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ESCAPADAS

El pueblo de Madrid donde las noches son hasta ocho grados más frescas que en la capital: está a poco más de una hora del centro

Este pequeño rincón de Madrid vuelve a destacar como uno de esos refugios naturales frente a las altas temperaturas

Este rincón se encuentra en el valle alto del Lozoya, en plena Sierra de Guadarrama y a más de 1.100 metros sobre el nivel del mar

Este rincón se encuentra en el valle alto del Lozoya, en plena Sierra de Guadarrama y a más de 1.100 metros sobre el nivel del mar

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

Septiembre ha comenzado, pero el verano todavía está lejos de despedirse de Madrid. Después de un agosto marcado por episodios de calor intenso, las temperaturas vuelven a subir en los primeros días del mes y mantienen el ambiente plenamente veraniego, especialmente durante las horas centrales del día.

El calor, además, no se limita a las tardes. En la capital, las noches continúan dejando temperaturas elevadas que dificultan que viviendas, calles y edificios terminen de refrescarse antes de que vuelva a salir el sol. A pocos kilómetros del centro, sin embargo, el escenario puede ser muy diferente.

La geografía de la Comunidad de Madrid permite pasar, en relativamente poca distancia, del calor acumulado entre el asfalto y los edificios a madrugadas mucho más frescas en los municipios de la sierra. Y es que un pequeño rincón de Madrid vuelve a destacar como uno de esos refugios naturales frente a las altas temperaturas.

Mientras AEMET prevé para Madrid capital una mínima de 20 °C y una máxima de 36 °C este miércoles 2 de septiembre, en este lugar el termómetro se moverá entre los 12 y los 33 °C. Es decir, la diferencia en las temperaturas nocturnas puede alcanzar los ocho grados.

Rascafría, uno de los puntos más frescos de Madrid

Hablamos de Rascafría, que se encuentra en el valle alto del Lozoya, en plena Sierra de Guadarrama y a más de 1.100 metros sobre el nivel del mar, unas condiciones que favorecen temperaturas sensiblemente inferiores a las del área metropolitana, especialmente durante la madrugada.

De hecho, la estación de AEMET en Rascafría registró el pasado martes 1 de septiembre una mínima de solo 8,2 °C, la más baja de toda la Comunidad de Madrid durante esa jornada. Sin duda, una temperatura que contrasta especialmente con el ambiente todavía veraniego que se vive en buena parte de la región.

La situación se repite estos días, aunque el ascenso generalizado de las temperaturas también llegará a la sierra. AEMET espera que Rascafría pase de los 12 °C de mínima este miércoles a 14 °C el jueves y 15 °C el viernes. Las máximas subirán, respectivamente, hasta los 33, 34 y 35 °C.

Por qué refresca tanto en Rascafría

La explicación de esta diferencia está, en buena medida, en la propia geografía. La altitud de Rascafría, situada en torno a los 1.160 metros, hace que las temperaturas partan de valores más bajos que los de Madrid capital.

También influye su ubicación en el valle del Lozoya. Durante la noche, el aire más frío y denso puede descender desde las zonas elevadas de la sierra y acumularse en el fondo del valle, favoreciendo un descenso más acusado del termómetro. A ello se suma un entorno con abundante vegetación, bosques y cursos de agua y, sobre todo, una urbanización mucho menor que la de la capital.

Madrid, en cambio, experimenta el conocido efecto isla de calor urbana: edificios, carreteras y otras superficies absorben energía durante el día y la liberan lentamente durante la noche. Por eso, incluso cuando las máximas empiezan a moderarse, las mínimas pueden mantenerse cerca o por encima de los 20 °C, el umbral utilizado habitualmente para hablar de noches tropicales.