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PATRIMONIO HISTÓRICO

Escenario de Almodóvar y el único albergue del Camino de Santiago en Madrid: así es este tesoro barroco de Malasaña

Ubicado en pleno centro madrileño, este antiguo convento del siglo XVII declarado Bien de Interés Cultural acoge hasta 26 peregrinos que acrediten su paso por el Camino de Santiago

El convento que funge como el único albergue para los peregrinos del Camino de Santiago en Madrid es un tesoro barroco

El convento que funge como el único albergue para los peregrinos del Camino de Santiago en Madrid es un tesoro barroco / @comendadoras.madrid

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Valeria López Peña

Valeria López Peña

Madrid

No es muy reconocido, pero este edificio data de hace más de 374 años, cuando el estilo barroco todavía estaba de moda. Desde entonces, este convento en Malasaña ha sido una prisión y, más recientemente, el primer y único albergue oficial en Madrid para acoger a los peregrinos del Camino de Santiago en su camino por la Sierra de Guadarrama.

Se encuentra en la colorida plaza de las Comendadoras, donde Pedro Almodóvar grabó el día a día de sus personajes en Madres paralelas. Allí está el piso del personaje de Penélope Cruz y el Café Moderno, epicentro de la trama.

Tras más de dos décadas de restauración, reabrió al público en 2025 y tiene dos nombres. El oficial, Monasterio de las Comendadoras de Santiago el Mayor, y el que usan los pocos que lo conocen, Convento de las Comendadoras de Santiago, declarado Bien de Interés Cultural en 1970.

El único albergue del Camino de Santiago en Madrid

Fundado en 1650 bajo la firma de los arquitectos José y Manuel del Olmo, fue el primer convento construido en Madrid. Pero los madrileños tuvieron que esperar hasta el siglo XVIII a la intervención del arquitecto real Francisco Sabatini para ver el edificio unificado.

Ubicado en el centro histórico de la capital, puede acoger hasta 26 peregrinos, pero para entrar a esta parte del edificio debe presentar una credencial que demuestre que está realizando el Camino de Santiago.

Dentro también hay espacios de rehabilitación social gestionados por Cáritas y una iglesia de planta de cruz griega, donde se encuentra un retablo lleno de luz, color y símbolos jacobeos obra de Francisco Moradillo.

Tesoro barroco

Dentro del Convento de las Comendadoras de Santiago, la estrategia es muy parecida a la de palacios tan magníficos como el Palacio Real. Los interiores merecen dejar la prisa de lado y detenerse en saborear el valor histórico y artístico.

En más de tres siglos de historia, el edificio ha sido testigo de varios eventos históricos, como la Guerra Civil, cuando las monjas fueron expulsadas y el convento se transformó en una prisión para hombres hasta 1941. Ya dentro del régimen franquista, recuperó su papel religioso.

Entre sus salas más destacables está la Sacristía de los Caballeros, donde sobresalen su planta elíptica y su policromía original. A pocos pasos, la Capilla de las Niñas se posiciona como imperdible por sus símbolos heráldicos de los primeros Borbones y la Sala Capitular custodia valiosas piezas sacras y lienzos históricos, como la emblemática pintura de la Virgen del Consuelo.

Sala Capitular del monasterio

Sala Capitular del monasterio / @comendadoras.madrid

¿Cómo visitar el Convento de las Comendadoras de Santiago?

Aunque las visitas culturales y turísticas cierran en agosto, sigue funcionando como albergue para los peregrinos, por lo que si se hospeda allí podrá apreciar una parte de su legado barroco e histórico.

El resto del año, el horario de visitas es de martes a viernes, de 10:30 a 14:00 y de 15:00 a 18:00. Además, los sábados, atiende al público de 12:30 a 18:00. No obstante, durante el mes de julio cambia un poco, de martes a viernes abre desde las 9:30 hasta las 15:30, mientras que los sábados, de 12:30 a 18:00.

En cuanto a precios, la entrada general cuesta 10€ para adultos, 8€ para mayores y 5€ para jóvenes (12-18 años). Se pueden adquirir en el museo o a través de la plataforma Fever.