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MADRID DESAPARECIDA

Las calles que ya no salen en los mapas de Madrid: cómo la Gran Vía y los cambios políticos redibujaron sus vías

La Gran Vía ha sido una de las principales artífices de la desaparición de antiguas calles, mientras que el Paseo de la Castellana ha experimentado varios cambios de nombre y otras tantas se rebautizaron tras el final del franquismo

Fotografías del incio de la Gran Vía en 1929. Al fondo se puede ver el edificio de Telefónica aún en construcción

Fotografías del incio de la Gran Vía en 1929. Al fondo se puede ver el edificio de Telefónica aún en construcción / Momentos del pasado

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

Madrid no siempre fue tan grande como la conocemos hoy, sino que se ha alzado en una mezcla extraña de pueblos aledaños y mejoras en su urbanización, que con el tiempo se fue cohesionando hasta crear la actual metrópoli. En ese paso, mucho se quedó atrás, comercios, calles y vías que no sobrevivieron el paso del tiempo.

La Gran Vía, responsable de desaparecer calles

En medio del inminente crecimiento de Madrid, las vías compitieron por la supervivencia. Una de las que perdieron esa batalla, fue la Calle de Los Leones, cuya leyenda cuenta que entre las calles de Jacometrezo y Desengaño, dos leones fueron llevados hasta aquí por unos extranjeros para ser exhibidos al público.

Sin embargo, los reyes de la selva no tienen nada que ver contra el gigante que se erigía a comienzos del Siglo XX, la Gran Vía, también responsable de que hoy no tengamos a la Calle de Ceres (o de la Justa), a cuenta de su gran construcción que comenzó en 1910 y, para conectar el este y el oeste de la capital, derribó a su paso más de 300 casas y 30 calles medievales.

Construcción del edificio Metópolis en la Gran Vía de Madrid en febrero de 1910

Construcción del edificio Metópolis en la Gran Vía de Madrid en febrero de 1910 / Momentos del pasado

Tradicionalmente, la Calle de Ceres estaba relacionada con un antiguo pozo, donde vivían dos basiliscos que habían causado la muerte de la Justa, pero en la modernidad la conocemos como el tercer tramo de la Gran Vía.

Calles que cambiaron su nombre para acomodarse a los cambios políticos

Otros callejones han logrado sobrevivir, pero han decidido cambiarse el nombre. Hoy estamos acostumbrados a sus nuevos bautizos, muchas veces ignorando que alguna vez ostentaron nomenclaturas diferentes, a pesar de que, por ejemplo, los madrileños de hace unos años no sabrían lo que es el Paseo de la Castellana.

Esta importante vía ha pasado por muchas crisis de identidad. Entre 1834 y 1871, se hacía llamar Paseo de las Delicias de la Princesa, seguido por Paseo Isabel II, en honor a la futura reina de España (aunque entonces todavía era una niña).

Luego, respondería a los nombres de avenida de Paseo de la Fuente Castella, Avenida de la Libertad (en 1911), avenida de la Unión Proletaria durante la Segunda República y Guerra Civil, y después adoptaría la nomenclatura de avenida del Generalísimo, en marco de la dictadura franquista, por lo que no sería hasta 1980 que se consolidó el nombre actual.

Proyecto de Pedro Granés para la prolongación del paseo de la Castellana (1916)

Proyecto de Pedro Granés para la prolongación del paseo de la Castellana (1916) / @Pedro Núñez Granés - Memoria de Madrid (Wikipedia)

El fin de la dictadura franquista, supuso otro cambio político y dejó de estar de moda hacer honor a aquellos militares sublevados, y más en las privilegiadas ubicaciones que ocupan. Tal es el caso de la calle Príncipe de Vergara, que antes recordaba a Mola.

También de la calle Velázquez, previamente en honor a Sanjurjo y casi pasa lo mismo con Génova, que casi llegamos a conocer con el nombre del General Castaños.