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La UAH deja su huella en la Artemis II: así actúa de "guardaespaldas" en la misión de la NASA

Investigadores de la UAH, en colaboración con la NASA, analizan los datos de la misión Solar Orbiter para predecir las tormentas solares y proteger a la tripulación de la Artemis II

La ESA destaca la aportación tecnológica de Europa en la misión Artemis II

La ESA destaca la aportación tecnológica de Europa en la misión Artemis II

María Saiz

María Saiz

Tras despegar el pasado 1 de abril y haber completado la parte más emocionante de su viaje espacial, la misión Artemis II pone rumbo de nuevo a la Tierra, donde aterrizará la madrugada del sábado. Con sus cuatro astronautas a bordo de la nave Orion -Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen-, la misión ha completado su recorrido por la cara oculta de la Luna, dejando unas primeras imágenes para la historia espectaculares.

Cinco años de planificación por parte de la NASA que cuentan con un "aliado" español: la Universidad de Alcalá (UAH). La institución no solo colabora en esta misión, sino que además es uno de los principales apoyos de los tripulantes y de la nave durante la misión Artemis II. Así lo confirmó la propia NASA el pasado mes de enero a los investigadores de la UAH que trabajan desde 2020 en la misión Solar Orbiter lanzada por la Agencia Espacial Europea (ESA) con la colaboración de la NASA.

En qué consiste el apoyo de los investigadores de la UAH

Concretamente, los investigadores reciben y analizan los datos enviados desde las proximidades del Sol por el instrumento Energetic Particle Detector (EPD), la parte de la instrumentación de Solar Orbiter dedicada a medir las partículas energéticas emitidas por el Sol y que resultan ser las más peligrosas para las naves y los astronautas. Su labor cnosiste en recibir esta información casi en tiempo real y así, poder anticipar qué tipo de "tormenta" viene en camino.

Artemis II, cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad de la misión

Artemis II, cerca de entrar en la órbita lunar tras completar la mitad de la misión / Archivo

“A finales del pasado mes de enero, mantuvimos una teleconferencia con NASA en la que se nos pidió la utilización de los datos de baja latencia (los que llegan más rápidamente a la Tierra) de EPD para medir el nivel de radiaciones ionizantes (es decir, de radiactividad) que mide la nave mucho más cercana al Sol que la distancia que va a separar a Artemis II de nuestra estrella”, explica Javier Rodríguez-Pacheco, catedrático de Astronomía y Astrofísica de la UAH e Investigador Principal del instrumento EPD. 

“De este modo, podremos conocer los niveles de radiación emitidos por el Sol en sus cercanías y, a partir de ellos, estimar tanto el momento como la intensidad con que esas radiaciones podrían alcanzar la zona donde se encontrará la misión Artemis II, evaluando así su posible peligrosidad para la tripulación”, expone el experto, que además de proporcionar la información del dispositivo a la NASA, ofrecerá también su asesoramiento para la lectura e interpretación de dichos datos. 

La UAH cuenta con "representación" en la NASA

De esta forma, la Universidad de Alcalá demuestra una vez más su papel relevante en la exploración espacial a nivel mundial. La UAH ya asesoró a la NASA durante el primer vuelo en Marte del dron Ingenuity, de la misión Perseverance, el 19 de abril de 2021, tras una tormenta solar que envió partículas cargadas hasta el planeta rojo. 

Además, la universidad cuenta con un "representación propia" en la Nasa, la directora de la Oficina de la NASA M2M (Moon to Mars) es actualmente la antigua alumna de la UAH Teresa Nieves Chinchilla, estrecha colaboradora del grupo de investigación SRG-UAH.

Así, la Universidad de Alcalá deja su huella en la historia espacial de manera más discreta, sin focos ni trajes espaciales, pero con una gran responsabilidad desde tierra.