Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SHAKIRA EN MADRID

El famoso libro de realismo mágico que tienes que leer para no perderte un detalle en el concierto de Shakira en Madrid

La artista colombiana recrea el mítico pueblo de Macondo en su residencia musical en Madrid, un espacio efímero, condenado a desaparecer como el de la obra de García Márquez

Shakira se inspira en la obra de Gabriel García Márquez para crear su ciudad efímera durante su residencia de conciertos en Madrid

Shakira se inspira en la obra de Gabriel García Márquez para crear su ciudad efímera durante su residencia de conciertos en Madrid / EUROPA PRESS REPORTAJES / Europa Press

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

Macondo, donde los Buendía tuvieron que vivir sus Cien años de soledad (1967), ahora inspira a la artista Shakira para crear también su propia 'ciudad' en su residencia musical en Madrid, pero el pueblo ya aparecía en otras creaciones del Premio Nobel, Gabriel García Márquez.

Entre ellos, el realismo mágico de Macondo apareció por primera vez en La hojarasca (1955), y después en Los funerales de la Mamá Grande (1962). Pero algo tiene el aire caribeño que no deja de aparecer en su obra, y es que esta costa parece ser la clave para la inspiración tanto de la barranquillera como del cataquero, unidos por las mismas olas.

La magia que poblaba Aracataca, el pueblo natal del escritor, y que volverá siempre a Macondo termina truncada por el progreso. El paso del tiempo no da tregua a las siete generaciones de los Buendía, que termina conociendo como su propia familia, con nombres enrevesados que se repiten incesantemente y condenados a mantener el ciclo vicioso de la familia en una narrativa, también, circular y atemporal.

Un momento de la serie de Netflix que adapta la novela de Gabriel García Márquez.

Un momento de la serie de Netflix que adapta la novela de Gabriel García Márquez. / REDACCIÓN

El Macondo de Shakira

Casi 45 años después de que García Márquez recibiera el Premio Nobel por su obra, Shakira Isabel Mebarak Ripoll lleva la población que fundó José Arcadio Buendía al otro lado del Atlántico. No serán 100 años, pero la residencia musical se perfila como una de las más grandes de la industria con 12 fechas dentro de la gira Las mujeres ya no lloran.

Desde el 18 de septiembre hasta el 11 de octubre, su versión de Macondo llegará al recinto Iberdrola Music, distrito de Villaverde, ya que "aquí ocurre algo que el mundo merece ver: la inmigración latina no es tolerada, es celebrada", como ha escrito Shakira en una carta publicada en El País. Allí también explica que "De Madrid se dice que quien no es de ningún lado es de aquí".

Simulación de cómo será el Estadio Shakira, que se construirá en el espacio Iberdrola Music.

Simulación de cómo será el Estadio Shakira, que se construirá en el espacio Iberdrola Music. / Epe

El Estadio Shakira, dentro de este particular Macondo, ha sido diseñado por el estudio del arquitecto danés Bjarke Ingels, BIG, con capacidad para 50.000 personas, distribuidas en 30.000 asientos escalonados y 20.000 en la arena.

Será una ciudad efímera, condenada a desaparecer como el Macondo de García Márquez. Tendrá espacios de ocio, zonas gastronómicas, áreas infantiles (un Macondito) y librería, en una fiesta para enaltecer la cultura colombiana de día y de noche.

El realismo mágico de Cien años de soledad

Netflix ya estrenó recientemente la segunda temporada de las desventuras de la familia Buendía con una serie homónima al libro, dirigida por Laura Mora y Carlos Moreno, y rodada íntegramente en Colombia en español.

En la serie, como en el libro, Macondo comenzó como "una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos". A través de las páginas, García Márquez construye un pueblo mítico, que sólo podría existir en un país tan imposible como Colombia.

Por ese aire fantasioso que mezcla comentario político, pero en donde lo indescifrable no levanta ninguna ceja, se considera Cien años de soledad como uno de los pilares fundamentales del realismo mágico. Lo sobrenatural es apenas un instrumento para contar la historia, para empujar la barrera de lo que consideramos normal, de tal forma que el lector se adentre en un mundo imposible donde la lucha por la libertad y derechos se encuentra con el miedo al cambio y la cruda realidad que evidencia que no todo es blanco o negro.

Marco Antonio González (José Arcadio) y Susana Morales (Úrsula) en 'Cien años de soledad'.

Marco Antonio González (José Arcadio) y Susana Morales (Úrsula) en 'Cien años de soledad'. / Pablo Arellano - Netflix

En Macondo, llueven pequeñas flores amarillas durante toda una noche al morir José Arcadio Buendía, una epidemia de insomnio causa pérdida de memoria en los habitantes de Macondo y los muertos están más que vivos. Pero también hay guerra, golpes contra la autoridad del alcalde, reboluciones y masacres inspiradas en la trágica historia de Colombia.

En su discurso para recibir el Premio Nobel, García Márquez aprovechó para aclarar que las historias no habían salido de su imaginación, sino que se las había contado su abuela, con quien vivió hasta los ocho años.

Se trata de Tranquilina Iguarán Cotes, hija de emigrantes gallegos y casada con el coronel Nicolás Ricardo Márquez Mejía, quien llevó al pequeño Gabriel a ver el hielo al comisariato de la compañía bananera, como hiciera también Arcadio Buendía al inicio de Cien años de soledad.