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12 CAPELLANES EN LA DIÓCESIS

El capellán de Alcalá de Henares que ha vivido dos curaciones 'milagrosas': "No se lo explicaban ni los propios médicos"

La principal función de su figura es dar asistencia religiosa a los enfermos del hospital que lo solicitan

Pablo Fra, el capellán de 31 años que jamás pensó serlo, pero ahora ve lo bonito de su tarea

Pablo Fra, el capellán de 31 años que jamás pensó serlo, pero ahora ve lo bonito de su tarea / CEDIDA

Juan Luis Martín

Juan Luis Martín

Pablo está siempre, como el mismo define, "en el frente de batalla". Igual que lo está un militar en plena batalla junto al enemigo, él lidia a diario con su batalla, que es la muerte. Tiene 31 años, de los cuales lleva cinco como sacerdote en Alcalá de Henares -en la parroquia de Santiago Apóstol- y tres como capellán, dando la unción de los enfermos a las personas más graves del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Además, confiesa y lleva la comunión. Pero le tienen que avisar; él solo va a la habitación de aquel enfermo que le solicita. Y está disponible las 24 horas del día, siete días a la semana.

Aunque nunca hubiera pensado dedicarse a esta tarea -ya que se lo solicitó el obispo- ahora saca el lado bonito de "estar en el frente de la batalla". Después de tanto tiempo afirma que ya está acostumbrado a la muerte, y su tarea sobre todo se basa en acompañar y escuchar a las familias, que son las que peor lo pasan en las situaciones en las que estamos cerca de perder a un ser querido. "La mayoría de veces no hablas con el enfermo porque está muy grave o en malas condiciones, es más acompañar y escuchar", explica.

"Un cura por los pasillos del hospital da miedo"

Explica que, en un hospital, se les ve como "un ángel de la muerte, generamos miedo", pero él va únicamente a hacer el bien en nombre de Dios. Y, aunque se queda con el lado bonito, vive momentos muy duros como "personas que salen de la gravedad pero no quieren el alta porque no les espera nadie fuera, están solos".

Un sacerdote en un hospital genera mucho miedo y respeto

Pablo Fra

— Capellán de la Diócesis de Alcalá de Henares

Él es uno más de los doce capellanes que forman parte de la Diócesis de Alcalá de Henares, y en estos tres años ha vivido de todo. Incluido dos curaciones que son para él "milagrosas, como si Dios hubiera actuado a través de mí":

  • "En el primer caso, me llamaron por la noche y yo cogí mi coche y fui al hospital. Como siempre, di la unción y era una situación de gravedad total, como en todas las que me llaman. Hasta la propia mujer me dijo que su marido llevaba ya tres años así. Tras todo ello, yo me volví a mi casa. Y al día siguiente cuando vuelvo al hospital me dicen que ha resucitado, que de un día para otro cambió totalmente la situación", explica emocionado.
  • "El segundo caso fue muy parecido. Era una hora muy tarde y en urgencias... tenía muy mala pinta. Le di la unción y los propios médicos me dijeron que iba a fallecer mañana, la mujer me da las gracias por venir… y al día siguiente viene la misma mujer a misa a darme las gracias porque le daban el alta a su marido pasado mañana, sin explicación ninguna", afirma.

Estas son dos situaciones 'milagrosas' que ha vivido el capellán, pero lo más bonito para él es "acompañar y escuchar antes de que la persona enferma pase a la eternidad". Y él siempre da tres consejos a las familias:

  1. "Que se queden con los buenos momentos, con lo que esa persona ha hecho por ellos".
  2. "Que no se queden con la última imagen y que ahora llega la vida eterna".
  3. "Si está muy grave que intenten hablarle sobre planes futuros, para distraerle".