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BOTÁNICA

La kokedama, una técnica de origen japonés para reducir el estrés, decorar tu casa y que se imparte en Alcalá

La técnica japonesa, que consiste en cultivar plantas en bolas de musgo, se ha convertido en una aliada para reducir la ansiedad y el estrés en Alcalá de Henares

La kokedama, una técnica de origen japonés para reducir el estrés, decorar tu casa y que se imparte en Alcalá

La kokedama, una técnica de origen japonés para reducir el estrés, decorar tu casa y que se imparte en Alcalá / EPE

Tamara Carabel llegó a Alcalá de Henares hace diez años desde Argentina para traer una tradición de siglos de historia de Japón. La kokedama es una técnica de botánica que cada vez está creciendo más en nuestro país, porque se ha convertido en una gran ayuda para reducir la ansiedad y el estrés.

Así es la kokedama, la técnica que Tamara enseña en Alcalá de Henares

Como facilitadora botánica (persona que conecta a las personas con la naturaleza a través de la educación en esta rama de la biología), Tamara Carabel es experta en la kokedama. Desde el Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá, transmite este arte a los vecinos que quieran desconectar de la ansiedad.

La kokedama, una técnica de origen japonés con siglos de historia, gana presencia en Alcalá de Henares como propuesta decorativa y sostenible. Consiste en cultivar una planta en una esfera de sustrato recubierta de musgo, eliminando por completo la maceta de plástico o cerámica.

Tamara Carabel, facilitadora botánica y energética y creadora de ByTamashi, trabaja con esta práctica desde una mirada que combina energía, naturaleza y bienestar. “En ByTamashi la vemos como una escultura viva”, explica, al destacar que la planta crece contenida por una mezcla especial de sustrato y protegida por el musgo, lo que permite que las raíces respiren de una forma única..

Una de las plantas de kokedama de Tamara

Una de las plantas de kokedama de Tamara / Tamara Carabel

Más allá de lo estético, la kokedama ofrece beneficios que van desde la sostenibilidad hasta el bienestar personal. Al prescindir de macetas industriales, reduce residuos y, gracias a la capacidad del musgo para retener la humedad, permite regar con menor frecuencia y optimizar el uso del agua. También favorece la salud de la planta, ya que las raíces no están limitadas por una pared rígida y pueden respirar en toda su superficie.

Tamara subraya además que este tipo de trabajo manual ayuda a reducir el estrés. “El contacto directo con el sustrato y el musgo nos ayuda a bajar el ritmo”, señala. El riego por inmersión se convierte así en un ritual de calma que obliga a detenerse y estar presente. A ello se suma su aporte al hogar, ya que ayudan a regular la humedad y aportan una energía más armónica al espacio.

La facilitadora explica que la kokedama está recomendada para todo el mundo, aunque especialmente para quienes viven en ciudades y tienen ritmos de trabajo intensos. “No hace falta tener un jardín para tener un trocito de naturaleza en tu escritorio”, afirma. Para ella, trabajar con las manos y la tierra es una terapia natural que nos baja a tierra a cualquier edad.

La técnica también responde a una tendencia en crecimiento. Según Tamara, cada vez más personas buscan formas de reconectar consigo mismas y con la naturaleza. “La kokedama es como una forma de mindfulness en movimiento”, resume, al destacar que modelar la bola de musgo obliga a estar presente y recuperar la conexión con el aquí y ahora.

Además de la kokedama, Tamara imparte otros talleres como el de Impresión Botánica. En este caso, desarrolla la actividad en los centros de mayores de Alcalá de Henares dentro de un programa organizado por el Real Jardín Botánico Juan Carlos I y el Ayuntamiento. “Trabajamos con hojas reales y pintura acrílica para capturar la huella de la naturaleza”, explica, y cada participante se lleva a casa su propia lámina terminada.

Tamara cuenta que es Argentina y que vive en España desde hace más de diez años. Su vínculo con esta práctica nació de una necesidad personal: “Vivo en un piso y, con tanto cemento alrededor, sentía la urgencia de recrear la naturaleza en mi hogar”. Así nació ByTamashi, un emprendimiento que busca integrar la energía de las plantas en el día a día para generar bienestar, sin importar el espacio en el que se viva.