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MADRID POR LAS RAMAS (I)

El parque secreto con casi 900 años de historia que esconde restos de la Guerra Civil, senderos y un antiguo canal: pocos madrileños lo conocen

Sus terrenos han cambiado enormemente desde la Edad Media, han sido testigos del crecimiento de la capital e incluso conservan huellas relacionadas con la Guerra Civil

Se encuentra al noroeste de Madrid y esconde casi 900 años de historia entre pinares, caminos y praderas

Se encuentra al noroeste de Madrid y esconde casi 900 años de historia entre pinares, caminos y praderas

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Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

No es un secreto. Madrid es una ciudad llena de parques y jardines a los que escapar cuando el calor aprieta, el tráfico se vuelve más estridente y el ritmo acelera.

Algunos son conocidos prácticamente en toda España, pero otros todavía guardan ese componente secreto que hace que quienes los conocen los sientan casi como un pequeño privilegio reservado solo a unos pocos.

Estos espacios verdes, pese a encontrarse dentro de la ciudad, pasan mucho más desapercibidos y esconden una historia que se remonta varios siglos atrás. Uno de ellos se encuentra al noroeste de Madrid y esconde casi 900 años de historia entre pinares, caminos y praderas.

Sus terrenos han cambiado enormemente desde la Edad Media, han sido testigos del crecimiento de la capital e incluso conservan huellas relacionadas con la Guerra Civil.

La Dehesa de la Villa, un parque con casi 900 años de historia

Se trata de la Dehesa de la Villa, un gran espacio verde situado en el distrito de Moncloa-Aravaca, muy cerca de Ciudad Universitaria, que conserva buena parte de su carácter forestal.

Mucho antes de convertirse en uno de los parques más singulares de Madrid, estos terrenos formaban parte del conocido como Monte de Amaniel. Su historia se remonta al año 1152, cuando el rey Alfonso VII donó estos terrenos a la Villa de Madrid.

A lo largo de los siglos, el espacio fue experimentando numerosas transformaciones. Las primeras referencias conservadas en el Archivo de la Villa datan del siglo XV y permiten comprobar la enorme importancia que este territorio tuvo para Madrid mucho antes de que la expansión urbana alcanzara esta zona de la capital.

Archivo - Foto de archivo del Parque de la Dehesa de la Villa, a 20 de diciembre de 2024, en Madrid (España).

Dehesa de la Villa, un gran espacio verde situado en el distrito de Moncloa-Aravaca, muy cerca de Ciudad Universitaria, que conserva buena parte de su carácter forestal / Eduardo Parra - Europa Press

Un espacio que llegó a ocupar unas 900 hectáreas

La extensión original del Monte de Amaniel era muy superior a la superficie que ocupa actualmente la Dehesa de la Villa. En determinados momentos llegó a alcanzar alrededor de 900 hectáreas, extendiéndose por terrenos que actualmente forman parte de diferentes zonas del noroeste madrileño.

Con el paso del tiempo, distintas cesiones y transformaciones urbanísticas fueron reduciendo progresivamente su superficie. Actualmente, la Dehesa de la Villa ocupa algo más de 70 hectáreas.

Pese al crecimiento de Madrid a su alrededor, el parque ha conseguido mantener una de sus principales señas de identidad: su aspecto de bosque urbano. Sus caminos de tierra, desniveles y grandes extensiones arboladas hacen que recorrerlo sea muy diferente a pasear por otros jardines más monumentales de la capital.

Entre su vegetación destaca especialmente el pino piñonero, aunque también pueden encontrarse pinos carrascos, almendros, encinas, fresnos, olmos y otras especies.

La extensión original del Monte de Amaniel era muy superior a la superficie que ocupa actualmente la Dehesa de la Villa

La extensión original del Monte de Amaniel era muy superior a la superficie que ocupa actualmente la Dehesa de la Villa / TURISMO MADRID

Las huellas de la Guerra Civil

Pero la Edad Media no es el único periodo histórico que dejó su marca en este rincón de Madrid. La Guerra Civil española también tuvo una importante presencia en esta zona debido a su proximidad con el frente de la Ciudad Universitaria.

Durante el conflicto se construyeron en el entorno trincheras, fortines y otras estructuras defensivas, de las que todavía se conservan algunos vestigios. Unas huellas que, sin duda, recuerdan el papel que desempeñó esta parte de Madrid durante algunos de los episodios más duros de la guerra.

El parque esconde además otras historias poco conocidas. Por sus terrenos discurría el denominado Canalillo, una infraestructura vinculada al Canal de Isabel II que transportaba agua procedente del Lozoya y que dejó también su impronta en el paisaje de la zona.

Camino por el río Lozoya.

Por sus terrenos discurría el denominado Canalillo, una infraestructura vinculada al Canal de Isabel II que transportaba agua procedente del Lozoya y que dejó también su impronta en el paisaje de la zona / Diego Sanz

Un bosque dentro de Madrid

Una de las grandes peculiaridades de la Dehesa de la Villa es precisamente que no tiene el aspecto habitual de un parque urbano. En buena parte de su superficie predominan los pinares, las praderas naturales, las pendientes y los caminos sin asfaltar.

Todo ello permite conservar una sensación de espacio forestal pese a encontrarse completamente integrado en Madrid y a pocos kilómetros del centro de la capital.

Así, mientras lugares como El Retiro o la Casa de Campo concentran buena parte de la fama, la Dehesa de la Villa sigue siendo uno de los parques con más historia y, al mismo tiempo, más desconocidos de Madrid. En definitiva: un rincón en el que un simple paseo permite recorrer una historia que comenzó hace casi nueve siglos.