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LALIGA | ESPANYOL 1 - 2 REAL MADRID

Un gol de Espí en el 90 le regala a Mourinho la victoria en el debut liguero ante el Espanyol

El tanto del joven delantero español sobre la bocina concede los tres primeros puntos al conjunto blanco

Mourinho da instrucciones a Carlos Espí.

Mourinho da instrucciones a Carlos Espí. / EFE/ Quique García

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David Magán

David Magán

Madrid

Era máxima la expectación para ver al nuevo Real Madrid de Mourinho. Pero, tal y como indica el proverbio, Roma no se construyó en un día. Tiene tarea por delante el técnico portugués para que su equipo comience a ser reconocible en el corto plazo. Encuentro propio del mes de agosto, en el que le costó enormemente imponer ritmo al conjunto blanco. Se aprovechó un Espanyol que llevó al límite al equipo de Mourinho en esta primera jornada. Un Real Madrid que pidió la expulsión de Cala en dos ocasiones y donde solo Güler, Bellingham y Espí consiguieron ilusionar a los blancos (1-2) en el regreso de The Special One.

José Mourinho en el partido contra el Espanyol.

José Mourinho en el partido contra el Espanyol. / EFE/ Quique García

Bellingham da la bienvenida a Mourinho

Había quienes apostaban por Bellingham en la mediapunta. Otros apuntaban el nombre de Arda Güler. Al final, los dos. Y vaya si le dieron rédito al Madrid. Apostó Mourinho por ambos futbolistas para dotar al equipo de creación, también por Bernardo Silva, que partió de inicio junto a Fede Valverde en la medular del equipo blanco. Diomande, uno de los nuevos, se quedó fuera del once. Al igual que sus predecesores, el técnico portugués optó por juntar a Vinicius, Bellingham y Mbappé, afrontando uno de sus grandes retos desde el primer día. En clave perica, Manolo González confió en los mismos once que le dieron los tres puntos en la primera jornada para dar la bienvenida al conjunto madridista a la temporada.

No tardó demasiado en llegar el primer tanto de la era José Mourinho 2.0 en el Real Madrid. Apenas habían transcurrido diez minutos cuando Jude Bellingham consiguió cabecear un centro preciso de Güler al punto de penalti. Celebró con rabia el futbolista inglés que mantiene el olfato goleador visto en el pasado Mundial. Arrancó de forma inmejorable el debut para los de Mourinho, mientras Manolo negaba con la cabeza desde el área técnica de Cornellá. Las dudas al visualizar el once titular del conjunto blanco pasaban por ver quién era el encargado de ocupar el doble pivote junto a Valverde. En un primer momento, fue Bernardo Silva quien lo hizo. Después, comenzó la permuta de forma natural con Arda Güler, que retrasó su posición a medida que transcurrían los minutos y se convirtió en uno de los más activos durante el primer acto.

Jude Bellingham celebra con sus compañeros el gol ante el Espanyol.

Jude Bellingham celebra con sus compañeros el gol ante el Espanyol. / EFE/ Quique García

En el otro lado del tablero, el Espanyol creció de la mano de Expósito y Urko. El Madrid bajó revoluciones y lo pagó. Armó una jugada coral el conjunto blanquiazul por el costado derecho del ataque de la mano de Javi Hernández, que encontró por dentro a Cala para batir a placer con el interior a Thibaut Courtois ante la pasividad de los blancos. Entre tanto, el goleador perico y Vinicius mantuvieron su partido particular, saldado con cartulina amarilla para ambos. Algo más de participación tuvo Kylian Mbappé, que se dejó ver por el costado derecho con asiduidad, lugar en el que protagonizó su ocasión más clara. Un pie salvador de Dmitrovic impidió el segundo tanto de los blancos, que se tuvieron que conformar con el empate en el marcador al término de la primera mitad.

Espí lo gana en el último minuto

Arrancó la segunda mitad con una acción que los blancos protestaron enormemente. Cala, autor de una patada sobre la espalda de Vinicius y ya amonestado en anterioridad, cometió una falta temeraria sobre Carreras. Para José María Sánchez Martínez no fue acción merecedora de segunda cartulina amarilla y el canterano continuó sobre el césped. Mbappé firmó una gran ocasión bajo la línea de gol, pero fue incapaz de conectar con la pelota tras un nuevo remate de Jude Bellingham a balón parado. A través de esta fórmula llegaron las mejores oportunidades para los blancos. Con un lanzador como Güler y con rematadores del calibre de Konaté, Hujisen o Dumfries amenazó el Real Madrid al equipo de Manolo González.

Diomande y Cucurella fueron los elegidos por Mourinho para tratar de darle una marcha más al encuentro. Dos de los nuevos fichajes, que se sumaban a los tres que ya habían partido de inicio. El Espanyol continuó agazapado en área propia, obligando al Real Madrid a acelerar el ritmo de juego. Un asunto que viene siendo asignatura pendiente en las últimas temporadas. Quemó las naves Mourinho dando entrada a Trent, Espí y Camavinga a falta de diez minutos para el término del encuentro.

Lo buscó el conjunto blanco de todas las maneras posibles. Fede Valverde estrelló una pelota sobre la base del palo izquierdo de la portería de Dmitrovic. Sí que encontró el tanto Carlos Espí en su debut con la camiseta blanca. El delantero se aprovechó de una jugada enredada en el área para poner por delante el equipo de Mourinho. Celebró con efusividad el portugués el tanto en su regreso al banquillo del Real Madrid en un partido oficial.

Los jugadores del Real Madrid celebran el decisivo gol de Espí contra el Espanyol.

Los jugadores del Real Madrid celebran el decisivo gol de Espí contra el Espanyol. / EFE/ Andreu Dalmau