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SENDERISMO

Senderismo en verano: entre el bosque, esculturas y un embalse apto para bañarse a dos horas de Madrid

Una veintena de caras esculpidas directamente sobre la roca acompañan este recorrido que puede ser de apenas una hora o de cuatro, si quiere caminar hasta el embalse

Ruta de las caras de Buendía

Ruta de las caras de Buendía / Turismo Castilla-La Mancha

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

Los fines de semana no son sólo cuando la mayoría de gente tiene más tiempo para hacer sus diligencias, por alguna razón, también suele ser cuando el sol da un poco de tregua a las altas temperaturas. Este fin de semana no es la excepción y, si se programa bien, podrá empezar a despedir agosto con la rebeldía de caminar en un bosque lleno de caras y un baño en el embalse vecino.

Allí donde las casas parecen flotar, a dos horas en coche desde Madrid, el clima no es tan caluroso como el asfalto capitalino. En su lugar, la sombra de los pinos de Cuenca se toman la libertad de extenderse hasta el horizonte y se han hecho amigos de unos extraños rostros de piedra.

La ruta de las caras Buendía

En alusión a la veintena de esculturas talladas en roca, el Ayuntamiento de Buendía (Cuenca), ha bautizado este camino de acceso libre como 'La ruta de las caras', un itinerario artístico y natural situado junto al embalse de Buendía.

Caminará unos 2 km aproximadamente con muy poco desnivel durante una hora entre 20 esculturas y bajorrelieves de entre 1 y 6 metros de altura. Las primeras fueron esculpidas en 1992, pero todavía se siguen creando más, por Eulogio Reguillo y Jorge J. Maldonado.

La ruta de las caras es circular, apta para llegar con su mascota, niños y mayores. Se cruzarán con duendes, un Beethoven, una monja, un Maitreya (próximo sucesor de Buda), una cruz templaria o incluso un Krishna, en un sendero bien señalizado con miradores al embalse de Buendía.

Pero algunas caras son todavía más curiosas. Por ejemplo, la calavera, toma como nombre 'la muerte', a pesar de que por su posición parece estar mirando al sol, como añorando renacer. Asimismo, destaca la Virgen de la Flor de Lis, inspirada en el retrato de la Almudena, que marca el fin del recorrido.

La cara 'De Muerte', una de las esculturas talladas en las piedras de Buendía

La cara 'De Muerte', una de las esculturas talladas en las piedras de Buendía / Ruta de las caras

Sin embargo, hay quienes extienden la ruta de las caras hasta la otra punta del embalse de Buendía, también en un camino circular. Parten del cementerio y recorren 9,5 km a desnivel de 95 metros, por lo que la dificultad sigue siendo fácil durante las tres horas de trayecto pasando por el Mirador de la peña de la Virgen.

Terminar con un pantano perfecto para darse un chapuzón

A pocos pasos se encontrará en el embalse de Buendía o, como mejor lo conocen, el Mar de Castilla. Al borde, hay calizos, bosques de ribera y paisajes alcarreños, mientras que en sus aguas podrá pescar carpa, barbo y alburno.

Además, en zonas autorizadas puede practicar kayak, paddle surf y piragüismo. De la misma forma, son dos los espacios autorizados para el baño: en La Cestera y Los Romerales.

Vista al embalse de Buendía

Vista al embalse de Buendía / La ruta de las caras

En líneas generales si no hay prohibición expresa, como en proximidades de los órganos de desagüe de las presas, así como en canales, acequias y balsas de riego, donde pueden existir corrientes, desniveles o elementos sumergidos potencialmente peligrosos, el baño es libre y se realiza bajo la responsabilidad de cada usuario.