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LO NUEVO

Latto, la nueva heladería argentina que conquista Chamberí y vende hasta 800 kilos de helado artesanal en su primer mes

La marca nacida en Buenos Aires abre en Chamberí su primer obrador en España con sabores como Banana Gondolera, Sambayón o Dulce de Leche Granizado y un plan de expansión centrado en Madrid

Triana Angella junto a su pareja Maxi, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo.

Triana Angella junto a su pareja Maxi, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo. / Cedida

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Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

En Argentina, tomar un helado no es solo comprar un postre. Es un plan. Una liturgia cotidiana, familiar y social que se comparte en casa, en la calle o en una sobremesa improvisada. Esa cultura del helado es la que los hermanos Triana, Wanda y Gonzalo Angella han querido traer ahora a Madrid con Latto, la heladería artesanal que nació en Buenos Aires en 2020 y que acaba de abrir su primer local en España, en Cardenal Cisneros, en pleno Chamberí.

El local de Latto en Cardenal Cisneros, punto de partida de la expansión de la marca argentina en Madrid.

El local de Latto en Cardenal Cisneros, punto de partida de la expansión de la marca argentina en Madrid. / Cedida

Detrás de la marca hay una historia familiar. Los tres hermanos, de origen argentino e italiano, crecieron con un recuerdo muy concreto: su abuelo comiendo helado a cucharadas de un pote de ocho litros que guardaba en el congelador. "El helado participó mucho en nuestra vida", rememora Triana Angella a El Periódico de España. Esa imagen, dice, siempre estuvo presente entre los tres y acabó convirtiéndose en el punto de partida de una marca que hoy cuenta con tres locales en Argentina y prevé una nueva apertura allí a finales de año.

Madrid es el primer salto internacional. "Elegimos Madrid porque es una ciudad gastronómica que cada vez se expande más. Tiene un público cosmopolita, de todas partes del mundo", explica Angella. La ubicación tampoco es casual: Chamberí, y en concreto el entorno de Olavide, encaja con esa idea de barrio vivo, gastronómico y de paseo, donde el helado puede funcionar como plan de encuentro más allá del verano.

Triana Angella, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo.

Triana Angella, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo. / Cedida

Un obrador a la vista en Chamberí

La primera sede española de Latto no es solo una heladería. También es obrador. Desde Cardenal Cisneros se elaboran los helados y, a futuro, se abastecerán las próximas aperturas en Madrid. La marca prevé abrir un segundo local en 2027 y un tercero en 2028, con el foco puesto en zonas céntricas como Malasaña, Chueca, Chamberí o Justicia. El objetivo máximo es alcanzar cuatro o cinco locales en la capital.

"Con el obrador que tenemos en Cardenal Cisneros podemos seguir haciendo el helado artesanal con el detalle que hacemos y abastecer esos cuatro locales", señala Triana. La estrategia pasa por crecer, pero sin perder el control del producto.

Ese obrador visible también forma parte de su filosofía. Latto quiere que el cliente vea el trabajo que hay detrás de cada sabor: las bases propias, las frutas, los frutos secos, las pastas elaboradas desde cero y una manera de hacer que se aleja de los atajos industriales.

Los helados de Latto, una propuesta argentina que busca consolidar en Madrid la cultura del helado durante todo el año.

Los helados de Latto, una propuesta argentina que busca consolidar en Madrid la cultura del helado durante todo el año. / Cedida

"No usamos ningún tipo de pastas industriales, no usamos ningún tipo de colorante", defiende Angella. Para ella, esa diferencia se demuestra en la textura y en el sabor. "Es un helado que tiene mucho detalle, que tiene un detrás de cada sabor", afirma.

Sabores argentinos que Madrid empieza a descubrir

La carta actual cuenta con 12 sabores, más dos propuestas especiales que van cambiando, al menos ha sido el punto de partida durante este mes de agosto. Algunos conectan directamente con la tradición argentina, como el Dulce de Leche Granizado, el Sambayón o la Banana Gondolera, uno de los sabores que más está sorprendiendo al público madrileño.

La Banana Gondolera nace de una receta familiar del padre de Triana: una banana cocinada con cáscara a la barbacoa, abierta como una góndola y terminada con ron, dulce de leche y helado de americana. Cuando los hermanos pensaron en Latto, quisieron convertir ese recuerdo en helado. "Sorprendió mucho la Banana Gondolera", reconoce.

La Banana Gondolera de Latto, uno de los sabores familiares que más está sorprendiendo al público madrileño.

