Tradición de clausura
¿Sabes cuál es el dulce milagro que las Clarisas de Alcalá custodian tras su torno de madera?
En el Convento de San Diego once monjas de clausura han convertido una humilde almendra en toda una leyenda gastronómica garrapiñada

Convento de San Diego Alcala de Henares.
Alcalá de Henares huele a historia y a almíbar, sobre todo en un rincón donde la sobriedad del ladrillo se rinde ante la dictadura de los sentidos. Es el Convento de las Clarisas de San Diego. Olviden los retablos recargados o la opulencia barroca; la verdadera joya de este edificio se saborea antes de mirarse.
Al atravesar el umbral del convento se esfuma el ruido del siglo XXI. El protocolo es sencillo y eterno. Un torno de madera, una voz suave que saluda con un 'Ave María Purísima' desde el anonimato y un intercambio casi místico tras el 'sin pecado concebida': apenas dos o tres euros a cambio de un cucurucho de garrapiñadas.
Las religiosas, conocidas desde hace siglos como las 'almendreras', solo venden este dulce porque han decidido apostar por la perfección de algo único. Sus almendras son un bocado goloso puro y austero. Agua, azúcar y almendra. Esos son los únicos ingredientes de un proceso en el que rechazan la vainilla o la canela para dejar que el fruto sea el protagonista. La respuesta a su éxito repostero está en la paciencia. El azúcar envuelve la almendra y crea una costra de color ámbar que estalla en la boca.
Una vida de oración y almíbar
Once hermanas sostienen hoy esta tradición centenaria. Es una comunidad diversa, con edades que oscilan entre los 48 y los 93 años, donde cuatro de ellas llegaron desde la lejana India para encontrar su hogar en Alcalá. Su jornada empieza temprano, a las seis de la mañana, salvo los domingos y festivos cuando el descanso se alarga unos minutos más.
El día transcurre entre rezos, meditación y las tareas propias de la casa. Cuidan a las hermanas más ancianas o enfermas mientras otras se entregan al fuego de los fogones. "Carecemos de tiempo para aburrirnos", asegura con una sonrisa la hermana Rosa María, natural de Kerala, India. Su labor incluye desde la elaboración manual hasta el empaquetado final de cada almendra.
Tradiciones que desafían a la lluvia
El edificio engaña. Por fuera muestra la rigidez de la arquitectura militar del XIX, herencia de cuando estos muros sirvieron como cuartel de caballería. Sin embargo, en su interior late la fe inquebrantable de estas religiosas cuya congregación fundó sor Catalina de Jesús y San Francisco en 1670 para asistir a las niñas pobres y huérfanas de Alcalá.
Aceptan con gusto los huevos que les envían las novias de la zona. Es un rito sagrado: las futuras esposas buscan sus oraciones para asegurar cielos despejados el día de su boda. Su compromiso con el recogimiento y la intercesión permanece intacto. Por la noche, las religiosas se reúnen frente a un televisor y comparten anécdotas del día antes de que las manecillas del reloj marquen las diez y media, hora de ir a la cama.
Turistas, gastrónomos y devotos acuden al torno buscando ese tesoro dorado. "Ahora la venta está algo floja por lo que solo vendemos dos días a la semana", explica la hermana Rosa María desde este convento de clausura que ha elevado a la categoría de joya gastronómica una humilde almendra.
- Los tres colegios públicos que destacan en el ranking de los 100 mejores de Madrid: bilingüismo, innovación e inclusión
- Miguel Ángel Rodríguez, sobre Begoña Gómez: 'Tiene que entregar el pasaporte a la Policía y no podrá salir de España
- Una noche dentro de las obras que convertirán la Línea 6 en el Metro del futuro: 'Tiene mucho mérito abrir cada mañana
- Mañana de caos para llegar a la T4 del aeropuerto de Barajas por la rotura de una tubería: cortes en la línea 8 de Metro y la M-14
- Así es la casa de campo que tiene Leiva en la frontera de Toledo y Madrid: 800 metros cuadrados con vistas al río y huerta privada
- Las demoliciones de Campamento avanzan al 'doble' de ritmo: 'Hemos derribado ya seis edificios, cuando teníamos previsto tres
- Te curas, pero no vuelves a ser la misma': la historia de tres madrileñas a las que el cáncer llegó muy pronto
- La huelga de trenes pone en peligro la movilidad en la Comunidad de Madrid: fechas y servicios alternativos al paro de los maquinistas