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INVESTIGACIÓN

Un estudio de la Universidad de Alcalá demuestra que hace 26.000 años ya existían las redes sociales

Siete años de indagación dejan como resultado la mayor distancia confirmada en el Paleolítico europeo entre el origen de una materia prima lítica y el lugar donde fue abandonada

Recreación de intercambio de materias primas líticas en algún lugar entre el centro de la península ibérica y el suroeste francés hace 25000 años. Ilustración realizada con ChatGPT (OpenAI), a partir de instrucciones de los autores y basada en los resultados de la investigación.

Recreación de intercambio de materias primas líticas en algún lugar entre el centro de la península ibérica y el suroeste francés hace 25000 años. Ilustración realizada con ChatGPT (OpenAI), a partir de instrucciones de los autores y basada en los resultados de la investigación. / CEDIDA

Juan Luis Martín

Juan Luis Martín

Hace 26.000 años no existía WhatsApp, ni Instagram o X. Pero los llamados cazadores-recolectores (así se denominan a los grupos de aquella época) se comunicaban a cientos de kilómetros. En concreto, y que se sepa hasta ahora, hasta a 700 km de distancia. Así lo demuestra una investigación que ha durado siete años y que ha encabezado Manuel Alcaraz Castaño, profesor de la Universidad de Alcalá.

Todo comenzó en Guadalajara

El análisis arqueopetrológico y geoquímico de herramientas de piedra tallada recuperadas en el yacimiento de Peña Capón (Muriel/Tamajón, Guadalajara) tienen la llave. Tras años de investigación, los resultados muestran que algunos de estos objetos fueron fabricados con sílex, que es un material que procede únicamente del suroeste de Francia.

Ello constituye la mayor distancia confirmada en el Paleolítico europeo entre el origen de una materia prima lítica y el lugar donde fue abandonada. Es decir, este material (el sílex) viajó desde el suroeste de Francia hasta el yacimiento de Peña Capón, donde han sido encontrados. Y la base de la investigación demuestra que lo hizo por estas redes sociales con las que se comunicaban los grupos.

Con ello, los investigadores concluyen que existían redes sociales de cientos de kilómetros con las que los cazadores-recolectores -que formaban grupos de entre 20 y 40 personas- intercambiaban "materiales, información, alimentos... y hasta personas", nos explica Alcaraz Castaño.

Utensilios líticos tallados en silex jasperoides de los afloramientos hetangienses del suroeste francés. Las piezas 1-5 provienen de los niveles del Solutrense medio de Peña Capón y el resto de yacimientos solutrenses franceses

Utensilios líticos tallados en silex jasperoides de los afloramientos hetangienses del suroeste francés. Las piezas 1-5 provienen de los niveles del Solutrense medio de Peña Capón y el resto de yacimientos solutrenses franceses / CEDIDA

Afirma que, al ser grupos tan pequeños, estas redes implicarían a una gran cantidad de grupos a su vez, para poder comunicarse de esta forma a cientos de kilómetros. Y es un hito histórico en la antropología, ya que hasta ahora los desplazamientos documentados de materias primas no superaban los 300 kilómetros de distancia.

El término 'redes sociales' es muy usado en la antropología, y se refiere a la relación entre personas. La familia, por ejemplo, es una red social

Manuel Alcaraz Castaño

No hay otra teoría posible para ellos: este material viajó 700 kilómetros

Para los investigadores, la existencia de estas llamadas redes sociales es la única opción viable para explicar que un material procedente de Francia acabara en Guadalajara. Principalmente porque "ningún grupo viajaba tanto a por un material de este tipo, que además en Peña Capón tenían hasta mejores. No es asumible que el grupo viajara tanto para aprovisionarse de sílex para la talla", explican.

Es más, también insisten en que este material no viajó por su "valor funcional, sino como elemento simbólico, para reforzar relaciones". Este tipo de comportamientos se conoce desde hace décadas gracias a la etnografía y a la arqueología, las evidencias directas y cuantificables de interacciones a muy larga distancia durante el Paleolítico son (eran) escasas.

El estudio demuestra que estas conexiones no fueron contactos puntuales, sino parte de redes sociales complejas y estables, mantenidas durante varios milenios, asegurando así la supervivencia de los grupos humanos durante algunas de las fases climáticas más frías de la última glaciación.

Rutas que cuantifican el tiempo-coste entre Peña Capón y las fuentes de las materias primas líticas utilizadas para la fabricación de utensilios abandonados en el abrigo durante el Solutrense. Se representa la zonificación del territorio en función del tiempo-coste que separa el yacimiento de los afloramientos, así como piezas características de la mayoría de ellos.

Rutas que cuantifican el tiempo-coste entre Peña Capón y las fuentes de las materias primas líticas utilizadas para la fabricación de utensilios abandonados en el abrigo durante el Solutrense. Se representa la zonificación del territorio en función del tiempo-coste que separa el yacimiento de los afloramientos, así como piezas características de la mayoría de ellos. / CEDIDA

Siete años de investigación que ahora dan sus frutos y que vuelve a colocar, una vez más, a la Universidad de Alcalá en el mapa.