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ORDEN DE DESALOJO

Casa Árabe llega al día del desalojo sin movimiento a la vista: Almeida mantiene el ultimátum y los alumnos vuelven a protestar

El Ayuntamiento asegura que sigue “sin noticias” de la institución y no concreta cómo actuará si no entrega las Escuelas Aguirre; mientras que los alumnos han convocado una nueva protesta frente al inmueble

Fachada y entrada de la Casa Árabe este mes de julio, en pleno centro de Madrid.

Fachada y entrada de la Casa Árabe este mes de julio, en pleno centro de Madrid. / Eduardo Parra / Europa Press

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Héctor González

Héctor González

Madrid

El día D ha llegado sin acuerdo, sin una mudanza a la vista y con una nueva protesta en la calle. Este martes, 1 de septiembre, vence el plazo concedido por el Ayuntamiento de Madrid para que Casa Árabe abandone las Escuelas Aguirre, que ocupa desde 2008. Ayer lunes, el Consistorio aseguraba que seguía “sin noticias” de la institución y que tampoco le constaba la convocatoria del Consejo Rector que había solicitado para abordar el futuro del inmueble.

Casa Árabe, por su parte, no ha anunciado públicamente que vaya a entregar el edificio ni ha desvelado una nueva sede. Su página web todavía identifica las Escuelas Aguirre como su sede madrileña y mantiene abierto el periodo de inscripción para los cursos del primer trimestre, aunque advirtiendo de que se impartirán en “espacios por confirmar”. Por su parte, alumnos y simpatizantes volverán a concentrarse en los jardines del inmueble a las 19:00 horas bajo el lema “Casa Árabe no se toca”.

El Gobierno de José Luis Martínez-Almeida comunicó el 29 de junio su decisión de recuperar las Escuelas Aguirre, alegando que la salida de la Comunidad de Madrid del consorcio habría activado una de las causas de resolución previstas en el decreto de cesión de 2008. El regidor popular justifica la decisión por los problemas de conservación y el deterioro estructural del inmueble, que atribuye a una gestión deficiente durante la etapa de Irene Lozano al frente de la institución.

Este lunes, la delegada de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero, confirmó que el Ayuntamiento llegaba al día del ultimátum "sin noticias" de Casa Árabe. No obstante, ni ella ni otras fuentes municipales han ofrecido más detalles sobre el "plan alternativo" mencionado hace unos días por el titular de Urbanismo, Borja Carabante. García Romero se limitó a señalar que, si no se produce la entrega, será necesario estudiar tanto el estado estructural del edificio como la situación jurídica. "Eso lo veremos mañana", afirmó la delegada.

La institución ha mantenido un perfil público discreto durante la recta final del plazo. Su principal respuesta ha llegado a través del Ministerio de Exteriores, que calificó la decisión municipal de “partidista” y de “absoluta deslealtad institucional”. El departamento de José Manuel Albares reprocha al Ayuntamiento que formara parte durante años del Consejo Rector sin expresar entonces las objeciones que plantea ahora, e insiste que el desalojo dañaría la política exterior española y la proyección internacional de Madrid.

La permanencia en las Escuelas Aguirre cuenta además con el respaldo de los embajadores de 17 países árabes y del representante de la Liga Árabe. En una carta conjunta describieron Casa Árabe como “una de las instituciones culturales más prestigiosas de España” y consideraron su sede un elemento “indisociable” de su identidad. Los diplomáticos han defendido la posibilidad de un traslado temporal durante las obras siempre que se garantice el regreso posterior.

También continúan oponiéndose al desalojo los alumnos del centro. A partir de las 19.00 horas de esta tarde, los estudiantes celebrarán una nueva concentración para pedir a Almeida que reconsidere la decisión. Será la última de una sucesión de movilizaciones que incluyó el pasado domingo un 'Festival de Resistencia' en la Puerta del Sol, con actuaciones musicales, poesía, literatura y danza.

Los convocantes no niegan que el edificio pueda necesitar obras, pero rechazan que la rehabilitación desemboque en una salida definitiva. Proponen intervenir por fases, cerrar temporalmente algunas dependencias o trasladar la actividad mientras duren los trabajos con el compromiso de regresar después. “No estamos luchando porque se busque una alternativa de edificio, estamos luchando porque continúe ahí”, resume Marta Tejada, portavoz de Defensoras y Defensores de Casa Árabe.