin carta ni platos fijos: todo gira en torno al producto de temporada

Èter abrió sus puertas en 2020, apenas tres semanas antes de que comenzara la pandemia de la COVID-19, de la mano de los hermanos Sergio y Mario Tofé, que decidieron apostar por un formato pequeño y muy controlado, tanto en sala como en cocina. El restaurante cuenta con un aforo reducido, lo que permite un trato cercano con el comensal y una experiencia centrada exclusivamente en el menú. No hay carta ni platos fijos: todo gira en torno a un recorrido gastronómico que se transforma varias veces al año.

Los hermanos Mario y Sergio Tofe

Los hermanos Mario y Sergio Tofe / Archivo

La propuesta culinaria se articula a través de cinco menús distintos a lo largo del año, cada uno de ellos vinculado a una estación y a un concepto concreto. Estos menús, que no se repiten, parten siempre del producto de temporada y buscan explorar sabores, técnicas y combinaciones distintas en cada etapa. Esa apuesta por lo efímero y por la investigación continua ha sido una de las claves que más han destacado críticos y guías especializadas, y que ha terminado por consolidar al restaurante dentro del panorama gastronómico madrileño.

Cierran los fines de semana

A su aforo reducido de apenas cinco mesas se suma su horario: cierran los sábados y domingos. Y respecto a su ubicación, se encuentran encantados en el barrio. "Nosotros fuimos los primeros, pero es seguro que en los próximos meses van a ir apareciendo más restaurantes con ambición culinaria en barrios como Carabanchel o Usera”, aseguraban los culinarios a este periódico hace un año.

Con su propuesta de renovación periódica y su formato íntimo, Èter se ha consolidado como uno de los restaurantes más singulares de Madrid, una mesa que invita a volver no para repetir, sino para descubrir algo completamente distinto cada vez.