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EDUCACIÓN PÚBLICA

En Madrid es más fácil estudiar árabe, japonés y chino que catalán, euskera y gallego: "Rechazamos lo que desconocemos"

Sólo una de las 35 Escuelas Oficiales de Idiomas de la Comunidad ofrece las tres lenguas cooficiales: la EOI Jesús Maestro las imparte desde el curso 1984-1985

La EOI Jesús Maestro es la única de Madrid donde puede estudiarse catalán, euskera y gallego.

La EOI Jesús Maestro es la única de Madrid donde puede estudiarse catalán, euskera y gallego. / ALBA VIGARAY

Pedro del Corral

Pedro del Corral

Madrid

Es un oasis. En la EOI Jesús Maestro es posible escuchar catalán, euskera y gallego sin el sesgo ideológico del Congreso de los Diputados. Se hablan con naturalidad, mezclándose al antojo con el español. Ninguna lengua predomina sobre otra. Y, oye, a diferencia de lo que sucedió en septiembre de 2023, cuando PP, Vox y UPN votaron en contra de su uso en la cámara baja, aquí todos las respetan, las disfrutan y las valoran. De hecho, cada vez son más los interesados en aprenderlas. El problema es que sólo existe un centro público en la capital donde poder hacerlo: de las 35 Escuelas Oficiales de Idiomas repartidas por la Comunidad, sólo una las oferta. Desde el curso 1984-1985, las tres forman parte de su programa educativo. Y, en la actualidad, cada una aglutina 100 alumnos distribuidos en niveles que oscilan entre el A1 y el C2. Sin embargo, por el momento, no se ha planteado abrir grupos en otros barrios. Es tal la situación que, en Madrid, ahora mismo, resulta más fácil estudiar árabe, japonés y chino que las lenguas cooficiales.

“La diversidad lingüística está lejos de ser la adecuada. Normalmente, rechazamos lo que desconocemos. Por ello, con el objetivo de mejorar la convivencia y aumentar el aprecio entre los diferentes pueblos, sería fundamental que todos los ciudadanos de España pudieran acceder a los otros idiomas del Estado”, asegura Diego Bernal, jefe del departamento de Gallego. De todas las lenguas disponibles en la Comunidad, el inglés está presente en las 35 sedes. Es la única, ya que el francés (34) se descartó en la extensión de la EOI de Alcorcón en San Martín de Valdeiglesias.

14.04.2024. MADRID. Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro. Foto: Alba Vigaray

Errukine Olaziregi, M. Lluïsa Serra y Diego Bernal, en la EOI Jesús Maestro de Madrid. / ALBA VIGARAY

Le siguen el alemán (30), el italiano (11), el chino (5) y el japonés (5) como opciones preferentes. El portugués (4) y el árabe (2), por su parte, van ganando tirón poco a poco. El resto de alternativas se limita a una escuela. En la Jesús Maestro, imparten griego, ruso, sueco, danés, finés, neerlandés, polaco y rumano. Y, hasta el curso pasado, también enseñaban húngaro. En la de Valdezarza, el coreano es la última gran novedad. “Me da pena que en los territorios castellanoparlantes no tengan la posibilidad de conocer mejor la realidad del país y disfrutar de nuestras lenguas. Ojalá algún día puedan estudiarlas en las EOI de todas las comunidades autónomas. Sería un magnífico síntoma de que algo está cambiando para bien”, añade Bernal. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, el 99,5% de España habla castellano, el 16,4% catalán, el 6,3% gallego y el 4,3% euskera.

Algunos fenómenos audiovisuales como Merlí, La mesías, As bestas, Alcarrás, Handía y Ocho apellidos vascos, entre otros, han ayudado a captar devotos. Con la música sucede igual: una nueva generación está haciendo bandera del bilingüismo, lo que se ha traducido en seguidores repartidos a lo largo y ancho del país. Es el caso, por ejemplo, de los cada vez más populares Izaro, Miki Núñez, Idoia Asurmendi, Julieta, Tanxugueiras, Ortiga… Artistas que, siguiendo los caminos abiertos por referentes como Berri Txarrak, Mercedes Peón y Lluís Llach, han demostrado que cantar en sus lenguas no limita el alcance de su propuesta, sino que la vuelve única.

