Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

ECLIPSE SOLAR 2026

Este es el factor que puede arruinar el eclipse a los madrileños: la AEMET desvela las zonas con más opciones de cielo despejado

Ni siquiera el mejor mirador garantiza que el espectáculo vaya a ser visible

La nubosidad es una de las variables meteorológicas más difíciles de anticipar con muchos días de margen

La nubosidad es una de las variables meteorológicas más difíciles de anticipar con muchos días de margen / EFE

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Victoria Saulyak

Victoria Saulyak

Madrid

A medida que se acerca el 12 de agosto, miles de personas terminan de preparar sus planes para observar el eclipse total de Sol. Elegir un lugar con el horizonte oeste despejado, comprobar los horarios y conseguir unas gafas homologadas son algunas de las recomendaciones para disfrutar de un fenómeno que no se veía desde la Península desde hace más de un siglo.

Sin embargo, ni siquiera el mejor mirador garantiza que el espectáculo vaya a ser visible. Es posible recorrer cientos de kilómetros, llegar con varias horas de antelación y comprobar que no hay edificios, árboles o montañas delante del Sol y, aun así, perderse el momento decisivo por una circunstancia imposible de controlar con tanta antelación.

Y es que la Agencia Estatal de Meteorología advierte de que un estudio climatológico no permite saber qué ocurrirá exactamente el miércoles 12 de agosto. No obstante, su análisis de los últimos años sí ofrece pistas sobre las zonas de España que suelen presentar menos nubosidad en esas fechas y a las horas en las que tendrá lugar el fenómeno.

Un eclipse total de Sol no se repetía en la Península Ibérica desde hace 114 años

Un eclipse total de Sol no se repetía en la Península Ibérica desde hace 114 años / UAH

¿Habrá nubes durante el eclipse?

La nubosidad es una de las variables meteorológicas más difíciles de anticipar con muchos días de margen. Las previsiones pueden cambiar conforme se acerca la fecha, especialmente cuando se trata de determinar si una nube concreta cubrirá el Sol desde un municipio determinado.

AEMET considera que desde unos cinco días antes del eclipse ya será posible realizar una predicción de nubosidad con ciertas garantías. Por este motivo, publicará desde el viernes 7 de agosto un boletín meteorológico especial que se actualizará diariamente hasta el día del fenómeno.

El boletín incluirá la previsión general para España, la nubosidad esperada, las temperaturas máximas, los posibles fenómenos adversos y el índice de peligro de incendios. Esta última información será especialmente relevante ante la gran cantidad de personas que se desplazarán hasta espacios rurales y naturales.

También estará disponible un visor interactivo con la nubosidad prevista, accesible desde la web oficial del Trío de Eclipses. La recomendación es consultar sus actualizaciones durante los días anteriores y volver a comprobarlas el mismo 12 de agosto antes de iniciar cualquier desplazamiento.

El mapa de AEMET que anticipa dónde suele haber menos nubes

Mientras llega la predicción meteorológica específica, AEMET ha elaborado un mapa que permite conocer la frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos en las fechas y horas próximas al eclipse.

El estudio se basa principalmente en ERA5, un conjunto de datos del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo que reconstruye las condiciones atmosféricas del pasado mediante observaciones procedentes de estaciones meteorológicas, aviones, barcos, globos sonda y otros sistemas.

Mientras llega la predicción meteorológica específica, AEMET ha elaborado un mapa que permite conocer la frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos en las fechas y horas próximas al eclipse

Mientras llega la predicción meteorológica específica, AEMET ha elaborado un mapa que permite conocer la frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos en las fechas y horas próximas al eclipse / AEMET

El resultado no es una predicción para el 12 de agosto de 2026, sino una estadística climatológica. Indica en qué zonas ha sido más frecuente encontrar cielos despejados o poco nubosos durante esas fechas a lo largo de los últimos 16 años.

Las zonas con mayor riesgo de nubes

La franja cantábrica aparece en el estudio como la zona menos favorable desde el punto de vista climatológico. En el litoral norte de Galicia, Asturias, Cantabria y el País Vasco, la frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos se sitúa aproximadamente entre el 30% y el 50%.

Esta circunstancia es especialmente relevante porque varias de esas comunidades se encuentran dentro de la franja de totalidad. A Coruña, Oviedo y Bilbao son algunas de las ciudades desde las que el Sol llegará a quedar completamente cubierto por la Luna.

El interior peninsular parte con mejores estadísticas

Gran parte de Castilla y León, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro presenta una frecuencia histórica de cielos despejados o poco nubosos de entre el 50% y el 70 %. Estas zonas acostumbran a tener un tiempo relativamente estable en agosto, aunque durante las tardes pueden formarse nubes de evolución e incluso tormentas.

Dentro de la franja de totalidad, las áreas del interior ofrecen a priori mejores estadísticas que buena parte de la costa cantábrica. Ciudades como León, Burgos o Zaragoza podrían convertirse en alternativas para quienes mantengan cierta flexibilidad y estén dispuestos a modificar su lugar de observación en función de las últimas previsiones.

La mitad sur de la Península es la zona que presenta una mayor frecuencia histórica de cielos despejados. Sin embargo, queda fuera de la franja de totalidad: desde allí el eclipse podrá observarse como parcial, pero la Luna no llegará a cubrir completamente el disco solar.

Qué hacer si la previsión anuncia nubes

La mejor estrategia es conservar cierta flexibilidad hasta los últimos días. Reservar un único punto de observación con mucha antelación puede ser arriesgado si la previsión termina anunciando nubosidad para esa zona.

Quienes puedan desplazarse deberían valorar varias localizaciones dentro de la franja de totalidad y compararlas cuando AEMET publique sus boletines especiales. Es importante evitar viajes improvisados de última hora, carreteras saturadas o estacionamientos en zonas peligrosas.

También conviene diferenciar entre distintos tipos de nubes. Una capa compacta de nubosidad baja puede impedir completamente la observación, mientras que algunas nubes altas y finas podrían permitir apreciar parte del fenómeno. La situación puede cambiar en pocas horas, por lo que las actualizaciones más cercanas al eclipse serán las más relevantes.

TEMAS