Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

DESGRANANDO EL CALLEJERO

¿Quién fue Alejandro Ferrant y por qué tiene una calle en Arganzuela (Madrid)?

Parte de una familia con cierto renombre en la capital, Alejandro Ferrant y Fischermans, pintor y acuarelista español, tiene una calle en su honor en el barrio de Delicias en Madrid

El pintor Alejandro Ferrant tiene una calle en el distrito madrileño de Arganzuela

El pintor Alejandro Ferrant tiene una calle en el distrito madrileño de Arganzuela / EPE

Madrid

Alejandro Ferrant y Fischermans nació en el seno de una estirpe de artistas de la que, al menos, en tres generaciones surgieron algunos pintores de cierto renombre. Los hermanos de su padre Luis (1806-1868) y Fernando (1810-1856) Ferrant Llausás, fueron pintores reconocidos en su época que llegaron incluso a estar en contacto con la Corte de Isabel II.

Retrato Alejandro Ferrant de niño

Retrato Alejandro Ferrant de niño / Web Cuaderno de Sofonisba

Además de su propia historia, su hijo, Ángel Ferrant Vázquez (1890-1961) también fue un escultor de tendencias vanguardistas de renombre. Por su cronología, Alejandro Ferrant (1843-1917) pertenece a la llamada segunda generación de pintores de la historia, que fue la cuarta de las generaciones culturales que afectan a la segunda mita del siglo XIX.

Formación y primeros galardones de Alejandro Ferrant

El tradicional aprendizaje con un maestro se cubrió en este caso con el de su tío Luis, con quién estudió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Además de su formación artística con su tío, también cursó diez años (1858-1868) en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado.

Martirio Santos Servando y Germán

Martirio Santos Servando y Germán / Facebook Museo de Cádiz

Alejandro simultáneo sus estudios con la ejecución de importantes cuadros con los que ya consiguió premios en esos mismos años sesenta. En los tres certámenes de 1862, 1864 y 1866 sobre asuntos locales, convocados por la Academia de Bellas Artes de Cádiz, consiguió el primer puesto.

Su viaje a Roma

Viajó como pensionado de mérito por la pintura (1874-1877) en la primera promoción de artistas de la recién creada Academia Española de Bellas Artes en Roma, si bien prolongó un año más su estancia en la capital italiana gracias a la ayuda del Ayuntamiento de Madrid.

El entierro de San Sebastián, Alejandro Ferrant

El entierro de San Sebastián, Alejandro Ferrant / Museo del Prado

Allí trabó amistad con grandes artistas de la época como Francisco Pradilla, Casto Plasencia, Jaime Morera, Baldomero Galofre y Manuel Castellano. Durante esos años remitió desde Roma sus obras a exposiciones nacionales y extranjeras.

Gracias a una de esas piezas, El entierro de San Sebastián, consiguió la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1878, además de ser premiado también en la exposición universal parisina de ese año.

La etapa de madurez

Su etapa de madurez ocupa desde su regreso a Madrid hasta su fallecimiento, en 1917. Se casó en 1888 con Blanca Vázquez López Amor, con quien tuvo seis hijos. En esta época desarrolló abundante pintura decorativa, tanto profana como religiosa.

A. Ferrant, Alegoría de la ciudad de Zaragoza. Palacio de Sástago

A. Ferrant, Alegoría de la ciudad de Zaragoza. Palacio de Sástago / Web Cuaderno de Sofonisba

Como decorador destacaron sus trabajos de ornamentación en el Palacio de Linares de Madrid (actual Casa de América), el Oratorio de Miramar de San Sebastián, la Diputación Provincial de Pamplona, el Ministerio de Educación en Madrid o el Palacio de Justicia de Barcelona, entre otros.

Su obra más conocida en esta época fue la iglesia de San Francisco el Grande de Madrid, en la que trabajó junto a Francisco Pradilla y Manuel Domínguez. Asimismo, hizo algún encargo religioso para la Familia Real, continuando las buenas relaciones que sus tíos habían mantenido con la institución monárquica.

Acuarelista y docente

A lo largo de su carrera también se debe destacar su labor de acuarelista. Un par de ejemplo son la Ciocciara y El escribiente de cartas. Asimismo, hizo numerosa producción de ilustraciones para las revistas de la época, con abundante información gráfica sobre sucesos de aquella actualidad, siendo de resaltar los de la vida de Palacio.

Alejandro Ferrant en su estudio, 1914

Alejandro Ferrant en su estudio, 1914 / Web Cuaderno de Sofonisba

Desarrolló además una actividad docente como profesor numerario en la Escuela Central de Artes y Oficios. Fue, asimismo, director del Museo de Arte Moderno desde 1903 hasta su fallecimiento en 1917. Continuó siendo frecuente expositor y, en ocasiones, jurado de los certámenes oficiales del momento como las exposiciones nacionales de Bellas Artes.

Varias de sus obras están resguardadas, y algunas como El escritor Francisco Pradilla o El entierro de San Sebastián, están expuestas en el Museo del Prado.