Opositores y enamorados

Los perfiles del alumnado son heterogéneos: desde opositores hasta enamorados. “La mayoría son adultos con formación universitaria. Hay quienes necesitan el catalán por motivos profesionales. Y otros tienen parejas allí y se trasladarán de forma inminente, con su respectivo cambio de trabajo. Luego, están los amigos y las familias, que siempre atraen gente. Y hay quien lo elige por pura curiosidad. Todos deberíamos tener el derecho a acercarnos a esta riqueza cultural. Ponerle trabas es un error y una lástima, ya que supone una pérdida para la sociedad en general”, explica M. Lluïsa Serra, responsable del departamento de Catalán. En el mundo existen 7.097 idiomas, de los que 2.464 están en vías de extinción. La mayoría de la población habla 23 lenguas dominantes. Y el 40% no tiene acceso a cursar otras que no sean la materna. La ONU señala que cada dos semanas desaparece una. No obstante, la historia ha demostrado que esto no significa su muerte automática: algunas, como el hebreo, han revivido.

14.04.2024. MADRID. Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro. Foto: Alba Vigaray

Desde el curso 1984-1985, el catalán, el gallego y el euskera forman parte de su programa educativo. / ALBA VIGARAY

“El catalán, el euskera y el gallego son parte esencial de nuestro patrimonio, por lo que conocerlas permite comprender mejor la pluralidad de España. Además, su estudio ayuda a superar prejuicios y fortalecer lazos de unión, sin olvidar que puede abrirnos puertas en el ámbito laboral”, puntualiza Serra. La gran pregunta es si la demanda aumentaría de haber más aulas públicas que las ofrezcan. Hay casos singulares que demuestran que sí: cursos de catalán en Teruel, de gallego en León y de euskera de Valencia. En 2017, asimismo, se firmó la Declaración de Salzburgo para celebrar la diversidad lingüística como norma global.

Carrera de obstáculos

Dice el artículo 3 de la Constitución Española que “la riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio que será objeto de especial respeto y protección”. Un mandato que, tal y como señala Errukine Olaziregi, al frente del departamento de Euskera, habría que luchar por cumplir: “Debería ampliarse la oferta para que cualquier persona tuviera la oportunidad de estudiarlas. Sería fascinante que fuera posible en cualquier rincón del país, pues este patrimonio también es suyo”. No obstante, por ahora, acercarse a ellas fuera de sus zonas de origen continúa siendo una carrera de obstáculos. La escasez de centros y horarios convierte un derecho cultural en una posibilidad reservada a quienes viven cerca o pueden permitirse desplazarse. Extender su enseñanza no sólo contribuiría a preservar su uso, sino también a normalizar su presencia y recordar que el catalán, el euskera y el gallego no pertenecen únicamente a las comunidades en las que se hablan, sino al conjunto de la sociedad española.

14.04.2024. MADRID. Escuela Oficial de Idiomas Jesús Maestro. Foto: Alba Vigaray

Las tres lenguas rondan los 100 alumnos por curso académico. / ALBA VIGARAY

El reto, por tanto, no consiste sólo en despertar el interés por estos idiomas, sino en garantizar que esa curiosidad pueda transformarse en un aprendizaje real. De poco sirve reivindicar la diversidad lingüística como un tesoro colectivo si, en la práctica, su conocimiento queda condicionado por el lugar de residencia. Olaziregi da en la tecla: “Habría que explorar otras fórmulas para que estas enseñanzas llegaran a cualquier lado, pero nunca en detrimento de la oferta que ya hay. Estudiar las lenguas de España puede aportarnos cosas maravillosas. Sobre todo, nos ayudaría a entendernos mejor. Y a no vernos tan diferentes”.