MADRID POR LAS RAMAS (VI)
El rincón más desconocido del Retiro es también uno de los más frescos: fuentes del siglo XIX, caminos a la sombra y tres pequeñas plazas
Este es uno de esos lugares del Retiro en los que resulta fácil olvidar que a poca distancia se encuentran algunos de los espacios turísticos más concurridos de Madrid

Su aspecto es muy diferente al de algunas de las zonas más monumentales del parque / WIKIPEDIA

Hay lugares de Madrid que no necesitan estar escondidos para pasar desapercibidos. A veces basta con encontrarse a unos cientos de metros de un monumento mucho más famoso.
Esto es lo que sucede en el parque del Retiro, donde buena parte de los visitantes repite un recorrido casi automático entre la Puerta de Alcalá, el Estanque Grande, el Palacio de Cristal y la Rosaleda.
Pero el Retiro es en realidad una sucesión de jardines muy diferentes entre sí. Hay parterres franceses, restos de antiguos espacios reservados a la familia real, jardines románticos y pequeñas zonas que todavía conservan una apariencia mucho más cercana al Madrid del siglo XIX.
Entre estas últimas se encuentra el Jardín de los Planteles y de las Tres Plazas, un rincón que el propio Ayuntamiento describe como un jardín tradicional madrileño, umbrío y fresco, especialmente agradable para pasear bajo los árboles en la época estival.

El Retiro es en realidad una sucesión de jardines muy diferentes entre sí / Marcos Villaoslada / EFE
Un jardín que muchos atraviesan sin saber que tiene nombre
El Jardín de los Planteles se encuentra en la zona meridional del Retiro, junto al complejo deportivo de La Chopera y entre los paseos del Marqués de Pontejos y del Duque de Fernán Núñez.
Su aspecto es muy diferente al de algunas de las zonas más monumentales del parque. No hay aquí un gran palacio, una escultura gigantesca ni un estanque capaz de congregar a cientos de personas.
Su atractivo está precisamente en lo contrario. Caminos estrechos, pequeñas glorietas, abundante vegetación y grandes zonas de sombra forman un paisaje mucho más íntimo.
Es uno de esos lugares del Retiro en los que resulta fácil olvidar que a poca distancia se encuentran algunos de los espacios turísticos más concurridos de Madrid. Lo mejor, es que detrás de ese aspecto sencillo hay más historia de la que parece.
Sus orígenes están ligados al antiguo Real Sitio del Buen Retiro
Para encontrar el comienzo de esta historia hay que regresar al siglo XVII, cuando el actual parque todavía formaba parte del Real Sitio del Buen Retiro, creado durante el reinado de Felipe IV.
El gran conjunto comenzó a desarrollarse a partir de la década de 1630 alrededor del palacio promovido por el conde-duque de Olivares. Con el paso de los años se fueron incorporando jardines, estanques, ermitas, zonas arboladas y construcciones destinadas al entretenimiento de la corte.
¿Qué eran realmente los 'planteles'?
Un plantel era un terreno destinado a criar plantas jóvenes antes de trasladarlas a su ubicación definitiva. En parques y jardines históricos, estos espacios estaban estrechamente relacionados con las tareas de mantenimiento, reproducción y renovación de la vegetación.
Hoy los planteles ya no se perciben como un vivero, sino como una sucesión de bosquetes y caminos que forman uno de los sectores más frondosos del Retiro. El conjunto se completa además con el Jardín de las Tres Plazas y el cercano Jardín del Marqués de Pontejos.
Tres pequeñas fuentes del siglo XIX explican el nombre de las Tres Plazas
Uno de los detalles más interesantes está precisamente en esas tres plazas. Cada una está organizada alrededor de una pequeña fuente circular o fontín, formando tres discretas glorietas entre la vegetación.
El catálogo de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid sitúa su construcción hacia 1865, coincidiendo con la reorganización de esta parte del Retiro durante el último tramo del reinado de Isabel II.
Hay además una curiosidad llamativa: sus formas recuerdan mucho a los pequeños fontines situados en las glorietas inferiores del Real Jardín Botánico, aunque estos últimos fueron realizados casi un siglo antes.

Uno de los detalles más interesantes está precisamente en esas tres plazas: cada una está organizada alrededor de una pequeña fuente circular o fontín / PATRIMONIO CULTURAL Y PAISAJE URBANO
Un general centroamericano escondido entre los árboles
El recorrido guarda otra sorpresa histórica bastante posterior. En el cercano Jardín del Marqués de Pontejos se encuentra el monumento al general Francisco Morazán Quesada, una de las principales figuras políticas de la historia centroamericana del siglo XIX.
El monumento consiste en un medallón de bronce con su perfil instalado sobre un monolito de piedra. Fue un regalo de la Embajada de Honduras en España al Ayuntamiento de Madrid e inaugurado el 28 de abril de 1973.
El mejor momento para conocer este jardín es en verano
El Jardín de los Planteles y de las Tres Plazas es especialmente recomendable durante los meses más calurosos. Mientras otras grandes explanadas y paseos del Retiro quedan mucho más expuestos al sol, aquí la vegetación crea largos corredores de sombra.
Además, conocerlo permite cambiar por completo una visita habitual al Retiro. Desde los Planteles se puede continuar hacia la cercana Fuente del Ángel Caído, internarse en La Chopera o dirigirse después hacia el Palacio de Cristal y el estanque.

El Jardín de los Planteles y de las Tres Plazas es especialmente recomendable durante los meses más caluroso / REDES
Cómo llegar al Jardín de los Planteles y de las Tres Plazas
El jardín está situado dentro del parque del Retiro, detrás del Centro Deportivo Municipal La Chopera, entre los paseos del Marqués de Pontejos y del Duque de Fernán Núñez. Las tres pequeñas fuentes ayudan a identificar el sector de las Tres Plazas.
Una de las opciones más sencillas es acceder al Retiro por su zona sur y dirigirse hacia La Chopera y la plaza del Ángel Caído. También se puede llegar atravesando el parque desde cualquiera de sus entradas principales.