Navalcarnero, la villa donde Madrid brinda con su historia

Entre plazas castellanas, bodegas centenarias y una gastronomía que invita a alargar la visita, Navalcarnero propone una escapada pausada para descubrir otra forma de recorrer la Comunidad de Madrid.

En Navalcarnero todos los caminos conducen a la Plaza de Segovia. A un lado, iglesias, soportales y edificios históricos. Al otro, calles que conservan el aire de la vieja Castilla y llevan hasta antiguas cuevas y bodegas. Desde este amplio espacio porticado, antiguo corazón comercial de la villa, comienza un paseo entre patrimonio, tradición vinícola y gastronomía que reúne la esencia de las Villas de Madrid.

Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid
Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid

Este programa, impulsado por la Comunidad de Madrid, incluye 11 localidades como Buitrago de Lozoya, Chinchón, Patones o Rascafría que, al igual que Navalcarnero han sabido conservar su autenticidad rural y preservar un patrimonio, unas tradiciones y una identidad profundamente ligada al territorio. Municipios que, lejos del bullicio de la capital, invitan a caminar sin prisas y sin itinerario, a descubrir sus edificios, a detenerse en los pequeños comercios y a sentarse a la mesa para disfrutar de sus platos más característicos.

Mercadillo de Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid
Mercadillo de Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid

Un paseo por la historia

El casco histórico de Navalcarnero conserva ese carácter tan propio de las antiguas poblaciones castellanas y, además de la Plaza de Segovia, erigida entre los siglos XVI y XVII y una de las más bellas de la región, esconde otros tesoros que bien merecen una visita.

Muy cerca de los soportales de la plaza mayor se alza la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los edificios más representativos de Navalcarnero. Su esbelta torre mudéjar domina el perfil urbano de la villa, mientras que en el interior atesora un valioso patrimonio barroco, con varios retablos de gran valor artístico, así como pinturas, tallas y otros elementos que reflejan la importancia que alcanzó la villa.

El recorrido continúa entre calles tranquilas, pintorescas plazas y edificios históricos como la Casa de la Lonja o la Ermita de San Roque, testigos del crecimiento de un municipio que se convirtió en un importante cruce de caminos entre Madrid y el oeste peninsular y encontró en el cultivo de la vid uno de los motores de su desarrollo. A pocos pasos también esperan otros rincones de interés, como el Centro de Interpretación o la Plazuela del Mercado, que completan la visita al casco histórico.

El paseo reserva además un pequeño desafío para la mirada. Los trampantojos creados por el pintor y cartelista cinematográfico Alberto Pirrongelli convierten varias fachadas de la villa en un sorprendente museo al aire libre donde la pintura juega a confundirse con la realidad. Entre balcones, ventanas y personajes que parecen cobrar vida sobre los muros, el visitante descubre también la historia y los oficios que han dado forma a la villa. Entre ellos, el cultivo de la vid, inseparable de Navalcarnero desde hace siglos.

Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid
Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid

Una villa con aroma a vino

Navalcarnero forma parte de la Denominación de Origen Vinos de Madrid y mantiene una tradición vitivinícola que continúa muy presente tanto en su paisaje como en su oferta turística.

Plaza Segovia, Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid
Plaza Segovia, Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid

Una excelente manera de acercarse a esa cultura es visitar Bodegas Muñoz Martín, una bodega fundada en los años treinta del pasado siglo y gestionada actualmente por la quinta generación de la misma familia. La experiencia permite recorrer las instalaciones, donde conviven las antiguas vigas de madera y la histórica cueva con modernos sistemas de elaboración. El recorrido puede completarse con una visita a los viñedos y culmina con la degustación de dos de sus vinos acompañados de una tapa.

Entre barricas, galerías subterráneas y viñedos se entiende que el vino no es únicamente un producto gastronómico. Forma parte de la memoria colectiva de Navalcarnero y sigue siendo uno de sus grandes atractivos turísticos.

Gastronomía: La tradición continúa en la mesa

Los vinos de la D.O. Vinos de Madrid encuentran en Navalcarnero el mejor acompañamiento en una oferta gastronómica que combina tradición y calidad. Asados, carnes, quesos, embutidos, recetas tradicionales y productos de proximidad conforman una propuesta culinaria que invita a prolongar la visita y descubrir la villa también a través de sus sabores. Algunos establecimientos y mesones conservan incluso las antiguas cuevas subterráneas del municipio, convirtiendo cada comida en una experiencia estrechamente vinculada a su historia.

Con esa misma filosofía nació la iniciativa "Villas a fuego lento", impulsada por Hostelería Madrid en colaboración con la Comunidad de Madrid. Durante el pasado invierno, los restaurantes participantes de las once villas ofrecieron menús inspirados en la cocina tradicional, con platos de cuchara, guisos y recetas elaboradas con productos de cercanía que ponían en valor la riqueza gastronómica de cada territorio.

La propuesta tendrá continuidad este otoño con una nueva campaña centrada en los productos de temporada. Una nueva oportunidad para regresar a las Villas de Madrid, descubrir sus restaurantes y seguir apoyando el comercio y la hostelería local a través de una experiencia donde patrimonio y gastronomía van de la mano.

Iglesia de la Asunción, Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid
Iglesia de la Asunción, Navalcarnero - ©Comunidad de Madrid

Consejos para no perderte nada de Navalcarnero

Antes de iniciar el recorrido por Navalcarnero, merece la pena hacer una primera parada en su Oficina de Turismo, situada en la Plaza de Segovia, para sacar mucho más partido a la visita.

Allí es posible informarse sobre visitas guiadas, recursos patrimoniales, horarios, experiencias en bodegas, propuestas gastronómicas y actividades culturales que permiten organizar mejor la jornada y no perderse ningún rincón.

A veces, basta una buena recomendación para descubrir que muy cerca de Madrid todavía quedan lugares donde el tiempo parece ir a otro ritmo y es posible dar paseos tranquilos y compartir una buena copa de vino acompañada de un rico aperitivo.

Contenido ofrecido por:
Logo Comunidad de Madrid


Top