Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En la Galería del Sílex

La UAH lidera el descubrimiento de la primera necrópolis infantil del Calcolítico en Atapuerca

Los restos de al menos 16 individuos, la mayoría menores de seis años, descubiertos en la Galería del Sílex aportan las primeras evidencias de que los niños recibían un tratamiento funerario diferente a los adultos en la Edad del Cobre

Recreación de los rituales de enterramiento infantiles en la Edad del Cobre en la Galería del Sílex (Atapuerca)

Recreación de los rituales de enterramiento infantiles en la Edad del Cobre en la Galería del Sílex (Atapuerca) / UAH

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
María Saiz

María Saiz

La Universidad de Alcalá (UAH) vuelve a situarse en la primera línea de la investigación arqueológica internacional. Un equipo liderado por investigadores de la institución complutense ha descubierto en la Sierra de Atapuerca la que está considerada como la primera necrópolis infantil calcolítica conocida hasta la fecha, un hallazgo que aporta nuevas claves sobre cómo trataban a los niños las comunidades de la Edad del Cobre hace entre 5000 y 4500 años.

El hallazgo se ha producido en la Galería del Sílex, uno de los yacimientos holocenos más singulares de la Sierra de Atapuerca. Esta cavidad de 500 metros de recorrido, descubierta en 1972, permaneció sellada desde finales de la Edad del Bronce debido a un desprendimiento, lo que permitió que permaneciera intacta hasta su descubrimiento. El suelo de la galería está repleto de huesos humanos, restos de fauna y cientos de fragmentos de cerámica. Además, en sus paredes hay más de 50 paneles de pinturas y grabados rupestres de hace alrededor 4000 años.

Entre los restos encontrados, 14 de los 16 individuos tenían menos de diez años

Entre los restos humanos recuperados en la Galería del Sílex, los investigadores analizaron varias decenas de huesos fechados entre 5000 y 4500 años, que corresponden al denominado periodo calcolítico. Lo llamativo fue comprobar que la inmensa mayoría pertenecían a niños de corta edad. En concreto, identificaron 11 individuos menores de seis años, tres de entre siete y nueve años y únicamente dos adultos. Una composición demográfica que convierte al descubrimiento en una necrópolis infantil, la única conocida hasta ahora para este periodo histórico.

La investigación ha sido liderada por la Cátedra de Otoacústica Evolutiva y Paleoantropología de HM Hospitales y la Universidad de Alcalá, con la participación del Laboratorio de Evolución Humana de la Universidad de Burgos y de la Universidad de León.

Hasta la fecha, los yacimientos de esta época de la Península Ibérica apenas habían proporcionado restos de niños menores de seis años. Esa ausencia había llevado a numerosos expertos a plantear que los más pequeños eran enterrados en lugares distintos a los adultos. Sin embargo, nunca se había encontrado una prueba concluyente que respaldara esta teoría. De esta manera, el descubrimiento de Atapuerca apoya una hipótesis que los arqueólogos llevaban años planteando: que los niños pequeños recibían un tratamiento funerario diferente al de los adultos de aquellas poblaciones, mostrando el cariño y la importancia que les daban a los niños pequeños.