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SALUD CARDIOVASCULAR

El 12 de Octubre logra que la ablación contra la fibrilación auricular sea más duradera

El protocolo optimizado permitió mantener aisladas todas las venas pulmonares en el 96,7% de los pacientes evaluados.

Arritmias

Arritmias / COMUNIDAD DE MADRID

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EP

MADRID

El Servicio de Cardiología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid ha conseguido que el 96,7% de los pacientes tratados con un protocolo optimizado de ablación por campos pulsados (PFA) mantuvieran eléctricamente aisladas todas las venas pulmonares en la fase final de un estudio sobre fibrilación auricular.

El dato representa una de las tasas de durabilidad más elevadas descritas con esta tecnología, aunque no debe confundirse con una tasa de curación definitiva de la arritmia. El 96,7% corresponde a los pacientes en los que todas las venas pulmonares continuaban aisladas cuando se realizó un nuevo estudio electrofisiológico para comprobar el resultado de la intervención.

La investigación, publicada en la revista científica EP Europace, muestra cómo el perfeccionamiento del procedimiento, una mejor posición del catéter y el uso de sistemas avanzados de navegación pueden aumentar de forma significativa la durabilidad de la ablación.

La fibrilación auricular es la arritmia sostenida más frecuente

La fibrilación auricular es la arritmia cardíaca sostenida más habitual. Aparece cuando múltiples impulsos eléctricos desorganizados sustituyen el ritmo normal de las aurículas y provocan una actividad rápida e irregular que reduce la eficacia de la contracción cardíaca.

Además de causar palpitaciones, cansancio o falta de aire en algunos pacientes, se relaciona con un mayor riesgo de ictus, insuficiencia cardíaca y otras complicaciones cardiovasculares. En España, distintos estudios epidemiológicos sitúan su prevalencia en torno al 4,4% entre los mayores de 40 años, con un incremento marcado a medida que avanza la edad.

La ablación con catéter es una de las principales opciones para controlar la arritmia en pacientes seleccionados. En muchos casos, las señales eléctricas que desencadenan la fibrilación auricular se originan cerca de la desembocadura de las venas pulmonares en la aurícula izquierda, por lo que el procedimiento busca aislar eléctricamente esas venas del resto del corazón.

Cómo funciona la ablación por campos pulsados

La ablación por campos pulsados utiliza impulsos eléctricos de muy corta duración y alto voltaje para producir una lesión controlada en el tejido cardíaco responsable de transmitir las señales anómalas. A diferencia de la radiofrecuencia, basada en el calor, o de la crioablación, que emplea frío, la PFA actúa mediante un proceso conocido como electroporación irreversible.

Su principal ventaja es la mayor selectividad por el tejido miocárdico, lo que permite reducir el riesgo de afectar a estructuras próximas. Por ello, resulta más preciso hablar de una técnica que limita el daño colateral que afirmar que "no daña el tejido", ya que la ablación necesita crear una lesión en la zona objetivo para bloquear la conducción eléctrica.

La eficacia a largo plazo depende de que esa barrera permanezca completa. Si alguna zona recupera la capacidad de conducir electricidad, puede producirse una reconexión de las venas pulmonares y favorecer la reaparición de la arritmia.

Un estudio con 118 pacientes y tres fases de mejora

El estudio del Hospital 12 de Octubre incluyó a 118 pacientes tratados por primera vez con PFA; 94 se sometieron después a un nuevo estudio invasivo para comprobar si el aislamiento de las venas pulmonares se mantenía.

El protocolo se perfeccionó en tres fases. En la primera, basada principalmente en fluoroscopia, el 60% de los pacientes mantenía todas las venas aisladas. En la segunda, las mejoras en el contacto y la posición del catéter elevaron esa cifra al 76,5%.

El mayor avance llegó en la tercera fase, con la incorporación de sistemas de navegación y reconstrucción tridimensional. Con el protocolo final, el 96,7% de los pacientes conservaba aisladas todas las venas pulmonares, un porcentaje que alcanzó el 99,2% al analizar cada vena de forma individual.

La precisión del procedimiento

Los datos indican que la eficacia de la PFA depende no solo de la energía, sino también de cómo se ejecuta el procedimiento y de la posición del catéter. Daniel Rodríguez-Muñoz, cardiólogo del 12 de Octubre y primer autor del estudio, destaca que esta tecnología "ofrece una seguridad superior a los métodos térmicos tradicionales".

La mayor precisión alargó la duración mediana de la intervención de 43 a 69 minutos, aunque no se registraron complicaciones mayores ni menores en los procedimientos analizados.

Registros previos como EU-PORIA y MANIFEST-REDO situaban el aislamiento completo de las venas pulmonares en torno al 38% y el 45%, aunque sus resultados no son directamente comparables con los del 12 de Octubre porque incluían sobre todo a pacientes con recurrencias que necesitaban una nueva intervención.

El estudio madrileño muestra que optimizar la técnica puede reducir notablemente las reconexiones, aunque serán necesarios trabajos multicéntricos y seguimientos más largos para comprobar si esa mayor durabilidad se traduce en menos recaídas y mejores resultados clínicos.

Rodríguez-Muñoz destaca también la implicación de los pacientes, más de un centenar de los cuales aceptaron someterse a un estudio invasivo adicional para evaluar su ablación.