La Banana Gondolera de Latto, uno de los sabores familiares que más está sorprendiendo al público madrileño. / Cedida

El Sambayón también despierta curiosidad. "Todo español que entra me dice: ¿qué es el Sambayón?", cuenta. La respuesta forma parte de la experiencia: yema de huevo, vino de Oporto y una tradición italiana muy presente en la cultura heladera argentina.

En Latto, cada sabor se explica. El cliente puede probar antes de elegir y entender qué hay detrás de cada elaboración. "La idea es que la gente pruebe el helado y se dé cuenta de que son todos diferentes", apunta Angella.

Sin colorantes ni pastas industriales

La apuesta artesanal se nota especialmente en sabores como pistacho o avellana, donde el fruto seco se tuesta, se tritura y se trabaja durante unas 24 horas para obtener una pasta propia. "Cuando te comes el pistacho y te sigue quedando el gusto al pistacho, eso quiere decir que estás comiendo el fruto", resume.

El pistacho de Latto, uno de los sabores artesanales que la heladería argentina elabora desde cero en Madrid.

El pistacho de Latto, uno de los sabores artesanales que la heladería argentina elabora desde cero en Madrid. / Cedida

También en los sabores de fruta, como fresa-frambuesa, elaborados con fruta fresca y sin colorantes. Triana recuerda el caso de una clienta alérgica al colorante rojo que llevaba años sin poder tomar helado de fresa o frambuesa. Al probar el de Latto, se emocionó. "Se me puso un poco la piel de gallina", admite.

La marca trabaja además en sus propios conos, con o sin sésamo negro, y en una propuesta sin gluten. Los precios se sitúan en 3,80 euros para un sabor, 4,70 euros para dos y 5,80 euros para tres, tanto en tarrina como en cono.

Helado también en invierno

Latto llega a Madrid en verano, pero no quiere ser una dirección estacional. "Madrid se está abriendo muchísimo a la cultura del helado de todo el año", sostiene Angella. De hecho, una de las primeras sorpresas ha sido la buena respuesta del formato para llevar. "Muchos clientes compran tarrinas para casa", expresa con entusiasmo.

Para los meses fríos, la marca prepara nuevas elaboraciones sin abandonar su identidad de heladería. La idea es incorporar chocolate, bollería y piezas dulces que puedan combinarse con helado, siempre producidas en el obrador de Cardenal Cisneros. También ofrecen café y affogato, en colaboración con una marca de café de especialidad de Barcelona.

Triana Angella, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo.

Triana Angella, al frente de Latto en Madrid, la heladería familiar que impulsa junto a sus hermanos Wanda y Gonzalo. / Cedida

El objetivo es que el local no se limite al consumo rápido de verano, sino que funcione como un espacio donde sentarse, tomar café, probar un dulce y seguir entendiendo el helado como el centro de la experiencia.

La acogida del barrio ha sido uno de los puntos que más ilusiona a Triana. En julio vendieron más de 1.100 helados y en agosto ya rondan el millar. En total, calculan entre 700 y 800 kilos de helado vendidos desde la apertura.

Parte del público llega porque ya conocía Latto en Argentina. Otros entran por curiosidad, recomendación o redes sociales. Pero lo que más valora la fundadora es la repetición. "Todos los que vinieron vuelven. Y eso para mí es lo más importante", afirma.

Helados artesanales de Latto, elaborados desde cero sin pastas industriales ni colorantes.

Helados artesanales de Latto, elaborados desde cero sin pastas industriales ni colorantes. / Cedida

Triana suele estar detrás del mostrador junto a su marido, Maxi, algo que refuerza la cercanía con los clientes. "Eso también se siente muy cercano hacia la gente, poder volver y que siempre nos vean", explica.

Latto ha empezado también a moverse fuera de Chamberí con una colaboración en Plein Cafe&Deli, en Calle Veneros, 2, CC Monte del Pilar, Majadahonda, donde se sirven algunos de sus sabores. Ese primer paso abre una línea que la marca ya trabaja en Buenos Aires y que en Madrid podría crecer más adelante con acuerdos con restaurantes, hoteles, pop-ups o espacios gastronómicos. El boca a boca, además, ha llegado ya al propio sector, con perfiles como el pastelero argentino Luciano García (@lucianogarciapastelero), uno de los jóvenes nombres destacados de la pastelería de su país, que también se ha acercado a probar sus helados y los ha aprobado con buena nota.

De momento, la prioridad es consolidar Chamberí y escuchar al público madrileño. Madrid es la primera parada española de una marca que nació de un recuerdo familiar y que ahora quiere hacerse barrio: tres hermanos argentinos, un obrador a la vista y un helado artesanal que llega de Buenos Aires con vocación de quedarse todo el año.