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MADRID POR LAS RAMAS (V)

El jardín secreto de La Latina que fue parte de un convento: ahora está lleno de rosales y es uno de los mejores lugares para ver el atardecer

Donde ahora crecen rosales y los visitantes se acercan a contemplar la puesta de sol, existió durante siglos parte de un importante conjunto conventual

Aunque encontrar este jardín puede parecer sencillo, normalmente suele pasar inadvertido para quienes recorren únicamente las calles principales de La Latina

Aunque encontrar este jardín puede parecer sencillo, normalmente suele pasar inadvertido para quienes recorren únicamente las calles principales de La Latina

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

Madrid no siempre ha tenido el aspecto que muestran hoy sus calles. Bajo plazas, edificios y jardines del centro permanecen las huellas de construcciones desaparecidas que durante siglos formaron parte del paisaje de la ciudad. Algunos de esos vestigios son evidentes, pero otros sobreviven únicamente en la historia del lugar y obligan a imaginar qué había allí antes.

Eso es precisamente lo que sucede en un pequeño jardín próximo a La Latina. Donde ahora crecen rosales y los visitantes se acercan a contemplar la puesta de sol, existió durante siglos parte de un importante conjunto conventual.

Sobre los terrenos de un antiguo convento

Se trata de los Jardines de San Francisco el Grande, ubicados junto a la basílica del mismo nombre, en la avenida de la Gran Vía de San Francisco, 25. El espacio ocupa alrededor de 4.200 metros cuadrados sobre una pequeña meseta de Las Vistillas y se encuentra precisamente donde estuvo el antiguo convento de San Francisco.

Para comprender el jardín actual, es necesario mirar primero hacia la enorme basílica que se levanta a su lado. Durante siglos, esta parte de Madrid estuvo ocupada por un extenso conjunto religioso franciscano. El espacio verde actual y el vecino Parque de la Cornisa mantienen todavía esa relación con el antiguo recinto: este último se encuentra a los pies de la basílica, sobre el que fue patio del convento.

Las ruinas que permanecían del viejo convento terminaron siendo demolidas en 1961. Con su desaparición, cambió definitivamente el aspecto de esta zona de la cornisa, aunque la memoria del edificio continuó vinculada al lugar.

Jardines de San Francisco el Grande, ubicados en La Latina

Jardines de San Francisco el Grande, ubicados en La Latina / TURISMO MADRID

De convento a Dalieda de San Francisco

Pero la transformación no terminó con la desaparición del convento. El propio jardín ha cambiado varias veces de aspecto en las últimas décadas.

En 2007, el Ayuntamiento de Madrid convirtió el espacio en un jardín temático dedicado a las dalias. De ahí procede el nombre de Dalieda de San Francisco, con el que todavía muchos madrileños identifican este lugar.

Sin embargo, quien vaya actualmente buscando grandes colecciones de dalias se encontrará con un paisaje diferente. Aquella plantación fue sustituida posteriormente por rosales y hoy los Jardines de San Francisco el Grande cuentan con 21 variedades de rosas, que alcanzan su momento de mayor floración especialmente durante mayo y junio.

El jardín conserva además una importante variedad de árboles y arbustos. Entre sus especies se encuentran magnolios, ciruelos rojos, plátanos de sombra, moreras, almeces, madroños y diferentes variedades de arces, además de los rosales que protagonizan actualmente los parterres.

En 2007, el Ayuntamiento de Madrid convirtió el espacio en un jardín temático dedicado a las dalias

En 2007, el Ayuntamiento de Madrid convirtió el espacio en un jardín temático dedicado a las dalias / REDES

La escultura de San Isidro frente a la cornisa de Madrid

La historia del jardín también está presente en uno de sus elementos más reconocibles. Cerca del mirador se encuentra El sueño de San Isidro, una obra realizada por el escultor Santiago Costa en 1952.

La escultura muestra al patrón de Madrid recostado, acompañado por un ángel que apoya una mano sobre su cabeza. Su posición frente al paisaje occidental convierte el conjunto en una de las imágenes más características del jardín.

Cerca del mirador se encuentra 'El sueño de San Isidro', una obra realizada por el escultor Santiago Costa en 1952

Cerca del mirador se encuentra 'El sueño de San Isidro', una obra realizada por el escultor Santiago Costa en 1952 / TURISMO MADRID

Uno de los mejores lugares para ver el atardecer

La ubicación elevada de los jardines explica otro de sus atractivos. Las Vistillas recibe precisamente su nombre por las panorámicas que ofrece hacia el oeste, y los Jardines de San Francisco el Grande aprovechan esa posición privilegiada sobre la cornisa.

El mirador se abre hacia esta parte de Madrid y se ha convertido en un lugar especialmente interesante para ver la puesta de sol.

Este lugar está a escasos metros de la Catedral de la Almudena y el Palacio Real

Las Vistillas recibe precisamente su nombre por las panorámicas que ofrece hacia el oeste / PEXELS

Así puedes llegar a los Jardines de San Francisco el Grande

Aunque encontrar este jardín puede parecer sencillo, normalmente suele pasar inadvertido para quienes recorren únicamente las calles principales de La Latina. La dirección oficial es avenida de la Gran Vía de San Francisco, 25, junto a la basílica. Las dos estaciones de Metro más cercanas son La Latina y Puerta de Toledo, ambas pertenecientes a la línea 5.

Este lugar es fácil de incorporar a una ruta a pie por el centro, pues después de recorrer los jardines se puede continuar hacia Las Vistillas, descender por el Parque de la Cornisa o regresar hacia La Latina. El propio Parque de la Cornisa se extiende a los pies de la basílica sobre terrenos relacionados con el antiguo convento, por lo que prolongar el paseo permite entender mejor las dimensiones que llegó a tener el conjunto.