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FÚTBOL

Un once de circunstancias, división de opiniones y una despedida con la grada ultra: así fue el último partido de José Mourinho en el Real Madrid

El técnico luso se sienta este sábado en el banquillo del conjunto blanco para dirigir un partido oficial 13 años después de finalizar su primera etapa

Su último compromiso como madridista terminó con victoria (4-2) ante Osasuna

José Mourinho se despide de la afición del Real Madrid en su anterior etapa, en un partido en el Santiago Bernabéu en 2013.

José Mourinho se despide de la afición del Real Madrid en su anterior etapa, en un partido en el Santiago Bernabéu en 2013. / EFE/ Juanjo Martín

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David Magán

David Magán

Madrid

Han pasado algo más de trece años desde el último partido oficial en el que José Mourinho ocupó el banquillo del Real Madrid. Este sábado, ante el Espanyol, el técnico de Setúbal volverá a dirigir el equipo. El propio Mourinho ha confesado de forma reciente no ser el mismo. Afirmó ante Josep Pedrerol sentirse "más maduro, menos emocional y mucho más controlado", pero siempre con el ADN que lo caracteriza. El tiempo no pasa en vano. Ni para José Mourinho, ni para el Real Madrid. Por eso, recordamos el último encuentro oficial del portugués como técnico blanco: una victoria ante Osasuna (4-2) en el Santiago Bernabéu que supuso el fin a su primera etapa en el club.

Un once sin Cristiano, Pepe o Casillas

Un partido en el que lo deportivo pasó a un segundo plano. La despedida de 'The Special One' acaparó portadas durante días, tras protagonizar tres temporadas al frente del equipo. El portugués dirigió 178 como técnico, consiguiendo 128 victorias y ampliando las vitrinas del Bernabéu con una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España. El último Real Madrid de Mourinho poco se parecía al que había moldeado durante sus tres temporadas en el banquillo. Aquel 1 de junio de 2013, con la Liga ya decidida y en manos del Barça el portugués presentó un once plagado de ausencias. No estaban Cristiano Ronaldo, Pepe, Sergio Ramos, Sami Khedira, Xabi Alonso ni Kaká. Tampoco fue de la partida Iker Casillas, con quien mantuvo un tira y afloja constante durante esta última temporada.

Los seguidores ultras del Real Madrid desplegaron una pancarta favorable a José Mourinho en su último partido como entrenador en la anterior etapa de blanco.

Los seguidores ultras del Real Madrid desplegaron una pancarta favorable a José Mourinho en su último partido como entrenador en la anterior etapa de blanco. / EFE/ Juanjo Martín

Jesús Fernández ocupó la portería ante la baja de un Diego López que se había asentado como titular; Callejón, Albiol, Carvalho y Arbeloa formaron una defensa inédita; Essien y Modric ocuparon la medular, con Di María, Özil y Benzema por delante de Higuaín. Mourinho apenas contaba con once futbolistas de la primera plantilla disponibles, mientras varios de los que saltaron al césped también afrontaban sus últimos días vestidos de blanco. El equipo que había conquistado La Liga de los récords se descomponía solo unos meses más tarde y bajo la atenta mirada de un Bernabéu que vivó un año en blanco para el olvido.

El partido se acabó convirtiendo en un reflejo de lo que fue la temporada. Higuaín adelantó a los blancos en el minuto 35 y Essien amplió la ventaja tres minutos después, pero Osasuna reaccionó tras el descanso y llegó a igualar el marcador. Benzema y Callejón terminaron devolviendo la ventaja al Madrid para cerrar el partido con un 4-2. Pero el resultado era lo de menos en este adiós a un proyecto que tantas alegrías dio a un madridismo que ya se encontraba un tanto fracturado.

El Bernabéu, dividido

Porque el adiós de Mourinho no dejó indiferente a ninguno de los 55.000 asistentes al Santiago Bernabéu en aquella tarde de junio. Durante el encuentro se observaron pancartas y cánticos en todas las direcciones. En el fondo sur del estadio madridista se desplegó una doble lona en favor del técnico portugués. "Mourinho, gracias por luchar contra viento y marea" y "Mou te queremos" fueron los dos mensajes que la grada, ocupada por el grupo Ultra Sur en aquel momento, trasladó al entrenador. En otros sectores del Bernabéu, en cambio, se dejaron ver cárteles que recogían un "Hasta nunca, Mou".

Varias personas sostienen pancartas de despedida del técnico portugués del Real Madrid, José Mourinho.

Un aficionado del Real Madrid con un cartel de 'Hasta nunca, Mou'. Se equivocaba, el técnico portugués vuelve al banquillo blanco. / EFE/ Juanjo Martín

El Bernabéu estaba partido en dos. Desde el fondo sur se coreaba el nombre del técnico portugués, mientras otros sectores respondían con silbidos. Cada gesto de Mourinho provocaba una reacción y cada aplauso encontraba su réplica. La despedida de quien había llegado tres años antes con la misión de devolver al Madrid al primer plano se había convertido en un plebiscito sobre su figura. Todo ello fue el resultado de una temporada marcada por los enfrentamientos con alguno de los pesos pesados de ese vestuario.

Mourinho retrasó su aparición pública hasta el último momento. De hecho, el encuentro ya había comenzado cuando el portugués apareció por el túnel de vestuarios del Santiago Bernabéu. Mientras tanto, en las inmediaciones aguardaba una multitud de fotógrafos dispuesta a inmortalizar su última salida al banquillo del Real Madrid. La prensa gráfica hizo caso omiso al comienzo del encuentro y se agolpó alrededor de la zona técnica para seguir los primeros pasos de Mourinho. La acumulación fue tal que el entrenador tuvo que pedir al árbitro que detuviera el juego durante unos segundos porque apenas podía ver el terreno de juego.

El técnico portugués del Real Madrid, José Mourinho.

Los medios gráficos, 'locos' por captar la imagen de Mourinho en su último partido. / EFE/ Juanjo Martín

Baño de masas con 10.000 madridistas

El pitido final del colegiado Pérez Lasa puso fin al encuentro, pero no a la despedida de José Mourinho. El portugués no abandonó de forma inmediata el terreno de juego como habría hecho en cualquier otro encuentro. Esperó durante unos minutos para despedirse del público que había asistido al Santiago Bernabéu. Alrededor de un cuarto de hora después del pitido final volvió a salir al césped del estadio junto a Silvino Louro y Rui Faria, dos de sus ayudantes durante aquella etapa. Juntos caminaron hacia el fondo sur ocupado por la grada ultra que entonces todavía permanecía en el Santiago Bernabéu. Allí permanecían unos 10.000 madridistas que habían decidido aguardar para despedir al entrenador.

El entrenador portugués del Real Madrid, José Mourinho, saluda a la afición.

José Mourinho se despide de su afición en el último partido de LaLiga en 2013. / EFE/ Kiko Huesca

Recibió el respaldo de un sector que durante toda la tarde había defendido su figura. El fondo sur, uno de los sectores que había apoyado a Mourinho abiertamente, convirtió aquellos minutos en una despedida propia, alejada de los silbidos que habían acompañado al técnico desde otros puntos del estadio. Esta fue la última comparecencia pública del portugués como entrenador del Real Madrid. Un técnico que recogió lo sembrado años más tarde, cuando ya no formaba parte del conjunto blanco de forma oficial, momento en el que ha recibido el reconocimiento a su labor durante esa primera etapa al frente del equipo. Este sábado dará comienzo un segundo capítulo, con un Mourinho renovado y mucho más maduro que aquel que se despidió hace trece años del Santiago Bernabéu.