Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

GASTRONOMÍA

El bao gigante que "primero se bebe y después se come": el plan viral para celebrar el Día del Bao en Madrid

Diego Song, joven restaurador al frente de Baoyilong, reivindica la cocina china más allá de los tópicos con un bao imperial de huevas de cangrejo inspirado en la tradición de Shanghái

Diego Song, dueño de Baoyilong, el restaurante que ha traído a Madrid el bao gigante de Shanghái que se bebe con pajita.

Diego Song, dueño de Baoyilong, el restaurante que ha traído a Madrid el bao gigante de Shanghái que se bebe con pajita. / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Andrea San Martín

Andrea San Martín

Madrid

Hay baos que se comen con las manos y baos que se convierten en una experiencia. En Baoyilong, el restaurante familiar de Diego Song, la diferencia está en una pajita. Su Bao Imperial de Huevas de Cangrejo no se muerde de entrada: primero se bebe el caldo caliente que guarda en su interior y después se come la masa suave con su relleno jugoso.

El plan más viral para los más foodies: un bao gigante que se bebe con pajita.

El plan más viral para los más foodies: un bao gigante que se bebe con pajita. / Cedida

Con motivo del Día Internacional del Bao, 22 de agosto, este bocado se presenta como uno de los planes más llamativos para los amantes de la gastronomía asiática en Madrid. Baoyilong cuenta actualmente con tres ubicaciones en la capital: C/ Don Ramón de la Cruz, 49, Calle de Núñez de Balboa, 64 y C. de López de Hoyos, 327. Sin embargo, el bao gigante que se bebe con pajita solo está disponible en el local de López de Hoyos.

Allí puede probarse el Baoyilong Bao Imperial de Huevas de Cangrejo/ Xie Huang Da Tang Bao—, una especialidad vinculada a la cocina de Shanghái que ronda los 10 centímetros y esconde en su interior un caldo intenso.

"Lo que hace especial al Bao Imperial de Huevas de Cangrejo es, sobre todo, su elaboración y la forma en la que se disfruta", explica Diego Song a El Periódico de España. "No es simplemente un bao relleno, sino una pieza que concentra mucho sabor y mucho caldo en su interior, acompañada por las huevas de cangrejo, que aportan un sabor muy característico y profundo".

El Bao Imperial de Huevas de Cangrejo de Baoyilong, una especialidad de Shanghái que se bebe primero con pajita.

El Bao Imperial de Huevas de Cangrejo de Baoyilong, una especialidad de Shanghái que se bebe primero con pajita. / Cedida

Un bao que se bebe antes de comerse

La experiencia tiene su propio ritual. El bao llega a la mesa con una pajita para beber primero el caldo del interior. Después llega el momento de comer la masa y el relleno. La clave está en hacerlo con calma, porque el caldo se sirve caliente y forma parte esencial del plato.

"La idea es disfrutarlo en dos pasos", señala Song. "Primero se bebe el caldo del interior con la pajita, con cuidado porque está muy caliente, y después se come el bao para terminar de disfrutar el relleno y la masa".

Para quienes lo prueban por primera vez, la sorpresa es parte del atractivo. "Probablemente espera encontrarse un bao convencional y descubre que en realidad tiene una gran cantidad de caldo en su interior. Es casi una pequeña experiencia gastronómica más que simplemente comer un bao", resume el restaurador.

Una especialidad de Shanghái en Madrid

El Bao Imperial de Huevas de Cangrejo no busca ser solo un plato viral. Para Diego Song, también es una forma de enseñar al público madrileño que la gastronomía china es mucho más amplia de lo que suele conocerse en España.

"Queríamos enseñar que la cocina china es muchísimo más amplia de lo que normalmente se conoce en España", defiende. "Shanghái tiene una tradición gastronómica muy rica y, dentro de ella, los baos tienen una historia y unas técnicas propias".

El bao gigante de Baoyilong, relleno de caldo y huevas de cangrejo, se disfruta primero sorbiéndolo con pajita.

Baoyilong reivindica en Madrid la cocina tradicional de Shanghái con su Bao Imperial de Huevas de Cangrejo. / Cedida

Ese fue uno de los motivos para traer esta especialidad concreta a Madrid. "Nos parecía interesante traer una elaboración que en China es conocida y apreciada, pero que todavía resulta bastante desconocida para muchos madrileños. La intención es que la gente pueda descubrir otra parte de la gastronomía china sin necesidad de viajar a China", añade.

El auge del bao en Madrid

El bao lleva tiempo ganando presencia en la escena gastronómica madrileña, pero Song cree que el público está entrando en una nueva fase. Ya no busca únicamente "comida asiática" como una categoría amplia, sino conocer mejor el origen, la técnica y la historia de cada plato.

Año Nuevo Chino: los baos de Shanghái en el restaurante Baoyilong, en Madrid.

Año Nuevo Chino: los baos de Shanghái en el restaurante Baoyilong, en Madrid. / Cedida

"Creo que el bao está viviendo un momento muy interesante en Madrid", afirma. "Cada vez hay más curiosidad por la gastronomía asiática y el público está más dispuesto a probar productos y elaboraciones que antes eran desconocidos".

Para el dueño de Baoyilong, ese cambio beneficia a propuestas tradicionales como la suya. "Estamos pasando de una etapa en la que se buscaba simplemente 'comida asiática' a otra en la que el cliente quiere conocer el origen, la historia y la elaboración de cada plato. Eso beneficia mucho a productos tradicionales como el bao".

Baos de Baoyilong, uno de los bocados más populares de la gastronomía china que la marca reivindica en Madrid con recetas tradicionales.

Baos de Baoyilong, uno de los bocados más populares de la gastronomía china que la marca reivindica en Madrid con recetas tradicionales. / Cedida

Contra los tópicos de la cocina china

En la cultura china, los baozi simbolizan abundancia y fortuna, por lo que son habituales en celebraciones como el Año Nuevo Chino. En Baoyilong, esa tradición se trabaja desde una propuesta pensada para el público madrileño, pero con respeto por las recetas, las técnicas y la diversidad regional de la cocina china.

Song insiste en que uno de los principales tópicos que quiere desmontar es pensar que la cocina china responde a una única fórmula. "Quizá el principal es pensar que la cocina china es una sola cocina y que todos sus platos son iguales", explica.

"China es enorme y cada región tiene sus propios ingredientes, técnicas y sabores", continúa. También rechaza la idea de que la cocina china tenga que ser siempre "barata, abundante o muy condimentada", porque existen elaboraciones muy distintas, desde platos sencillos hasta propuestas mucho más sofisticadas.

"Nosotros queremos precisamente acercar esa diversidad al público madrileño y demostrar que la cocina china puede ser también una experiencia gastronómica de calidad, basada en el producto, la técnica y la tradición", sostiene.